sábado, 30 de julio de 2011

El héroe de las mil caras

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Llevo ya un buen tiempo leyendo un libro de Joseph Campbell que se llama El héroe de las mil caras (The hero with a thousand faces). Joseph Campbell fue un investigador pionero en la mitología comparativa. En su libro, compara mitos e historias de todos los pueblos, de todos los credos y naciones, y extrae un esqueleto común, el camino del héroe. Sus conclusiones son de lo más reveladoras: prácticamente cualquier libro o película contemporáneos que han tenido éxito sigue el esquema de Campbell, que sería más o menos así: Llamada de la aventura (el héroe está en su vida normal, sin sobresaltos, y hace su aparición un indicio de la existencia de algo más, de un peligro, de un mundo fantástico, etc.), rechazo de la llamada (el héroe se siente sobrepasado y se niega a participar en la aventura, normalmente con consecuencias negativas para él o para su entorno), ayuda sobrenatural (hace su aparición un mentor, un personaje sabio que guía a nuestro héroe y le proporciona ayuda), primer umbral (la puerta que separa el mundo ordinario del otro mundo, debe hacerse un esfuerzo para cruzarla, sobrepasar a un guardián, por ejemplo), vientre de la ballena (al cruzar, el héroe sufre de algún modo, el cruce nunca es fácil), camino de las pruebas (una serie de pruebas que el héroe debe superar, con fuerza, ingenio o una mezcla de ambos), y otros pasos que pueden ir variando (y que son muy largos de explicar). El héroe sólo se hace héroe cuando renuncia a su ego, a su individualidad, en favor de la comunidad, por ejemplo, sacrificándose o poniéndose en un peligro suicida.

¿Bonito cuento, verdad? Ahora, pongamos que el héroe es Harry Potter, que el mentor es Hagrid, el umbral es el andén 9 y3/4 y el sacrificio es la lucha con Voldemort. O digamos que el héroe es Luke Skywalker y el mentor es Yoda. O que el héroe es Neo, el mentor es Morfeo y el umbral es la pastilla roja. Digamos que el héroe es Jesús, las pruebas son los milagros y el sacrificio es la cruz. Me seguís, ¿verdad? Campbell nos da el esquema para crear una historia que siempre tendrá éxito.

El libro de Campbell también contiene un estudio sobre cómo conciben el mundo (la cosmogonía) de las diferentes culturas, cómo en realidad la idea también es la misma, y aún más importante, cuál era la función de todo esto y por qué hoy en día está en desuso. Un pequeño resumen:

En las culturas antiguas, la vida del hombre tenía unas etapas perfectamente definidas: empezaba siendo un niño, crecía para convertirse en un adolescente, llegaba a la vida adulta y finalmente a la senectud. Cada una de estas etapas estaba delimitada por algún tipo de ritual: a partir de hoy ya no eres un niño, tienes unos derechos y responsabilidades distintos. La madurez de la persona estaba garantizada, obligada por la comunidad. Todo ello se hace a través de una serie de imágenes, personajes e historias. A través de ellas, el individuo se identifica con un arquetipo (guerrero, esposa, rey, esclavo) que le permite integrarse en la comunidad a pesar de sus diferencias individuales. Los rituales de las estaciones no buscaban, como se ha dicho, controlar la naturaleza, sino todo lo contrario: adaptarse a ella (trabajar en unas estaciones, divertirse en otras, etc.). La comunidad lo era todo: el individuo era casi insignificante.

Hoy día, impera la idea del individuo autodeterminado y el método científico. El hechizo del pasado, el sueño del mito cayeron, la mente se abrió totalmente, el hombre moderno salió de la ignorancia antigua. La comunidad ya no tiene un carácter espiritual, sino que es económica y política. El significado ya no está en la comunidad: está en el individuo. El problema es que ese significado no lo conocemos. No sabemos hacia dónde vamos, ni qué tenemos que hacer, cuál es nuestro objetivo vital (y nos entretenemos con cosas como ganar dinero o consumir). Tal y como dice Campbell, «el problema es hacer que el mundo moderno sea espiritualmente significativo, o más bien hacer que hombres y mujeres maduren completamente en las condiciones de la vida moderna». Hoy en día no hay nada que nos marque cuándo dejamos de ser niños, cuándo tenemos que ponernos a hacer otras cosas.

Las grandes religiones monoteístas (cristianismo, islam y judaísmo) son las únicas (atención, las únicas) que caen en un grave error: tomarse a sí mismas literalmente (aquí retomo una idea del blog Vicisitud y sordidez). Como ya he dicho, las imágenes, historias y personajes de la religión son una excusa para ver más allá, para sacar una enseñanza, para guiarnos en nuestra vida. En estas tres religiones, todo se toma como cierto, como real y palpable, Dios es un ser real, un señor con barba que vive en el cielo. Los santos, o mejor, las estatuas de los santos, se adoran, se vierten lágrimas por ellas, se las besa y se las transporta por las calles como si fueran el becerro de oro. Los símbolos (porque son eso, símbolos) se tienen por cosas verdaderas, las escrituras, dictadas por Dios. Esta aberración lleva a que en un pueblo español la alcaldesa oficial sea la santa del lugar, o a que en Estados Unidos se hagan museos creacionistas.

Estas religiones han perdido todo lo que una vez quisieron ser: un ejemplo para guiar al hombre en su vida, una ayuda, y se han convertido en un negocio y una estupidez, foco de intolerancia y de odio a los fieles a otras religiones que, por cierto, también te odian a ti. Y eso es todo lo que tengo que decir de momento.

«La mitología puede verse como un intento primitivo de explicar la naturaleza, un simple ejercicio de fantasía poética posteriormente malinterpretado, unas instrucciones alegóricas para el individuo, la revelación de Dios a sus hijos», etc. Porque la mitología nunca deja de sorprenderte, tanto por la belleza de sus imágenes como por la multitud de facetas que se le pueden sacar. God save mythology!


(El próximo día, más camisetas)

lunes, 18 de julio de 2011

Transmetropolitan + Priego = Agua va

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Estoy en el pueblo de mis abuelos, Priego, en Cuenca. Es un pueblo pequeño y tranquilo, pero como en todos los demás, hay gente que vive en la ciudad y viene de vez en cuando. Y cuando viene, trata de aplicar las reglas de la ciudad. Y no funciona. Yo no sé qué es lo que tiene la ciudad, que te deshumaniza, desnaturaliza y te hace perder el respeto. Porque esa es una de las cosas buenas de los pueblos: respetas a la gente y aprendes a conocerla. Esta noche, no he podido dormir porque unos chavales de no más de doce años se han dedicado a hacer ruido en la calle, a llamar a las puertas y a tirar contenedores de basura cuesta abajo. Y no es la primera vez que lo hacen. Y mientras, sus padres estarán en la plaza del pueblo tomando cañas. Esto no es la ciudad. Aquí los vecinos arriman el hombro y tienen que subir ellos los contenedores. También tiene sus ventajas, porque puedes tirarles el contenido de tu orinal cuando llaman a tu puerta a las dos de la mañana. Pero esa es otra historia.

Los pueblos pequeños también tienen sus problemas. El caciquismo y el abuso de la autoridad, la ausencia de entretenimiento variado que te condena a la rutina hasta tal punto que no entiendes que el resto del mundo pueda estar sin hacer nada «de provecho» durante un tiempo.

He terminado de leer el cómic Transmetropolitan. No tengo palabras, sólo «visionario», «divertidísimo», «estimulante» e «inspirador». Os remito a esta estupenda crítica. ¡Ojos de caribú para todos!

jueves, 14 de julio de 2011

Yo quiero ser... bankero

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Privatiza las cajas con dinero público del rescate bancario.
Inviértelas en un nuevo banco y sácalo a la bolsa.
Intenta venderle las acciones a la gente y ponte un sueldo de 10 millones.
Bankia, juntos, regalando la caja a la banca.

jueves, 7 de julio de 2011

Camisetas 1

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Hola de nuevo. Disculpad la ausencia, estuve en Francia, Bretaña en particular. Muy bonito todo, ya haré una entrada sobre ello. Hoy estoy aquí para presentar unas pocas camisetas que tengo en gran estima. Aprovecharé para mezclarlo con unos comentarios sobre la actualidad por cortesía de Carne Cruda de radio 3. Gracias a mi hermana por ayudarme con las fotos de las camisetas.

Nuestra primera camiseta es esta:




















La compré hará un par de años, en el viaje a Canadá. Cuando volvíamos de Nueva York, hicimos una parada en un outlet (una tienda donde tienen cosas buenas a bajo precio) y me encontré con esto. También vi una de talla XXXL con san Jorge matando al dragón con una lanza con la bandera británica, pero la talla me echó para atrás. Esta camiseta en cuestión tiene un color entre blanco y gris, con el dibujo descentrado hacia la izquierda. La parte roja de la guitarra eléctrica tiene una cierta textura aterciopelada. El dibujo en cuestión es "La tentación de san Antonio", un grabado del siglo XV de Martin Schongauer, en el que se ha sustituido al santo que asciende a los cielos y del que tiran los demonios por una guitarra eléctrica. La calidad de la camiseta es indiscutible, no ha sufrido descolorido ni roturas, y el dibujo de los demonios es muy detallado, con alas de murciélago, aspecto animal (de felino, de pez, de mono, de cabra...) y cuernos, tentáculos, espinas y bastones con los que amenazan al santo/guitarra. Posiblemente es mi favorita ahora mismo.

"Los tres máximos ejecutivos de Bankia recibirán un sueldo de 10,1 millones de euros entre los tres, más sus nóminas de consejeros , unos paquetitos de acciones del 20% por si no llevan suelto para pagar el pan y unos planes de pensiones que les reportarán 1,2 millones por ejercicio, para las medicinas y esas necesidades básicas de los mayores. Sólo Rodrigo Rato, presidente de Bankia y uno de los tres pobres beneficiarios de esta humilde compensación, se va a llevar 196.000 euros de nómina, más un tercio de los 10 millones, más las acciones y la pensión. Se ve que a Rato le cundió un rato largo el ministerio de economía. En fin, e sto no sería asunto nuestro si Bankia no hubiera recibido una ayuda de 4.465 millones del dinero de los contribuyentes, que no sabíamos que teníamos que contribuir también al bienestar de los banqueros. No lo sabíamos pero ya lo sabemos. Por cierto que el ministro de Trabajo ha dicho que le parecen ganancias obscenas. Ni que lo diga. Pero más que decirlo, debería impedirlo. Al menos con nuestro dinero."

Aquí tenemos la segunda camiseta:






En este caso se trata de un regalo de Anto, uno de los escasos pero valiosos lectores del blog y gran amigo. Apasionado de las camisetas de manga larga a rayas horizontales, éste fue su regalo. La combinación de granate y negro queda bien, y el dibujo es como una mancha (hay calaveras, cruces, un ordenado, letras invertidas...) , lo que queda aún mejor. Yo la prefiero arremangada, pero también es una de mis mejores camisetas (si bien en verano es mejor evitarla).





"Con nuestro dinero se va a pagar parte de la visita del Papa Benedicto XVI el próximo agosto. Creo que el número 16 del Pontífice se refiere al número de ceros que cuestan sus santas visitas. El Gobierno ha destinado 25 millones de euros y el Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma destinarán otros 30 millones . Y en la protección policial de Benedicto se gastarán 1.700.000 euros. Hasta asociaciones de católicos y curas han protestado por tanto gasto de la que se dice “Iglesia de los pobres”. El nombre es acertado: con tanto gasto, cada día somos más pobres. Quizá sería más exacto llamarla “Iglesia de los ricos para los pobres”. Es más completo."

La última camiseta del día es esta:





Esta gran camiseta me la trajo mi madre cuando fue a Finlandia. Me dijo que no sabía si me gustaría, que tenía demasiadas calaveras (sic). Un escudo, una espada, un hacha, un yelmo y calaveras de cuencas malignas, todo ello con la bandera de Finlandia, ¿qué más se puede pedir? Me gusta porque no se centra en una sola cosa, como una banda de música (Sonata Arctica, Apocalyptica, Lordi...) sino que lo engloba todo: ¡FINLANDIA! Esta camiseta dice: me gusta la música metal y la fantasía épica!





"Completo, pleno, repleto está el monedero de los políticos. Antes de las elecciones, los diputados aragoneses aprobaron en secreto una compensación económica para aquellos que se quedasen sin escaño después de las elecciones. A estas pobres personas, les vamos a pagar 2.967 euros al mes en compensación por quitárnoslos de encima. A los alcaldes de Tres Cantos, Castellón y Mollet del Vallés además les vamos a tener que pagar una subida de sueldo que aprobaron nada más salir elegidos."

Nada más por el momento, qué paséis un buen verano y visitad el blog de vez en cuando!