sábado, 29 de enero de 2011

Predicador / Y, el último hombre

4 comentarios
Os voy a hablar de Predicador, una colección de cómics que me ha llegado de manos del señor Darius, escrupuloso coleccionista con quien intercambio menos cómics de los que le gustaría. Tengo que reconocer que es una gran colección, muy divertida y a la vez emocionante y con mucha acción. La violencia es muy a menudo excesiva, y tendremos sangre y mutilaciones cada dos por tres, pero todo ello con mucha jovialidad.
La historia es cuanto menos peculiar: un ángel y un demonio tuvieron un hijo, que resultó ser una entidad tan poderosa como el mismo Dios, llamada Génesis. Génesis escapa del cielo en busca de un cuerpo físico que ocupar, y se encuentra con el reverendo Jesse Custer.

Al entrar en su cuerpo, le es otorgado el don de la Voz de Dios, con la que puede obligar a cualquiera a hacer lo que se le antoje. Jesse, que ahora sabe todo lo que sabe Génesis, decide ir a buscar a Dios para hacerle rendir cuentas, preguntarle por qué ha abandonado a la humanidad y ha huido del cielo. Sus compañeros en tamaña aventura serán Tulip, su ex novia pistolera,

y Cassidy, un curioso vampiro de aspecto similar a los de Pereza.

El pintoresco grupo será perseguido constantemente por el Santo de los Asesinos, un invencible vaquero inmortal que nunca falla el tiro. También tendrá bastante relevancia un imitador de Kurt Cobain que trató de suicidarse y falló, quedando con este aspecto y con un nuevo nombre, Caraculo:
En su viaje se encontrarán con todo tipo de personajes a cuál más fantástico: un alto cargo eclesiástico obeso hasta la caricatura, familias endogámicas, caníbales, un rico propietario del sur miembro del Ku Klux Klan, asesinos a sueldo, un policía sadomasoquista, una abogada neonazi… número tras número, Predicador se supera a sí mismo en lo extremo de sus personajes y situaciones. Los temas que se tratarán serán por supuesto la amistad y el amor entre el trío protagonista, y otros temas secundarios. A pesar de su premisa a primera vista religiosa, en ningún momento nos abruman con términos o simbología religiosa. Las películas de vaqueros son una fuente de inspiración clara, con sheriffs, lugares simbólicos y hasta John Wayne en persona.
El dibujo de Predicador, de Steve Dillon, tiene mucha calidad, pero termina por repetirse en la forma de los rostros. Mucho más interesantes resultan las portadas de Glenn Fabry, de una calidad casi fotográfica:
Hace ya algunos años que se lleva barajando la posibilidad de hacer una película de Predicador. Para muestra, un botón:
En resumidas cuentas, un comic muy interesante, muy agresivo y muy rápido, no demasiado extenso, muy imaginativo y adictivo.

El segundo cómic del que quería hablar también es cortesía del señor Darius:Y, el último hombre. En este caso se trata de una historia apocalíptica. Un buen día, sin motivo aparente, todos los hombres del mundo sufren un extraño y repentino ataque y mueren sin más. Todos menos uno: Yorick, que se encontraba en compañía de su mono Ampersand.
La historia principal gira en torno a qué ocurriría si ocurriera algo así: cómo reaccionarían los gobiernos y la gente. Y, por supuesto, cómo reaccionarían al ver que no todos los hombres estaban muertos. Algunas intentarían cepillares a Yorick, otras fanáticas intentarían matarlo, otras llevarlo a su país, otras utilizarlo para investigar… Tendríamos prostitutas que se vestirían de hombres y se caracterizarían como hombres para satisfacer las necesidades de las mujeres.
Finalmente Yorick encuentra a 355,
una agente especial que, junto con una doctora que investiga la clonación,
intentarán llevar a Yorick hasta el laboratorio de la doctora para intentar salvar a la raza humana, cruzando todo Estados Unidos. Yorick buscará a su novia Beth, que en el momento de la catástrofe se encontraba en Australia. Las principales antagonistas serán las mujeres de un comando israelí, lideradas por Alter, que por supuesto pretenden secuestrar a Yorick y llevarlo a su país. Mil y una aventuras son lo que nos podemos esperar, situaciones tensas y desesperación, pero no faltará el humor. Yorick irá cambiando a medida que avance la historia, endureciéndose y adquiriendo experiencia. Tendremos ciencia, relaciones familiares difíciles, temor frente al sexo, diferencias políticas y fanáticos religiosos.
También de esta serie se pretende hacer una película, y se habla de Shia LaBeouf como actor principal:
Si bien el final del cómic no termina de dar la talla, para una saga tan adictiva e intrigante, ello no desmerece a la historia en conjunto, y sin duda merece la pena. Dejaré para otro día la presentación de Fábulas y El mercenario.

viernes, 28 de enero de 2011

Battlestar Galactica

0 comentarios
Alguien preguntó el otro día en un comentario qué es un cylon. Pues bien, ha llegado el momento de revelarlo: ¡¡BATTLESTAR GALACTICA!!
Esa es la serie que he estado viendo estos últimos meses, por cortesía de S. Empezó en 2003 pero es un remake de otra serie de 1978. Como podréis imaginar, se trata de una serie de ciencia ficción. Un larguísimo capítulo piloto (una miniserie en realidad) nos presenta el conflicto. 12 colonias humanas situadas en doce planetas forman las Colonias Unidas de Kobol. Los nombres de los planetas son variantes de los signos del Zodíaco: Aerilon (Aries), Aquaria (Acuario), Canceron (Cáncer), Caprica (Capricornio), Gemenon (Géminis), Leonis (Leo), Libran (Libra), Picon (Piscis), Sagittaron (Sagitario), Scorpia (Escorpio), Tauron (Tauro) y Virgon (Virgo). Estos humanos crearon a los Cylon, unos robots. Como suele suceder, terminaron por rebelarse contra sus creadores y hubo una guerra. Al final, los Cylon se retiraron y desaparecieron. Con el paso de los años, todo el mundo se olvidó de ellos. Pero mientras tanto, los Cylon evolucionaron y se crearon varios modelos con aspecto humano. Cuando uno de estos Cylon muere, su mente es transferida a un nuevo cuerpo Cylon exactamente igual al anterior: no pueden morir.
El caso es que los Cylon lanzan un ataque sobre las colonias, matando a todo cristo. Utilizan un sistema para bloquear las comunicaciones y todos los sistemas electrónicos, las naves humanas quedan totalmente indefensas y son destruidas… ¿TODAS? ¡NO! Pues la Estrella de batalla Galáctica, una vieja nave que iba a «jubilarse» para convertirse en un museo, tiene unos sistemas muy anticuados que no se ven afectados por los trucos de los Cylon. Todo queda en manos del comandante de la Galáctica, William Adama, y de la ministra de Educación Laura Roslin, única superviviente del gobierno, que se ve reciclada en Presidenta de las Colonias. Tras reunir a todas las naves que pueden en una pequeña flota, deciden salir por patas. La única esperanza para los 50.000 humanos que quedan es encontrar la decimotercera colonia de Kobol, perdida desde tiempos inmemoriales, una colonia que se llama…(es muy fácil)…¡¡¡¡¡LA TIERRA!!!!!
Con esta premisa, la serie nos irá contando varias cosas: en primer lugar, los problemas que tienen los humanos para mantener el orden y organizar un estado desde cero: huelgas que no se pueden permitir durante una guerra, decisiones difíciles… esa clase de cosas. Por otra, la tripulación de la Galáctica y sus cosillas, líos amorosos, etc. Y por otra, los Cylon. Como ya hemos visto, hay varios modelos humanos de Cylon, y algunos de ellos están infiltrados en la flota. Por lo tanto, la desconfianza será total y llevará a todo tipo de situaciones. La serie tiene un presupuesto limitado, pero tiene muy buenos efectos especiales y las escenas de batallas entre naves son espectaculares, si bien hay un par de escenas que se repiten siempre (el momento en que las Viper entran en el hangar y el momento en el que la Battlestar escapa justo cuando llegan los Cylon y les disparan, será la misma animación una y otra vez). Vamos a presentar ahora a los personajes principales:

William Adama (Husker): El comandante Adama es el máximo responsable de la seguridad de la flota. Es un hombre severo e impenetrable, pero quiere mucho a sus subordinados. Se verá obligado a tomar todo tipo de decisiones por el bien de la flota. Husker era su nombre de guerra (todos los pilotos tienen uno). Es uno de los personajes más entrañables de la serie.


Laura Roslin: La nueva presidenta de las colonias. Al principio nadie confía en ella, no creen que una ministra de educación tenga lo necesario para organizar un gobierno en tiempos de guerra. Roslin tiene cáncer y una esperanza de vida limitada, pero sorprenderá a todos por su manejo de las situaciones difíciles y su sangre fría. Tuvo un romance con el presidente anterior, Richard Adar.


Tory Foster: Ayudante de la presidenta Roslin, Tory siempre está ahí cuando se la necesita.



Billy: El ayudante de la presidenta Roslin es un joven prometedor que siempre estará del lado de su jefa y la ayudará, gracias a su posición de pretendiente de Dualla, a conseguir información sobre la Galáctica.


Saúl Tigh: El XO (segundo al mando) de Adama, Tigh es el tipo que cae mal a todo el mundo. Borracho, severo, más seco que un piojo en una peluca, Tigh no es capaz de tener una palabra amable con nadie salvo Adama, con quien luchó en las guerras Cylon. No obstante, poco a poco irá cayendo más simpático, hasta llegar a ser uno de los mejores personajes de la serie.


Ellen Tigh: La mujer de Saúl Tigh es, básicamente, un pendón que flirtea con Adama, con Lee y con todo bicho viviente. No obstante, a Saúl le es muy querida.


Dualla: Oficial de comunicaciones de la Galáctica, Dualla es un personaje más, se siente atraída por Lee Adama y por Billy, y también es muy querida por el comandante Adama.


Lee Adama (Apolo): El hombre de la mandíbula interminable, uno de los hijos de Adama, comienza como capitán pero a veces teme que no lo respeten por sí mismo sino por ser hijo de su padre. Hábil piloto, pronto comenzará a interesarse por los asuntos de la política, llegando a respaldar a la presidenta Roslin en contra de su padre. Está secretamente enamorado de Kara Thrace y se siente atraído por Dualla. Se puede decir que es el personaje principal de la serie.


Kara Thrace (Starbuck): La mejor piloto de la flota, Starbuck tiene una habilidad inigualable para salvarse el culo y sacar estrategias de la nada. Bebedora y fumadora de puros, no es que digamos una damisela en apuros. Tuvo un romance con el hermano de Lee y se siente responsable por su muerte. El comandante Adama la tiene en gran estima tanto por su talento como por sí misma, la considera una hija. En la serie antigua, Starbuck era un hombre, más concretamente Fénix del equipo A.


Tom Zarek: El actor que interpretaba a Apolo en la serie antigua ahora interpreta a Tom Zarek, un activista político pseudo-terrorista, que se encuentra en una nave-prisión en la flota. Poco a poco el personaje irá cobrando importancia y parecerá redimirse de su pasado, pero nadie termina de fiarse de él (y hacen bien).


Gaius Baltar: El doctor Baltar es un famosísimo científico, amigo personal del presidente Adar, que sin saberlo contribuye a la destrucción de la humanidad. Es un cobarde que tratará de ocultar su relación con tan feo asunto, siempre actuará en su propio beneficio y jamás tendrá un gesto de generosidad. Como todos los personajes, también él irá experimentando cambios. Tiene una especie de visiones en las que se le aparece una Cylon, la número 6, que le irá diciendo cómo actuar en beneficio de los Cylon.


Felix Gaeta: Oficial táctico de la Galáctica, Mr. Gaeta es un idealista que tiene en un pedestal al comandante Adama y a Gaius Baltar. Sufrirá varias decepciones que poco a poco irán forjando su carácter. Es bisexual y se rumorea que mantuvo un romance con otro oficial, Mr. Hoshi.


Suboficial en Jefe Galen Tyrol (Jefe): Uno de los personajes más simpáticos de la serie, es el jefe de los mecánicos que se encargan de reparar la nave y poner a punto Vipers y Raptors. Admira mucho a Adama y su manera de liderar a sus subordinados imita a la del comandante. Es muy querido por todos y él mismo defiende a los suyos siempre que puede. Cuando uno de sus hombres está en peligro, suele mostrarse irracional, furioso e imprudente. Su relación con Boomer será peliaguda debido a que ella es un Cylon (lógico). Un gran personaje.


Sharon Valerii (Boomer): Boomer mantiene una relación con el jefe de los mecánicos, Galen Tyrol (Chief para los amigos). No obstante, como se revela al final de la miniserie, Boomer es uno de los modelos humanos Cylon (el número 8), pero es lo que se llama un sleeper agent, es decir, ella no sabe que es un Cylon. Será uno de los personajes que más protagonismo tendrá (normal, teniendo en cuenta que hay cientos de ellas).


Samuel T. Anders (Longshot): Sam es una antigua estrella del deporte que forma un grupo de resistencia contra los Cylon en Caprica. El apuesto rebelde se sentirá atraído por Starbuck.


Karl Agathon (Helo): Helo es básicamente un tipo duro que se enamora de quien no debería, y ello le acarrea más problemas que placeres. Defensor a ultranza de su señora, tendrá más de un altercado con el resto de la tripulación. Cae bien desde el principio.


Número 6: La explosiva rubia es uno de los Cylon principales. Teniendo en cuenta que hay cientos de ellas, es difícil definir su personalidad. La 6 que engañó a Baltar para que le ayudara a destruir a la humanidad tiene las mismas visiones que el doctor, pero ella ve a un Baltar que la hace sentirse culpable de lo que ha hecho. Poco a poco se convertirá en la líder de un movimiento Cylon que se oponga a la persecución de los humanos.


Leoben: Otro Cylon desde el principio, en general no se puede decir mucho de él, sólo que éste es más místico que los demás.


El del traje azul: Otro Cylon, éste es el Cylon que aparece siempre que hay que hacer bulto. No tiene ningún peso, sólo está ahí para que lo maten.


Vamos ahora con algunas máquinas:
Centurión: El soldado Cylon corriente y moliente, provisto de ametralladoras y garras afiladas.

Viper: Son los cazas de la Battlestar, son rápidos y letales, con capacidad para una sola persona.

Raptor: Naves humanas de reconocimiento, exploración y transporte, con capacidad para unas diez personas. Los raptors también pueden armarse con misiles, pero no son naves pensadas para el combate.

Estrella de batalla: Las naves de combate principales de los humanos, disponen de tripulación abundante y armas pesadas, y son capaces de lanzar Vipers.

Cylon raider: Las naves ligeras de combate de los Cylon, son híbridos entre máquina y ser vivo que no necesitan piloto.

Cylon heavy raider: Capaces de atacar con armas pesadas y misiles, también pueden transportar tripulación. Son lo que los raptors hubieran querido ser.

Cylon baseship: Equivalente a las Estrellas de batalla de los humanos, tienen armas pesadas y albergan flotas enteras de raiders.
En fin, qué os puedo decir. Me he pasado muchas horas ahí en el puente de mando de la Galactica, y esta serie ha pasado ahora a mi corazoncito. Te hace pensar sobre muchas cosas, te hace ver que no todo es lo que parece, también tiene muchas y muy buenas dosis de acción, una banda sonora que te mueres... ¡lo tiene todo!

miércoles, 26 de enero de 2011

Profesores parte 2

4 comentarios
Ahora que he terminado otro examen, es hora de hablar de otra profesora. Antes de nada, aprovecho para felicitar a Ms. Lois por el lavado de cara que le ha hecho a su blog, que ha pasado de esto a esto, no dejéis de visitarlo!

Si la profesora anterior pecaba por defecto de seriedad, ésta peca por exceso. En primer lugar, su manera de hablar es ridículamente correcta y convencional, parece que estés hablando con Rip Kirby o algún otro de esos personajes de cómic que nunca dicen un taco, y que emplean conectores complejos. Algunas de las frases más famosas son: "Podéis utilizar cualquier diccionario monolingüe o bilingüe, general o especializado", nunca la verás diciendo "cualquier diccionario", siempre tendrá su coletilla correspondiente detrás; "prospecto ...", una construcción que sólo aparece 4 veces (contadas, una de ellas es de un trabajo mío y de un compñero, y prefiero no ponerla completa aquí por si mi soflama es encontrada por la profesora en cuestión), en todo Google, incluyendo Google académico; otras palabras veneradas por ella son "Nolotil", "anamnesis" y "materiales y métodos". Gusta mucho de decir una palabra o expresión en español y luego darnos su traducción al inglés, introducida por "lo que es". Ejemplo: "cartas al director, lo que son letters to the editor. Es la única persona que conozco que utiliza "mismo" como recurso anafórico, véase el siguiente ejemplo: "escribid las siglas y el desarrollo completo de las mismas". Eso, constantemente, una y otra vez, sin descanso. Para seguir con aspectos lingüísticos, la señora es andaluza pero ha conseguido domar su acento, y pronuncia todas las eses religiosamente. Sin embargo, tenemos una alumna andaluza en clase, y cuando ella hace una pregunta a la profesora, ésta le contesta con un acentazo andaluz que va desapareciendo gradualmente hasta volver al estado original. Es un espectáculo digno de verse.

Pasemos ahora a los aspectos más pragmáticos y funcionales. El primer día de clase, nos dijo que teníamos que comprar un libro. Hasta ahí, todo normal. El problema es que es SU libro, y todos tuvimos que pagar religiosamente los 12 aurelios que costaba, porque a ver quién era el guapo que se hacía fotocopias si en nuestro pack de textos ya viene este agradable mensaje: "La reproducción no autorizada de este material contraviene la Ley de Propiedad Intelectual". Como muchos profesores de universidad, se quiere. Yo lo comprendo, pero que nos haga comprar su libro, que es una versión ampliada de su tesis doctoral, y que además lo hayamos utilizado 4 días (contados) durante todo el curso, eso no tiene nombre. Sólo tenías que habérnoslo dicho, te hubiéramos dado los 12 euros y nuestro dinero del bocadillo sin tantos rodeos.
Además, se comporta como una tirana. Es la profesora, claro que sí, y es la que manda, pero tiene un par de cosas de juzgado de guardia. Si somos doce personas en clase, y nos conoce a todos perfectamente, en el examen nos obliga a tener "el DNI o documento identificativo" sobre la mesa. ¿Para qué? ¿Teme que un hermano gemelo se haya hecho pasar por nosotros? ¿Intenta pillar a alguno con el DNI caducado? No me preguntéis a mí, no me lo explico.
Para el examen podíamos llevar un "glosario de términos elaborado por nosotros mismos", y "los textos y las traducciones de los mismos", lo cual es un gesto muy bonito. Ahora bien, tenemos un pequeño problema de forma cuando ella nos dice que el glosario ha de estar "en orden alfabético y encuadernado". Ante la pregunta de "¿Y si no está en orden alfabético?", la respuesta es un tajante NO. Y, ¿por qué? Porque así está especificado en la guía docente. Desde luego, en orden alfabético es más útil, eso no lo negaré. Pero ¿y si prefieres hacerlo según van apareciendo los términos en los textos, o por tipos de palabras, o totalmente caótico? La OBLIGACIÓN de que esté por orden alfabético sólo sirve para meternos miedo y reafirmar su poder, porque, como ya he dicho, se quiere. Lo mismo podría decirse de lo del encuadernado, obligándonos a comprar fundas o a ponerle unas anillas. Si queremos meter una chuleta, se puede hacer también con las anillas, eso no es un seguro de nada.
En las clases estás obligado a tener todos los materiales y estar atento, si tienes un ordenador, amablemente te insta a cerrarlo porque "no lo vamos a necesitar", y si alguien no matriculado viene a clase, le obliga a seguir la misma (!) y está pendiente de que no haga nada no relacionado con la asignatura.
Por supuesto, a la hora de puntuar es de esas personas que creen que si puntúan muy bajo, es un símbolo de profesor exigente y de calidad, lo más de lo más. Pero siento desilusionarla, la excelencia de un profesor se muestra en otras cosas, y desde luego no pasa por contarnos cómo ella es experta en todas las áreas de la traducción (científica, jurídica, literaria) lo cual suele ser más bien un indicio de mediocridad, de no estar especializada en nada y picar de aquí y allá.

Elimina de golpe opciones de traducción porque "son hispanoamericanas". Si la opción es buena y se ajusta a lo que buscamos, ¿qué importa que sea española o guatemalteca? Si tiene rasgos de anglicismo o de algo que no se usa en Ejpaña, me parece muy bien que no se tenga en cuenta, pero eliminar una palabra por la procedencia de la misma (guiño-guiño) es racismo lingüístico.
Y eso es todo lo que tengo que decir. Si suspendo el examen, se me ocurrirán otras cosas, imagino.


martes, 25 de enero de 2011

Profesores, parte 1

5 comentarios

Estoy un poco incómodo con ciertas profesoras. Para explicaros por qué, voy a contaros un par de cosas concretas muy ilustrativas:

- Una de las profesoras sólo trabaja en la Autónoma a tiempo parcial. Es decir, tiene otras obligaciones adicionales. Por eso, siempre insiste en que no puede llevarse las traducciones de todos, porque "sois muy numerosos" y no le da tiempo a revisar porque "tengo muchos exámenes de Turismo para corregir". Los trabajos entregados desaparecen de vez en cuando, never to be seen or heard of again. La profesora no se organiza la asignatura, la impresión que transmite es la de ser una persona poco seria y poco interesada por la asignatura (gracias a ella se reinventó el Jusinola). El método empleado no es en absoluto adecuado para una asignatura de traducción, es un método lento y pesado que consiste en leer en voz alta un texto e irlo traduciendo entre todos. Esto se prolonga durante toda la clase, no hay tiempo para nada más, sólo una serie de textos traducidos. Ningún tipo de teoría o apunte útil, aparte del vocabulario de las traducciones.

- Esta misma profesora tiene la costumbre de modificar el horario de la clase en su propio beneficio. A menudo la clase empieza media hora antes porque "tengo que irme a las cuatro porque tengo un curso en Alcobendas". En varias ocasiones la clase se ha interrumpido por una llamada telefónica al móvil de la profesora, que permanece encendido durante toda la clase (si Agniezska levantara la cabeza...).

-La profesora no escucha los razonamientos de los alumnos a la hora de argumentar por qué es conveniente permitir el uso de un diccionario en el examen (es una herramienta más para el traductor, y un diccionario no es ni mucho menos un certificado de calidad para una traducción) e impone sus condiciones con argumentos vacíos y carentes de sentido, tan absurdos que ni siquiera los recuerdo.

-El día del examen, tiene lugar la más increíble de las escenas. Teniendo en cuenta que somos casi ochenta personas en clase, de las cuales actualmente acude la mitad como mucho, la profesora escoge, por algún motivo desconocido por el que suscribe, un aula en la que no cabemos correctamente. Al llegar al aula, con unos minutos de retraso, queda espantada por el gran número de personas allí reunidas y pone pies en polvorosa. "Ha ido a por un aula más grande", pensamos todos. Pasan diez minutos. Entramos en el aula y nos sentamos. Al rato llega la profesora. Desgraciadamente, no ha conseguido otra aula. Visiblemente enfadada con nosotros por habernos multiplicado como las setas, insiste en que dejemos las mochilas, los abrigos, los estuches y los móviles en el suelo. No se ha dado cuenta de que en cada fila hay tres personas y que por lo tanto a aquellos que se sientan en medio se la trae absolutamente floja lo de dejar las cosas en el suelo, porque nadie las puede ver.

Pero, atención, aún no he terminado de contaros este circo. La profesora reparte las copias del examen. De pronto, veo cómo las hojas se acaban a unos metros de mí. "¡Profesora, no hay suficientes copias!", decimos algunos. La cara de la profesora es un cuadro, está totalmente desubicada, no puede comprender qué es lo que está pasando. "¡Silencio!", espeta, mientras trata de buscar una solución. "¡Yo he hecho ochenta copias! Aquí hay gente que no está matriculada. El que no esté matriculado, que se levante". Sólo se oye el canto de los grillos. La profesora arguye (del verbo argüir) que ella no puede abandonar el aula del examen, y que nos corresponde a nosotros salir y hacer las fotocopias correspondientes. Alguien pregunta, con muy buen tino: "¿Me está diciendo que me corresponde a mí fotocopiarme mi propio examen?". En efecto, eso es exactamente lo que nos está diciendo. Para colmo de males, el servicio de reprografía está cerrado, de modo que le corresponde a la alumna inquisitiva acercarse al aula de informática y hacer copias suficientes. Pasa el tiempo.

La gente empieza a hacer su examen mientras la parte de atrás de la clase se quita las bolillas de los dedos de los pies. La profesora, que está convencida de que hay gente que está haciendo el examen sin estar matriculado (tiene toda la razón, había gente agolpada fuera, esperando una oportunidad para entrar y hacer el examen), no tiene una idea mejor que pasar lista, para descubrir a los impostores responsables de la conspiración judeo-masónica y expulsarlos sin piedad. ¿El problema? En su lista aparece la gente que sí está matriculada, que oye su nombre, levanta la mano y se olvida del asunto. No hay modo de saber quién no está matriculado, a menos que se pinte una X con rotulador en la frente de los matriculados. Mi proposición es educadamente ignorada. Ya han pasado treinta minutos desde la hora prevista para el examen. Finalmente, llega nuestra salvadora y reparte las copias. A los pocos minutos, la profesora llama la atención de la clase y declara: "Es lo que tienen los nervios. Resulta que sí que tenía más copias en el bolso". Aplauso mental de toda la clase. Ahora que tan tensa situación ha terminado, echamos un vistazo al examen. Ah, genial, es UNA CHORRADA.




Podría hacer un jueguecillo para que adivinaseis a qué profesora me refiero, pero sería demasiado fácil. Lo más inquietante del tema es que la profesora aún tiene en su poder las traducciones que cuentan para la nota final, de las cuales no tenemos noticia. Pero más inquietante aún es el rumor de que se trata de la misma profesora que impartirá, en el siguiente cuatrimestre, Traducción Automática y Asistida, una asignatura que, desde el respeto, no creo que esté cualificada para enseñar.

viernes, 21 de enero de 2011

Korgoth of Barbaria - vídeos resubtitulados

5 comentarios
Ya está la versión definitiva en Youtube, y las antiguas, borradas. ¡Se acabó!






miércoles, 19 de enero de 2011

Balance mañanero

0 comentarios
Hoy no hay clase, tengo toooooda la tarde para estudiar Terminología, Lexicología y Lexicografía (no son tres asignaturas, es sólo una...), Telele para los amigos. Esta mañana he ido a comprar al Currifú, que me estoy quedando sin impedimenta. En el 20 minutos he leído un pseudo-reportaje sobre el rock cristiano (véase Underoath o, más cercano, el Padre Joni). No entiendo la obsesión eclesiástica con que el metal es diabólico y satánico, que "forma parte de una conspiración para socavar la moral de los jóvenes". ¿Por qué les da miedo todo lo que no conocen (sexo incluido)?

También he leído una reseña de The Walking Dead que no era una reseña, era un comentario breve y escueto sobre lo poco creíble que resulta que los vivos hagan lo que hacen aunque estén rodeados de muertos. Bueno, la serie intenta afrontar esa situación con realismo. ¿Tú te rendirías y dejarías de intentar vivir? No lo sé.

También había una carta al director sobre los animales, sobre cómo defendemos a los perritos y a los gatitos mientras que nos dan igual todos los demás animales que no son tan cucos o achuchables, sobre cómo eso también se ha convertido en víctima del consumismo.
Me he pasado también por el GAME y he canjeado mi vale de 4 euros a punto de caducar por un UMD de los Monty Python (lo mejor de Graham Chapman, el que interpretaba a Brian en La vida de Brian), pero no podré verlo hasta que no vaya a Garbajosa, donde descansa mi fiel PSP a la espera de su dueño. Me he quedado charlando un buen rato con el de la tienda, repasando todos los últimos juegos, sorpresas y decepciones. El fiasco de Arcania: Gothic IV, que se ha cargado la serie y se ha rendido al argumento lineal y los gráficos deslumbrantes pero que no esconden nada detrás, a los emplazamientos impresionantes que visitas una vez para no volver jamás, a los personajes clónicos y a las misiones de "los trasgos me han robado un objeto, ve a su cueva, mátalos y tráemelo" que se repiten una y otra vez. Las maravillas del Heavy Rain (con las que ya os he aburrido) y de su antecesor, Farenheit, que tendré que buscar un día de estos. La espera por la remasterización del Shadow of the Colossus y su sucesor, The Last Guardian. La flojera de los gatillos para Playstation 3 en Europa (nada que ver con los que compré en Canadá).

En radio 3, Crudo acaba de relacionar tres noticias: las modelos infantiles de Vogue, el último escándalo de Berlusconi y la última muerte por violencia de género. Habla de cómo se manipula a las mujeres, se las considera objetos que deben hacer todo lo posible por atraer al hombre con su aspecto, incluso desde que son niñas. Con los anuncios de la televisión la mujer vive presionada y estresada, convencida de que puede tenerlo todo, tener un buen trabajo, una familia feliz, ropa a la moda, un cuerpo atlético, ser una gran amante, saber administrar una casa, ¡todo a la vez! Y luego, después de que hayan convertido a la mujer en un objeto, un señor cualquiera ve que su mujer ya no se corresponde con ese canon, tal vez por la edad, tal vez porque quiera liberarse. Y como es un objeto, cuando un objeto no funciona, se tira. La igualdad de oportunidades de las mujeres es un reclamo político que no se toma en serio (una de las primeras medidas en época de crisis ha sido cargarse cierto ministerio). Si bien el hembrismo a ultranza me suele poner nervioso (igual que el machismo), no puedo menos que contarlo.

Aunque lo más gracioso es que tienen en el programa a dos mujeres hablando que no hacen más que tirarse de los pelos. Es un poco grotesco, ¿será de coña? Me parece que no, Crudo ha dicho que están dando un espectáculo lamentable y que van a hacer una pausa. Esta es la otra cara del asunto, la rivalidad y el malmete entre las propias mujeres, que las debilita ante los hombres. Una acusando a otra de que ha subido puestos a base de tirarse a altos cargos, la otra diciendo que le plagia los libros a los demás...Crudo ha cancelado la entrevista, se acabó. Pensad sobre ello.

Editado: Lo acaban de decir, era de coña, para demostrar eso mismo, la rivalidad entre mujeres. ¡Me lo he tragado! Era un experimento. ¿Lo habéis experimentado, lectoras? ¿Alguna anécdota en concreto?

domingo, 16 de enero de 2011

Exámenes

2 comentarios
Una vez más, llegamos a la época de exámenes. Este cuatrimestre no hay demasiados, pero aún así el blog acusará el golpe. Buena suerte a los traductores y a los que no lo son, también. Nos vemos al otro lado.

miércoles, 12 de enero de 2011

¡Baja la tapa!

1 comentarios
Escuchando un podcast de Viruete, he dado con este juego de mesa de Falomir que me ha dejado anonadado:


¡BAJA LA TAPA!

Tenemos un váter en el centro del tablero, y cada jugador llevar un ridículo sombrero con un extremo alargado llamado "Atrapamonstruos". La idea es que unos monstruos (que en el anuncio son grandes y peludos) han invadido el baño de tu casa, y es tu tarea meterlos todos en el váter. Cada jugador tiene que atrapar los de su color, meterlos en la taza y bajar la tapa. Aparte de que los monstruos son una metáfora de la CACA, los niños son engañados por ese anuncio en el que salen monstruos enormes y peludos, para encontrarse en el juego real con unas minúsculas bolas de plástico. Las atrapas (aún no sé cómo), y las pones en una pequeña catapulta para dispararlas al váter. Un coñazo inmenso que sólo se ve animado cuando el váter lanza agua a la cara de los jugadores. Mae mía.

domingo, 9 de enero de 2011

Nuevo diseño

9 comentarios
Os habréis dado cuenta, perspicaces muchachos y muchachas, de que el diseño del blog ha cambiado. Hemos pasado del fondo negro y ojcuro con letras blancas que dolía leer a un fondo simpático de raspas de pescado con fondo arenoso, y las entradas en fondo blanco. No sé si os ha gustado el cambio: ¿opiniones?

Por cierto, el fondo está sacado de los fondos que ofrece el propio Blogger, ni siquiera ha hecho falta buscar en otras páginas, hay muchos y muy buenos. ¿Cuántas veces he dicho "fondo"? ¿Estoy perdiendo facultades?

sábado, 8 de enero de 2011

Heavy Rain

2 comentarios
¡Regalos de Reyes! Un pedazo de equipo de música, un pijama, unas zapatillas mulliditas para estar por casa y… ¡¡¡EL HEAVY RAIN!!!
Al día siguiente, 6 de enero, lo estrené (relativamente, porque es de segunda mano…) y no tengo palabras. Te engancha y no te suelta. No es un juego, no es una película, es un híbrido celestial, un argumento inteligente, un asesino en serie, peligro, misterios… Imaginad la mejor película de detectives que conocéis. Y ahora imaginad que podéis controlarla, decidir lo que ocurre, si te enfrentas a un reto o abandonas, que de tu habilidad dependa el resultado de una pelea, si al detective le dan una paliza unos matones o consigues dejarlos fuera de combate.
Al comienzo del juego se nos presenta al personaje principal, Ethan Mars, un arquitecto felizmente casado, con dos hijos, Jason y Shaun. Durante unos minutos, lo manejaremos para aprender el manejo del mando. Para hacer cualquier cosa, tendremos que utilizar los botones o el stick. Por ejemplo, para abrir un armario, habrá que realizar ese movimiento con el stick, y para afeitarnos, habrá que moverlo suavemente para no cortarnos. El movimiento más traicionero consiste en dejar pulsado un botón y pulsar otro, y otro, y otro (hasta cuatro). Si soltamos uno, se va al garete la acción.


Enseguida cambian las cosas. En parte por culpa de Ethan, el hijo mayor, Jason, muere atropellado, y se nos muestra lo que pasa unos años después. Tenemos a Ethan divorciado y viviendo en una casa cutre, y su otro hijo, Shaun, está seriamente afectado por la muerte de su hermano. Shaun es secuestrado por el Asesino del Origami, que ya ha matado a otros 8 niños. Ethan comienza la búsqueda desesperada de su hijo.


Nuestro segundo protagonista es Scott Shelby, un detective privado que también está buscando al asesino del Origami. El tercero, Norman Jayden, es agente del FBI y se le ha encargado ayudar a la policía con el caso del Origami. Madison es la última, una fotógrafa que también se implica en el caso. Cada uno descubrirá datos distintos de formas distintas, para que sólo el jugador tenga toda la información. Y si algo no se descubre, pues no pasa nada.


Hay varias cosas que me parecen increíbles en Heavy Rain. Lo primero es el realismo. Los gráficos no son realistas, son reales. El movimiento de los personajes, los labios, el sonido, las voces, los gritos… te dejan sin aliento. Lo segundo es la implicación. Normalmente en un juego llevamos a los personajes al límite, en un Call of Duty nos comemos granadas y disparos sin dudar. Pero aquí las cosas cuestan. Si un personaje tiene que hacer algo potencialmente peligroso, los pensamientos del personaje (a los que podemos acceder) nos hablan del miedo y las dudas que tiene, y nosotros, como jugadores, a veces no nos atreveremos a llevarlas a cabo para darle un respiro al pobre personaje.


Lo tercero es cuánto podemos afectar al desarrollo de la historia. Era de esperar, ya que si el juego se hubiese limitado a realizar acciones scriptadas, habría sido lamentable. Si un personaje muere, el juego continúa, pero sin él. Nada de Game Over, sigues jugando. Y si mueren todos, pues ahí acaba la historia, sin más problemas. Por ejemplo, Madison entra en la historia cuando conoce a Ethan, pero si Ethan estuviese muerto para entonces, ¿cómo entraría Madison en juego? Si Scott no borra todas sus huellas de la escena de un crimen que no ha cometido, la policía lo llamará para interrogarlo y así se reencontrará con un antiguo amigo. ¿Si borro todas las huellas, nunca se encontrará con él (me dejé un puto teléfono sin limpiar)? Todo eso lo tendré que ir comprobando, porque para sacar todos los trofeos tienes que jugar todos los finales posibles y todas las decisiones. Como se puede jugar cada capítulo por separado, no debería ser difícil.
Para resumir, ahora mismo estoy maravillado y devanándome los sesos para saber quién es el asesino, me parece uno de los mejores juegos a los que he jugado, sin duda de los más absorbentes, inmersivos, originales, innovadores y cuidados. Si tenéis PS3, que no se os pase. Incluso verlo es un placer, el otro día tenía a mi padre y a mi abuela (¡a mi abuela!) pegados al sofá para ver qué pasaba. Claro, el problema que tiene este juego es que a la segunda o a la tercera, como ya se sabe quién es el malo y lo que va a pasar, el argumento estará más flojo. Pero era genial ver a mi abuela preguntándome si ya habían encontrado al niño y la pena que le daba que Ethan no encontrara al crío. ¡Antológico! Si consigo que mi madre se enganche, es un símbolo claro del fin del mundo.