sábado, 5 de octubre de 2013

Eels - End Times

She used to love me but it’s over now.


Después del cañero y arrollador Hombre Lobo, era hora de escuchar algo completamente distinto, un disco acústico e intimista, francamente melancólico y triste como ninguno. Probablemente haya que retroceder hasta Electro-Shock Blues, aquel aciago disco en el que E nos hablaba de la enfermedad y la muerte de su familia. Ese disco era triste y deprimente, pero la música tenía una intensidad malsana, como esas veces en que lloras de rabia. Esto es otra cosa, es un álbum muy pausado, muy tranquilo, con dos o tres repuntes aislados que no desvirtúan el tono general. El disco habla de ruptura, del final de una relación y todo lo que conlleva.

2010 fue un año muy raro, se me juntaron muchas cosas, de modo que cuando se supo que el nuevo disco de Eels se llamaría End Times, lo vi como algo completamente natural, una prueba más de que estoy en sintonía con este tipo. End Times es perfecto para esos (¿estos?) momentos de tu vida en los que no ves el camino de subida, en los que te embarga una tristeza que no puedes explicar. Pero no es simplemente un disco que se regodea, que llora y llora y exige que vuelva el pasado. En absoluto. Es un camino, que nos enfrenta a todo lo bueno que hemos perdido, pero también nos muestra el resquicio de luz que queda más adelante, la forma de salir. Y cuando llegas al final del álbum, realmente te sientes con un poco más de energía, sientes la determinación de encontrar la salida, de no dejar que la situación pueda contigo. En mi caso, siempre que lo he escuchado con el estado de ánimo necesario, ha funcionado. Sin más preámbulos, vamos a hablar de End Times.

La portada ya promete...

El disco arranca con tristes acordes de guitarra acústica, y la voz de E, que parece cascado, cansado, derrotado, a punto de tirar la toalla y mandarlo todo a la mierda, nos habla de momentos y sensaciones agradables, el tipo de cosas que se sienten al principio de las relaciones. Y es por eso por lo que la canción se llama The Beginning. Es el principio, visto desde el final, y por ello es amargo y doloroso, repasar lo que se ha perdido y no se volverá a tener: Everything was beautiful and free... in the beginning.

De pronto, maracas. ¿Maracas? Maracas, sí señor, y un pedazo de riff que te pone las pilas. Pero no os dejéis engañar, la letra no perdona: She used to love me but it’s over now, that was a good thing that’s gone, man, gone. Gone Man, el segundo tema del disco, nos demuestra que E sabe perfectamente dónde se encuentra y cómo ha llegado hasta allí: I never thought that I should quita ll the stupid crazy shit that I do in the name of keeping good things away. Y todo ello, a todo trapo y con mucha energía.


Y por supuesto, después del subidón, la caída de costumbre. In My Younger Days es probablemente una de las canciones más lastimeras (que no lastimosas) de Eels. De nuevo guitarra en solitario, con unos arreglos de sonidos galácticos y un levísimo acompañamiento de percusión, E nos cuenta que ya no está para estos trotes, que en su día podía aguantar esto y más, pero que ya no merece la pena, ya ha sufrido bastante más de la cuenta y I just need you back.

Mansions of Los Feliz, una alegre canción acústica, sube un poco el tono del álbum, y nos habla de lo bien que se está a veces encerrado en casa, cuando sabes que lo que hay fuera está bien jodido: well it’s a pretty bad place outside this door, I could go out there but I don’t see what for. Este tema consigue salvar la depresión de caballo de las canciones que van antes y después.

Y es que Line in the Dirt recuerda siniestramente a Elizabeth on the Bathroom Floor, la canción sobre la hermana de E. She locked herself in the bathroom again, nos dice E, y por eso tiene que salir a mear al jardín, y de ahí la línea del título. Esta canción es quizá la más intimista, la que habla concretamente de E y de lo que le ha pasado para componer este disco. Muy triste; y preparaos, que llega End Times.

Guitarra acústica y la voz de E, lejana, como si hablara desde otra parte. Todo lo que ve E por la calle le recuerda que ella se ha ido, que el mundo parece que se acaba, que ya se ha acabado en realidad, que qué más da todo: the world is ending, and what do I care? She’s gone, end times are here. Una canción increíble.


Apple Trees, una de las rarezas del disco: con fondo de guitarra acústica, se oye la voz de E distorsionada, charlando y contándonos una breve historia.

Y llegan, subiendo el volumen poco a poco, la guitarra eléctrica y la batería de Paradise Blues, acompañadas de un poco de sintetizador, otra de las canciones más animadas del disco, que empieza ya a mostrarnos la luz al final del túnel: I may not be in Paradise… but I’m not dead!. Sí señor, así se habla.

Continuamos este accidentado viaje con Nowadays, otro tema calmoso al ritmo de guitarra eléctrica y con un toque de armónica. El espíritu ya empieza a cambiar: pese a que todo continúa siendo una mierda, han desaparecido la inseguridad y el miedo del inicio, poco a poco nos ponemos en pie y caminamos.

El último repunte es tal vez el mejor: Unhinged es una crítica directa a la chica en cuestión. “Puede que yo sea más raro que un perro verde, pero tú estás como una cabra también”, viene a decir. You were more tan my girl, you were my best friend, all that’s left is a mean old girl behind her crazy eyes. Guitarra  eléctrica y ritmo rápido para esta contundente canción. I defy you to define me in your crazy state. You don’t know which way is up, and it’s way too late to ever fix all of the things that you did break, not least of which is my heart.


Ahora tenemos High and Lonesome, la segunda rareza del disco, una historia sin palabras, sólo con sonidos: una noche lluviosa, suena un reloj que da las campanadas a lo lejos, una llamada de teléfono que no se contesta, pasos en la calle y unos golpes en la puerta. Preparaos, que llega el último tramo del disco.

I Need a Mother, un tranquilo llamamiento a una chica que te cuide y que esté de tu parte; E está cansado de que la chica lo trate como a una figura de autoridad. Musicalmente, recuerda tal vez a Daisies of the Galaxy por los efectos de sonido y el teclado predominante.

Little Bird, canción my sencilla, tanto como su título, con guitarra y unos pocos arreglos. Un breve diálogo de E con un pájaro que acaba de posarse en su porche, y en el que le confiesa que, pese a los importantes pasos que está dando para salir del pozo, no puede soportar lo muchísimo que la echa de menos. So tell me this can’t be how it’s gonna end, tell me my heart somehow, dear God, it’s gonna mend […] right now I can’t see making sense of this world, I just can’t take how very much, goddamm, I miss that girl. Muy, muy buena.


Y terminamos con On My Feet, un largo tema de seis minutos de duración, bastante pausado, con mucho contenido y un espíritu de ánimo, de seguir adelante. Nunca deja de lado el dolor, que está siempre presente, pero one sweet day I’ll be back on my feet and I’ll be alright. En este tema encontramos algunas de las frases más bonitas que recuerdo haber escuchado de boca del barbotas barboteador de E. Toda la maldita letra es digna de ser escuchada con atención. Qué coño, aquí os la pongo, que yo tampoco estoy muy allá estos días. Un saludo, especialmente a los que estéis igual. Seguimos caminos paralelos y, aunque rara vez nos encontremos, vamos en dirección al mismo lugar. Llegarán días mejores, y será entonces cuando hable del siguiente álbum de Eels, Tomorrow Morning.



I am a man
In great pain over
Great beauty
It's not easy
Standing on my feet
These days

But you know I'm pretty sure that
I've been through worse
And I'm sure I can take the hit

I pushed the bed against the window today
So there'd only be one side
Well, it's a little less lonely that way
But I'm still dying inside


When I wake up
In the middle of the night
No one's gonna tell me
I'll be all right

So many thousands
Of days in my life
That I don't remember
And a small handful
Of days that I do
Hold near to my heart

And one of those days
That I remember well
Is about me and you


When it's time
To look back on my life
Most of it won't seem so important
The shit that matters
And what I'll really miss
Is falling asleep with your arms around me

Waking up knowing that you're there
Making everything feel right in the world

People sleeping
In Hazmat suits
Taping up their windows
It's a mad, mad, mad, mad, mad, mad world
And it's hard to make any sense of it

But one thing I know that is true in this world
Is the love that I felt for you


Being on my feet these days
Well, it's a wonder I survive
No one taught me how to live or love
I'm running scared

One sweet day I'll be back on my feet
And I'll be all right

I just gotta get
Back on my feet



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