sábado, 28 de agosto de 2010

Here it is

5 comentarios
Después de Lisboa, pero sobre todo después de París, me noté raro, sin ganas de nada. Eran las fiestas de Garbajosa, pero yo no tenía ninguna gana de festejar. Es una alegría artificial, alimentada con alcohol y porros, sin ningún motivo en absoluto. Además, me pone de los nervios, me pone enfermo todo. La gente que viene a mi pueblo, el lugar donde llevo años viviendo, para mear y llenarlo de basura, maltratar a mi gato y robarle el collar, que ya hay que ser miserable, y que además gente que viene aquí literalmente dos días al año se crea con derecho a no saludarme porque "no soy de aquí". No me siento querido, me siento desdeñado por viejos y adultos. Mis amigos me veían raro, era obvio que no estaba bien, pero nadie preguntó nada, nadie se preocupó (menos uno!) ¿Que qué es lo que me pasa, que por qué estoy mal?

Porque siento que todo en mi vida se tambalea este verano. Porque mi hermana se me escapa de las manos, porque eso es normal y en vez de aceptarlo, la trato mal. Porque la gente no comprende ni aprecia lo que estudio, ni siquiera aquellos que organizan la carrera, y empiezo a saturarme. Porque dudo de todas las elecciones que he hecho, de mi manera de ser, de si siendo como soy voy a sobrevivir en esta puta civilización capitalista, deshumanizada y de consumo rápido. Porque mi familia, mi último refugio contra todo tipo de problemas, se está deshaciendo por una madre desgastada y sobreexplotada, una hermana que no tiene a su familia en ninguna estima a menos que le reporte algún beneficio, y un padre que ahora está en su mundo y no colabora con dedicación en nada, cuando antes era alguien que yo me enorgullecía en llamar el mejor padre del mundo. Y porque yo, cuando surgen las discusiones y la tensión, tengo unas ganas horribles de marcharme de este ambiente tenso y hostil e irme a cualquier sitio fuera de España, o encerrarme en un lugar muy pequeño donde sólo me encuentre quien yo quiera y cuando yo quiera, donde no tenga que soportar la estupidez ajena ni las consecuencias de la propia.
Porque mi parte negativa, mi parte débil, mezquina y muchos adjetivos más, sale a la luz con cada vez más frecuencia, con cada frase desdeñosa de alguien, con cada gesto irrespetuoso de alguien, me entran ganas de apalear a ese alguien, porque es lo que necesita, porque le va a venir bien. Porque a veces me doy miedo cuando se me va la pinza y escribo estas tonterías, porque terminaré por creérmelas.
Porque vivo en un pueblo sin habitantes donde los veraneantes no nos reconocen como habitantes, y eso me deja sin lugar de origen. Porque no soy de Cuenca, aunque nací allí, ni de Alcázar, ni de Sigüenza, ni de Garbajosa, ni de Madrid, porque intento convencerme de que soy un ciudadano del mundo, pero la gente no lo entiende, no saben vivir sin acotaciones y límites.
Necesito volver a la rutina universitaria y olvidarme de todo esto. He pasado el verano fuera de casa, llevo diez días escasos aquí, pero si tengo que aguantar otros diez días iguales, no sé qué va a pasar. Seguramente lo que estáis leyendo no os guste, no os haga sentir muy bien. Es probable. No os preocupéis, hoy sólo lo he transcrito, lo escribí hace días. Hoy el sol brilla, he pasado dos días que han sido los mejores del verano, todo en ellos ha sido genial, desde el amanecer (bueno, más bien mediodía) hasta la noche. Así que me ha costado bastante decidirme a escribir esto, en parte me ha refrescado la memoria y en parte me ha hecho ver cómo influyen las circunstancias en el modo de ver las cosas, hoy toda esta parrafada me parece muuuuuy relativa y poco objetiva en gran parte.

En fin, un saludete desde el Antro, que vuelve a estar en actividad oficialmente.

domingo, 22 de agosto de 2010

Fallos técnicos

2 comentarios
Ayer me puse a escribir en el blog, y me salió una parrafada de la que estaba muy satisfecho. Contaba en ella todo lo que me pasa, por qué, en mi opinión, estoy tan raro últimamente, todo lo que me asquea y lo que me preocupa desde hace poco. Lo escribí con sentimiento, con rabia y con fuerza. Y se borró. Toqué el botón equivocado, y el texto desapareció de la pantalla. Ahora no me encuentro con fuerzas ni inspiración para volver a escribirlo, sé que no saldría igual, que quedaría forzado y falso. Lo intentaré, no obstante, pero ahora mismo no. De la rabia que me dio me lié a palos con el colchón. Es que me había quedado perfecto, todo bien contado, bien ordenado y muy expresivo. Y una vez más, mi estupidez me llevó a no escribirlo primero en Word. En fin, supongo que esta entrada es una disculpa por la falta de noticias en el blog, pero tranquilos, será remediado.

domingo, 15 de agosto de 2010

Back to basics

1 comentarios
Pues nada, ya he regresado de mi periplo europeo. Echo mucho de menos Lisboa y París, y ni qué decir tiene que la despedida de mis compañeros de Verano Joven fue muy emotiva. Soy un sentimental. Ya estoy en el pueblo, mis amigos tienen "to la fiesta" pero yo ahora mismo estoy un poco desubicado, es normal. Me apetece quedarme aquí, jugar a la play y escribir, leer y escuchar música, todo lo que no he podido hacer este verano. Pero en fin, haré un esfuerzo. Os echo de menos a todos, parisinos y traductores, lisboetas y seguntinos, que no se os olvide.