sábado, 27 de noviembre de 2010

Some more on ZOOOOOMBIIIIIIIS

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Esto para que veáis que se están tomando la serie en serio (valga la redundancia):

ZOMBI SCHOOL

lunes, 22 de noviembre de 2010

Salvador Sostres - un tipo poco recomendable

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Bueno, hoy quería hablaros de este despojo humano que salío hace poco en las noticias por este vídeo:

Sostres en Alto y Claro

Una vez veis el vídeo (no tengo intención de reproducir los comentarios, que se han hecho harto famosos en la Internete), queda claro que este tipo, además de ser muy soez al hablar, y de no tener respeto por los niños que le están escuchando y ser racista e imprudente en sus comentarios, no respeta para nada a la presentadora y al resto de colaboradores que le piden que se calle (claro que le ríen las gracias, pero la presentadora se supone que tiene autoridad y podría pedirle que se callara o se fuera, por imbécil). Machista, racista, pedófilo y fantasma ... ¡una joya de la que su mujer debe de estar orgullosa! Onanista asqueroso, rechazado por las mujeres y lleno de odio hacia ellas. Pero ahora vamos a lo mejor de todo. Esto es lo que encontramos en Wikipedia:

Salvador Sostres i Tarrida (Barcelona, España, 1975) escritor y tertuliano español en lengua catalana y castellana. Estuvo un curso escolar matriculado en la Facultad de Periodismo de la UAB y abandonó a continuación sus estudios universitarios, dedicándose plenamente a escribir artículos de opinión y novelas de ficción, algunas de ellas en lengua castellana.

Efectivamente, amiguitos, ni siquiera es periodista pero le gusta provocar para parecerse a Dragó. Ni siquiera escribe bien, y cuando critica, siempre va a lo fácil, el aspecto físico, cuando él tiene esta facha tan hermosa:



Hace tiempo era catalanista independentista y todo eso, como demuestra su artículo "Hablar español es de pobres":

En Barcelona queda muy hortera hablar en español, yo solo lo hablo con la criada y con algunos empleados. Es de pobres y de horteras, de analfabetos y de gente de poco nivel hablar un idioma que hace un ruido tan espantoso para pronunciar la jota.
Estos que no hablan catalán, a menudo tampoco saben inglés, ni francés, ni quién es monsieur Paccaud. Pero no solo en Cataluña el español es un síntoma de clase baja. El amigo Riera me facilita estos datos de la ONU del 2002.
Renta per cápita de Noruega, 36.600 dólares; Dinamarca, 30940; Islandia, 29.750. Tres países riquísimos, con economías internacionalizadas y lenguas más pequeñas que la nuestra pero que las hablan sin complejos. Contra esta absurda creencia de que el catalán nos cierra puertas, estos datos sobradamente elocuentes de si sirve o no sirve una lengua minoritaria.
En cambio en el maravilloso mundo hispánico la pobreza es el único dato. La media de los 13 principales países americanos que tienen el español como lengua, desde Argentina, Chile y Méjico hasta Nicaragua, Honduras y Ecuador, es de 6.209 maltrechos, dólares de renta per cápita.
Cataluña hablando catalán y a pesar del espolio fiscal infringido por una España que no tiene ni la decencia de publicar las cifras del robo tiene una renta de 26.420 dolares.
Hemos de escoger modelo: Noruega o unirnos a la caravana de la miseria. El independentismo en Cataluña está absolutamente justificado aunque sólo sea para huir de la caspa y del polvo, de la tristeza de ser español.

Diríase que este señor no quiere tener nada que ver España, y ahí lo tenemos, de tertuliano en TeleMadrid y juntando letras en El Mundo (con su jefe Pedro J , con permiso de Wyoming)A nuestra lista se suma la falta de coherencia en sus principios. Otras perlas sobre el español son "Me siento superior a los españoles, estamos varios escalones por encima en la escalera evolutiva", también nos ha llamado cafres y asesinos. Pero aún hay más:

“Lo de Haití es una manera un poco aparatosa -pero una manera, al final- de limpiar el planeta." "Lo de Haití es un drama pero el mundo, a veces, hace limpieza. No podemos vivir todos tanto tiempo y sólo los mejores y los que viven en mejores condiciones perduran. El mundo menstrúa, como así debe ser. No me alegro, de la tragedia de Haití, pero estas cosas pasan y equilibran el planeta.

Me estoy cabreando al escribir esto, más o menos como el Yoyas:
En toda la boca al Sostres
Un imbécil que debe estar encantado de que hablen de él, un tipo grosero y sin educación, falto de escrúpulos, machista, fantasma, racista. Y ahora viene lo que más me cabrea a mí. Cuando murió Labordeta,esto fue lo que publicó (en castellano, por cierto):
"De verdad que me sabe mal que Labordeta se haya muerto y de verdad que le tenía un cierto cariño. Siempre me pareció demasiado tosco, pero insisto: tosco con cariño. Descanse en paz, amén, y todas esas cosas en las que él no creía pero que espero sinceramente que Ellas sí crean en él.

Dicho esto, hay que poner sobre el tapete algunas cuestiones. La primera es que es muy lamentable que todos nuestros cantautores sean comunistas. Esa cosa tan casposa del puño cerrado y de la equivocación sistemática, sin la más mínima decencia intelectual que les lleve por lo menos a reconocer que la economía de mercado les ha ido maravillosamente bien para engordar sus arcas. Es una lástima que uno tenga que pensar, cuando escucha algunas de las bellísimas canciones de Aute, de Sabina, de Lluís Llach o de Serrat, que en el fondo hablan de otras cosas.

La segunda cuestión es la mochila. Ahora que Labordeta ya pasó, hay que empezar a superar la mochila y el concepto de la excursión. Todo este gusto por lo rural y por el “contacto con la naturaleza” no lleva a nada bueno. Reblandece los espíritus y nos vuelve coñazos y cursis. Además de profundamente insinceros. Hay demasiados bosques, demasiados caminos, demasiadas rutas. En la mayor parte del territorio español falta asfalto, casinos, cines, bares que cierren tarde con pianistas imposibles. Faltan coctelerías, grandes restaurantes, carreteras como Dios manda, túneles para no tener que dar tantas vueltas. Todos esos inquietantes paisajes por los que Labordeta caminaba remiten al atraso, a lo ancesatral, al tercermundismo de donde venimos. Hay que llevar la civilización a todos los rincones de la geografía de los países avanzados. Es barata y de cobardes la retórica de los pajarillos que cantan por la mañana. Hay que ponerse a trabajar, abolir el campo y crear más y más ciudades. Como una higiene. Como el gran pacto de usar desodorante.

Y como consecuencia directa de la segunda cuestión viene la tercera. Desaparecido Labordeta es hora que desaparezcan, también, todos aquellos productores de quesos que promocionaba en sus programas. No hay nada tan peligroso para la salud pública como los productos que vienen “directamente de la granja” y que incluso presumen de no haber pasado por ningún tipo de control. Nada. “Directos de la granja”. Esos huevos “directos de la granja”, ¡cuánta salmonela han dado, cuántos retortijones, cuántas noches en las urgencias de los hospitales pensando que de tanto defecar se te iba a escapar hasta el cerebro!

Labordeta fue siempre un buen hombre. Un buen hombre totalmente equivocado, pero un buen hombre. Su “puño cerrado” y en alto del que tanto presumía fue siempre un escarnio a los millones de muertes que su ideología ha causado. Sus canciones van a sonar por última vez el día de su funeral y tal vez en algún documental de La 1 cuando dentro de muchos años vuelvan a mandar los socialistas.

Su ruralismo de mochila y botas es precisamente lo contrario de lo que necesita España, que ya ha tenido bastante de perder el tiempo mirando árboles y se tiene que poner de una puñetera vez a trabajar."



Ya no es sólo que su discurso no tenga ni un maldito argumento coherente. Ya no es sólo que insulte a su memoria tras su muerte, es que además reniega de lo rural, de la naturaleza y del campo, abogando por el capitalismo a ultranza, con unos términos que no quiero repetir. La mierda esa de que los productos naturales son los que producen enfermedades, cuando es precisamente al revés, la producción masiva y en cadena es la que vuelve peligrosos a los alimentos, y no una señora que hace queso en su pueblo. Me cabrea mucho que haya gente así por el mundo, y que encima se les escuche y consigan un buen puesto de trabajo sin haber hecho nada en su vida (un año en la universidad) y sin tener nada productivo que decir ni una manera artística de decirlo. Bueno, tras todo este rollo, os animo a uniros a los grupos de Facebook y Tuenti de "Odio a Salvador Sostres" y "Salvador Sostres, gilipollas del año", porque a mí personalmente me hizo sentir mejor.

sábado, 13 de noviembre de 2010

The Walking Dead

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Bueno, después de haber visto los dos primero capítulos de la serie Los Muertos Vivientes (The Walking Dead), puedo decir que me ha gustado mucho, que es un orgasmo psicológico continuo para los amantes de la casquería y los zombies.

Aún así, como friki perfeccionista que soy, hay un par de cosillas que me amargan la experiencia:

El ritmo: Hay una sensación de rapidez que no es la que deberían transmitir los zombies. La gracia de los zombies es que van a paso de caracol, pero que no se cansan, y tú sí. Los zombies de esta serie no son hiperrápidos, pero pueden ir al paso normal de un humano con prisa. Podéis verlo aquí:

Y eso sí que no. La idea es que están muertos y que algo desconocido los anima y los empuja a moverse. Pero sus cuerpos son inútiles, no pueden caminar deprisa, no pueden subir por una escalera de mano ni utilizar herramientas (las piedras tienen un pase), ni mucho menos encaramarse a una valla y saltar por encima.

Pero la sensación de "corre, corre, corre, que te agarran" no debería estar ahí, porque, repito, los zombies van muuuuy despacio y su ventaja es su número y su falta de cansancio. Aún así, hay muchas películas de zombies y muchas versiones, e incluso en La Noche de los Muertos Vivientes (Dios, qué mal lo pasé cuando la vi) los zombies a veces van relativamente deprisa:
http://www.youtube.com/watch?v=SDfJ5z1eUrQ&feature=channel


El truco de untarse de restos zombies, arrastrarse y gruñir para pasar por uno de ellos...NO DEBERÍA FUNCIONAR.

Vale, en esta serie funciona. No pasa nada. Y lo último que quería añadir es que a los muertos normales no les crecen ni las uñas ni el pelo, y por tanto la escena en el hospital donde se ven las uñas garrudas de unos zombies que llevan mucho tiempo encerrados no se explica a menos que murieran en ese estado. En fin, no se puede tener todo ni esperar que todo sea como a ti te parece que debería ser. Gran serie, me alegro mucho de que los vampiros hayan caído finalmente y estén siendo sustituidos por los zombies. Porque como dijo el doctor Repronto, el vampiro era a lo que se temía en el tiempo de nuestros abuelos, representaba al aristócrata putero que te roba las tierras y se cepilla a tus hijas. Y el zombie representa a lo que se teme hoy día, lo que vemos por la tele, masas enfurecidas, ensangretadas y vociferantes. He dicho.

viernes, 5 de noviembre de 2010

5 de noviembre (colaboración entre V y yo)

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Justificar a ambos lados"Recuerden, recuerden, mi 5 de noviembre. Examen, crisis y agujetas. No veo la demora y siempre es la hora para evocarla sin dilación".

¡Buenos días, Madrid!

Permitid que, primero, me disculpe por la interrupción.

Yo, como muchos de vosotros, aprecio la comodidad de la rutina, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonía...

A mí me gusta tanto como a vosotros pero con el espíritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado (normalmente asociados con la muerte de alguien o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla y que se celebran con una fiesta nacional), he pensado que podrí­amos celebrar este 5 de noviembre (un día que, lamentablemente, ya nadie recuerda) tomándonos 5 minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco.

El sistema no se sostiene. Eso está muy claro. Por si no fuera poco con una clase política corrupta y rapiñadora, la crisis económica está dejando al descubierto las diferencias abismales entre ricos y pobres. Nuestro país está en el conjunto de los países buenos, los «civilizados», donde se ve como arcaica y primitiva la forma de vida de los demás. Pero durante un momento, hace ya meses, cuando la crisis estaba más de moda y la gente se lanzaba a las calles para protestar, tuve un pensamiento ridículo y absurdo. Si el sistema está podrido, si los errores de gente que NI SIQUIERA son los políticos, sino banqueros y grandes empresarios, los está pagando brutalmente la parte más pobre de la población; si por culpa de gente que sigue viajando en jet privado y comiendo en restaurantes de lujo, todos los demás hemos visto reducida nuestra situación económica y laboral a un nivel miserable; si todos los avances que costaron años y años de lento trabajo, negociaciones y acuerdos, han desaparecido, demostrándonos que en realidad no contamos para nada, que somos el ganado del que se alimentan cuatro lobos pulgosos, que juegan con nosotros dándonos fútbol, toros, y algún aumento salarial para que nos creamos que tenemos el control, pero a la mínima que su poder se tambalea nos lo arrebatan todo y nos atan corto, en una demostración tan clara como humillante de que no somos nadie en el juego de los capitalistas, en el cabaret del vicio…si todo eso es verdad… ¿por qué no cambiar el sistema?

¿Por qué no íbamos a quitar al gobierno, acabar con los banqueros y empezar de cero? Está claro: porque nos han convencido de que no se puede luchar contra el sistema, que nosotros estamos al servicio del Estado, cuando en realidad el Estado es una invención nuestra. Porque ese tipo de acciones son propias de países tercermundistas, salvajes y atrasados. Porque además el resto de Estados se ayudarían entre sí para impedir la acción de los ciudadanos. Es una trampa, las leyes están hechas para proteger el sistema, y no se puede cambiar el sistema empleándolas. La fuerza del ciudadano se ha visto reducida al derecho a voto (dentro de la ley, dentro del sistema). Nos damos por contentos con ello, creemos tener en nuestras manos el destino de nuestras vidas. ¿No veis, necios, que dos partidos idénticos en sinvergonzonería se reparten el pastel, que sólo se diferencian en un par de cosas muy vistosas para que creamos que estamos eligiendo? ¿Qué todos cobran unos sueldos obscenamente altos, incluso los que ya no «trabajan», y que nadie lo pone en tela de juicio? ¿Qué con la crisis nos han bajado sueldos y pensiones, han congelado y bajado los salarios de los funcionarios, han subido la edad de la jubilación, mil y una barrabasadas, mientras que ellos se han hecho los suecos, tenemos que seguir manteniéndolos mientras intentamos sobrevivir? ¿Me estáis diciendo en serio que no lo veis, que el lavado de cerebro ha tenido tanto éxito que sólo intentáis sobrevivir una semana más hasta la próxima borrachera, el próximo porro, la próxima raya, partido de fútbol, etc., que ni os va ni os viene todo esto?

Claro, cuando le comento esta idea a alguien, obtengo medias sonrisas, miradas que dicen «No puedes hablar en serio». Estamos tan agilipollados y acostumbrados al sedentarismo y la pasividad que preferimos sufrir en silencio las injusticias del sistema, tratar de olvidarlas, ahogarlas en un vaso o fingir que no hay otro remedio, contentarnos con pequeñas rebeldías como descargarnos música o tomar drogas. Pero, ¿qué tiene de malo, qué tiene de ilógico? Que el pueblo se una, descontento, y retire a los que están llevando al país (y a los paisanos) por la calle de la amargura. No os engañéis, el mundo no es mejor que hace 1000 años, ni los humanos somos mejores personas: eso es lo que nos han dicho. Hoy en día muere mucha más gente que hace 10 siglos, y de formas igual de horribles y crueles, quizá peores. Sigue habiendo torturas e injusticias, la gente vive mucho peor que entonces, sin agua, sin comida, sin ningún tipo de recurso. Y lo peor es que eso lo hemos creado nosotros. Hemos ido a peor en todos los sentidos, somos un cáncer para la tierra, siempre en expansión y destruyéndolo todo a nuestro paso. Nos hemos cargado los bosques, nos hemos cargado a los animales, hemos cambiado el clima, lo llenamos todo de mierda, hemos despojado a la tierra de toda su belleza natural, nos la hemos repartido como si fuese lo más natural del mundo y nos escondemos de ella detrás de feos bloques de hormigón. De modo que no, no somos ni más civilizados, ni más pacíficos. Así que si nuestros antepasados tenían derecho a cambiar un sistema que ya no hacía bien su trabajo (y hoy en día lo vemos como una heroicidad), no nos engañemos, en última instancia la culpa de nuestra situación no es de los políticos, ni de los banqueros, ni de los empresarios, ni de los rojos, ni de los fachas, ni de los inmigrantes, ni de los gitanos, sino de nuestra propia indolencia y falta de pasión.

Anoche intenté poner fin a ese silencio. Anoche destruí propiedad pública de la universidad, para recordar a este país lo que ha olvidado. Hace más de cuatrocientos años, un gran ciudadano deseó que el cinco de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. Su esperanza era hacer recordar al mundo que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras: son metas alcanzables.

Así que si no abrís los ojos, si seguís ajenos a esta realidad, entonces os sugiero que permitáis que el cinco de noviembre pase sin pena ni gloria. Pero si veis lo que yo veo, si sentís lo que yo siento y si perseguís lo que yo persigo… entonces, os pido que os unáis a mí, dentro de un año, ante las puertas del módulo V, y juntos, les haremos vivir un cinco de noviembre que jamás, jamás olvidarán.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Tintín - nueva película

No sé si lo sabéis, pero Spielberg yJackson van a hacer una peli de Tintín. En «motion captured», como Beowulf o Cuento de Navidad.
De momento tenemos unas pocas imágenes, pero por lo que parece va a ser El Secreto del Unicornio y El Tesoro de Rackham el Rojo, con algunos toques de El Cangrejo de las Pinzas de Oro y La Isla Misteriosa. Otra cosa que no sé si sabéis es que soy un frikifán total de Tintín. Como la mayoría de las aficiones, empezó de pequeño. Me dicen mis padres que empecé a leer muy pronto, y que en seguida me aficioné a los «Tintines». He visto los típicos vídeos caseros familiares, y en un número preocupantemente alto de escenas aparezco con un Tintín en la mano. Desde luego, también recuerdo llevar libros y tebeos por la calle, mi madre me dirigía con una mano mientras yo leía, y también una de mis posiciones de lectura, con el tronco sobre el asiento del sofá y las piernas en el respaldo, leyendo boca abajo (algo que jamás sabré explicar).
Lo cierto es que estoy convencido de que me afición por Tintín influyó mucho en mi posterior afición por las aventuras y las heroicidades, por los héroes de buen corazón e impecable comportamiento moral como Tintín. Tintín viaja por todo el mundo, siempre ayuda a quien lo necesita y castiga a los malos. No bebe ni fuma, y si perdonamos ese peinado de lametón de vaca, es un gran tipo. También hay una lectura totalmente radical de Tintín, ya que cada cómic se escribió en un momento dado de la historia, y Hergé lo refleja todo (dictaduras fascistas, armas de destrucción masiva, espionaje, etc.) de manera a veces sutil y a veces explícita (el dictador bordurio se llama Müsstler, curiosa mezcla de Mussolini y Hitler). Qué os voy a contar, imagino que, como tantas cosas, si no las has vivido de pequeño no las vas a entender igual (películas, libros, tebeos, música…), pero para mí Tintín fue una gran influencia. Una anécdota que no suelo contar va a ser revelada hoy:¡¡ SPOILER, SPOILER, SPOILER!!
En el cole, en Primaria, yo no era digamos el más popular. Al principio, cuando era al nuevo, las chicas jugaban a la comba o a la goma, los chicos al fútbol, y Loscer jugaba con bichos. Hormigas, zapateros (esos naranjas y negros, los primos feos de las mariquitas), cualquier cosa valía. Un día me guardé unos cuantos en un bote y se me escaparon en clase, pero ésa es otra historia. El caso es que me dio por El Secreto del Unicornio, el mismo comic del que van a hacer la película. Hay una parte en la que el capitán Haddock (Andy Serkis)

le cuenta a Tintín (Jamie Bell)

la historia de su antepasado, el caballero Francisco de Hadoque, cuyo barco es asaltado por un pirata llamado Rackham el Rojo (interpretado por Daniel Craig).

Capturan al caballero de Hadoque, se escapa, etc (es un spoiler pero no tanto). A mí esta escena… como que me enamoré (y luego con la versión animada, ni te cuento), y vuestro querido Loscer se dedicó a… representarla en el recreo. Voy a dejar paso a mi yo escritor, no olvidéis que esto se escribió hace muchos años:

(Eh, es mi cole de verdad)
-¡Victoria, se ha hecho justicia!- eso es lo que grito, justo antes de tirarme al suelo de espaldas.
Acabo de incendiar la bodega llena de pólvora del Unicornio, hermoso barco de la flota de Luis XIV, antes capitaneado por mí, Francisco de Hadoque, y robado por el difunto Rackham el Rojo. Tras incendiar el barco, me deslizo hacia mi esquife por una cuerda, y me alejo remando. Cuando estoy llegando a la pequeña isla no muy lejana al barco, éste explota. Me pongo de pie y grito lo anterior, pero cuando llego a la orilla, me caigo de espaldas y me doy un golpe de órdago en la cabeza.
En el tebeo, el capitán Haddock ha encontrado en su trastero un cofre, que contiene un sombrero de plumas, un sable y un viejo manuscrito, con las memorias de su antepasado, el Caballero de Hadoque. El capitán llama a Tintín, que acude hasta su casa. Cuando llama a la puerta, y ve que el capitán no contesta, entre él, la portera y un cerrajero, derriban la puerta. Allí les espera Haddock, con su sable dispuesto. Espanta a la portera y al cerrajero, y le relata la historia del Caballero, que es la que yo representaba.
Y allí me tenéis, agarrado al poste de una canasta como si fuera el mástil del Unicornio y yo, el vigía, gritando: “¡Vela a babooorr!”.
Después me suelto de la canasta, adopto la personalidad de Francisco de Hadoque, extiendo un catalejo invisible y exclamo, mientras oteo el horizonte:
- ¡¡Yohohohó!!, ¡ése se está acercando mucho!, parece como si quisiera cortarnos el paso. ¡¡¡Aaah, iza su pabellón!!!.
Aprieto con fuerza el catalejo contra mi ojo, abro los dos de repente y, poniendo cara de asombro exclamo:
- ¡¡La bandera negra!!- ahora me dirijo a mi tripulación.- ¡Los filibusteros! ¡Zafarrancho de combate!¡ Todo el mundo al puente! ¡Preparados para virar!
Completamente fuera de mí, giró el timón de mi barco, y, al ver que el barco pirata me va a alcanzar, grito:
- ¡Cañoneros, a sus puestos!- los chavales que juegan al fútbol me empiezan a mirar extrañados.-
El barco pirata se acerca, y digo en voz baja: “Acercaos, muchachos, acercaos”. Voy subiendo la voz: “¡Vamos, más cerca!”.”¡¡Acercaos!!”
Cuando el barco invisible se pone a tiro, vocifero: “¡¡¡Fuego!!!”. Tras mirar por el catalejo, vuelvo a exclamar: “¡¡Les hemos alcanzado!!¡¡¡Fuego!!!”
Entonces, recuerdo con deleite la viñeta en la que el capitán Haddock, tan loco como yo, le dice a Tintín:
- Alcanzado, sí, pero no lo bastante como para hacerle huir. El pirata da la vuelta y, ¡¡¡MIRE!!!.¡La bandera roja!. ¡La lucha será a muerte!.- El capitán coge a Tintín por su chaqueta y le pone la punta de su sable en el cuello, para luego murmurar, con los ojos inyectados en sangre: No habrá prisioneros.
Se lanzan los garfios y los piratas empiezan a subir a mi barco. Entonces, yo, en medio de todos aquellos niños, que juegan al fútbol, a las tiendecitas, a las canicas, tazos o gogos, empiezo a blandir mi espada invisible y la culata de mi pistola, repartiendo golpes a piratas imaginarios, mientras mi boca profiere toda clase de insultos made in Haddock. Cuando todo está perdido, y sólo quedo yo, rodeado de piratas furiosos, una polea me golpea en la nuca, y me desmayo.
Al despertar, me las veo con el jefe de los piratas, Rackham el Rojo, y le escupo en la cara (suerte que no pasaba nadie). Acelero el tiempo, y hago que sea de noche.

Los piratas están borrachos, y consigo liberarme de mis ataduras. Sonrío, pues llega la parte favorita de mi aventura particular. Agarro mi sable y una antorcha, me acerco a la bodega (las escaleras cercanas a la casa de la portera), y me agacho para encender, con una antorcha invisible, una mecha invisible de un barril invisible lleno de pólvora invisible.
Cuando me voy a dar la vuelta, me sorprendo al oír una risa en mi cabeza. Me giro, con cara asombrada, pero sabiendo lo que voy a encontrar. El mismísimo Rackham el Rojo, con un sombrero de plumas, una capa roja, barbita de chivo y una espada centelleando en su mano. Exclama:
- Aaaaah, estabas aquí, perro. ¡Te voy a despellejar vivo!
Salta ágilmente hacia mí y yo me aparto con rapidez e iniciamos un duelo a muerte en las escaleras. Los chicos que pasan no me prestan demasiada atención. De pronto, pienso en la mecha que se consume. Detengo una estocada mortal de Rackham, me echo a un lado y la apago con el talón. Aliviado, hago un par de barridos con mi espada, y la sangre de Rackham el Rojo es derramada por las escaleras.
Extasiado, levanto los dos brazos, miro al cielo, y gritó: “¡Al fín! ¡Se acabó Rackham el Rojo!”. Sin perder el tiempo, enciendo otra mecha, subo las escaleras, me descuelgo por una cuerda y subo en mi esquife.
Ya me estaréis imaginando de pie, en el patio, remando furiosamente hacia la orilla, y cuando llego, el barco explota, y, al llegar a un bordillo, me caigo de espaldas, tras gritar, “Victoria, se ha hecho justicia”.

(Quiero una de estas, es un hecho)
Seguramente ahora entendáis un poco mejor por qué espero con impaciencia que salga esta película. Una última curiosidad: cuando tradujeron Tintín al castellano, pensaron en llamarlo Pepito… una gran idea (thanks, Eli).
Saludos, zuavos bebe-sin-sed.
TINTÍN FOREVER!