miércoles, 10 de julio de 2013

Contraste



Hace pocos meses se empezó a decir que se producirían recortes en los trenes de media distancia de Renfe, y que la línea Madrid-Arcos de Jalón, que es la que pasa por Sigüenza y todos los pueblos cercanos (Baides, Mandayona, Jadraque, Espinosa…) iba a verse afectada. En aquel momento, yo estaba en Oporto, así que decidí esperar a mi vuelta para investigar el asunto. Hace un par de días, miré los horarios. Los trenes estaban igual, sólo había ciertos cambios de hora: dos trenes que salen desde Madrid a las 17:00 y las 20:30 pasaban a las 16:30 y las 20:07, respectivamente. Un cambio un poco extraño, pero meramente anecdótico. Pero el otro día descubrí la triste verdad. Cuando pagué el billete de vuelta en Chamartín, me extrañó que el tren de las 20:07 costase sólo 9’15 , cuando normalmente me quitan casi 11 euros del bolsillo (hace no demasiado tiempo, el trayecto costaba 8’50; si el poder adquisitivo baja, pero los precios suben, algo no cuadra). El caso es que esperé a que avisaran del número de andén del tren. Por fin lo dijeron: Sigüenza, vía 6. Extraño, porque normalmente los trenes de media distancia los sitúan al final, a partir de la vía 11 más o menos. Bajé al andén, y llegó… un tren de cercanías. En el cartel, ponía “Atocha-Guadalajara”. Como tenía tiempo, subí a consultar de nuevo el cartel. “Sigüenza, vía 6”. Bajé de nuevo al andén 6. “Atocha-Guadalajara”. Me subí al tren, que arrancó rumbo a Atocha. El viaje hasta Guadalajara, parando en todas las estaciones, se prolongó durante más de una hora. Yo no estaba seguro de si acabaría en Guadalajara, sin posibilidad de llegar a Sigüenza, pero no tenía más remedio que continuar. Al llegar a Guadalajara, el cartel de la vía ponía “Sigüenza”. Está todo bien, entonces. De pronto, un aviso: “sólo los tres primeros vagones continúan hasta Sigüenza; los tres últimos permanecen en Guadalajara”. Como no sé en qué vagón estoy, me asomo y veo a varios revisores y empleados de Renfe trabajando en el tren. Me tranquilizan: mi vagón continúa y sólo están “cortando” el tren. Arrancamos finalmente, y pasa el revisor. Después de enseñarle mi billete, le pregunto cuál es la hora de llegada prevista. Las 22:30. Dos horas y media de viaje, una hora más en comparación con el tren anterior, que no paraba en ninguna estación de cercanías después de Alcalá de Henares. El buen hombre me explica la situación, y me quedo completamente a cuadros: en realidad, el tren de las 20:25 ha sido eliminado, víctima de los recortes. Sólo gracias a las quejas de los usuarios y a que varios revisores SE HAN OFRECIDO VOLUNTARIOS, se ha ideado este truco, una chapucilla, para que MEDIO TREN DE CERCANÍAS llegue hasta Sigüenza a una hora similar a la del servicio anterior. Lo mismo ocurre con el tren de las 16:30. Otros trenes no han tenido tanta suerte, y los habitantes de los pueblos cercanos que pasan el día en Sigüenza sólo pueden volver a las 17:00, porque el tren que salía de Sigüenza a las 20:00, que muchos aprovechaban para poder pasar la tarde y volver a casa por la noche, ahora sólo está disponible los domingos.

El desprecio de España por el campo, el pueblo y lo rural el general no es algo nuevo, desde luego, pero va en aumento. Ya nos endosan molinos de viento que iluminan con destellos nuestro cielo estrellado, centrales nucleares y cementerios de residuos, y ahora nos quieren dejar incomunicados. Los pobres jubilados que ya no puedan coger el coche, dependen del servicio de trenes para desplazarse, así como los jóvenes que estudian en Guadalajara, Alcalá de Henares o Madrid, la gente que tiene que ir al hospital, y los currantes en general. La eliminación o modificación de trenes es una auténtica pesadilla para los pueblos.

Y ahora, comparemos esta noticia, que da a entender que tenemos tan poco dinero que no hay ni para trenes, con una buena batería de titulares que muestran por dónde se va el dinero público, una auténtica ensalada de cifras millonarias completamente obscenas y vergonzosas que me dan ganas de vomitar:

“5,5 millones de euros en seguridad privada y 84.000 euros de sueldo para el director del aeropuerto sin aviones de Castellón.”

“El Congreso se gasta 519.200 euros en limpiar las alfombras.”

“Hurones y halcones vigilarán por 456.321 euros el aeropuerto sin aviones de Castellón.”

“El ex alcalde de Valderas dilapidó más de 54.000 euros en comer en su propio pueblo: el Ayuntamiento lleva dos meses sin pagar los sueldos y esta semana se quedará sin electricidad por impago.”

“El senado se gasta un millón de euros en renovar ordenadores.”

“Un sueldo de 54.000 euros para el chófer del presidente de la comunidad de Málaga porque “es un asesor técnico que conduce”.”

“El aeropuerto de Ciudad Real echa el cierre tres años después de abrir sus puertas. Su construcción costó 1100 millones de euros.”

“El Congreso se gastará un millón de euros en 600 móviles y 350 conexiones de Internet.”

“La Diputación de Sevilla se gasta 540 mil euros en un libro sobre los alcaldes de la provincia desde el 1979 al 2011.”

“El Ejecutivo valenciano anuncia en plena política de recortes que gastará este año 30 millones más en eventos.”

“Jaén paga 6 millones de euros al año por un tranvía que no circula.”

“Candidatos de PSOE y PP viajan en avión privado para ir a los mítines electorales. El coste ronda los 10.000 euros por cada hora de vuelo.”

“El ex alcalde de Valverde pagó 3.685 euros en un burdel con una visa municipal.”

“Mantener el aeropuerto sin aviones de Fabra cuesta 35 millones al año.”

“El Parlamento de Navarra autoriza gastar 6.980 euros para hacer un retrato de la expresidenta de la institución.”

“El aeropuerto sin aviones de Castellón ha gastado 30 millones en publicidad.”

“El PP se gasta 300.000 euros en una estatua de Carlos Fabra.”

“Con el cese, los actuales vicepresidentes, ministros y secretarios de Estado cobrarán una compensación económica de más de 4,3 millones de euros, a lo que hay que sumar casi 80.000 euros más del primer año que le corresponde a Zapatero de su pensión vitalicia como ex presidente.”

“El Estado pagará este año casi medio millón de euros al día a la Iglesia Católica.”

“El mantenimiento de la Guardia Real, la unidad destinada a proteger a la Corona y rendir honores, le cuesta al ministerio de Defensa 45 millones al año.”

“Diputados cobran un extra de 1.800 euros al mes para alojamiento pese a tener casa en Madrid.”

“800.000 euros en dietas para 90 ediles del área metropolitana de Barcelona.”

“Reclaman explicaciones a UPN por el destino de los 630.000 euros donados a Lorca, que serán empleados en una procesión de Semana Santa.”

“Denuncian que el ex alcalde de Ronda gastó casi 80.000 euros en vino y fiestas.”

“El ex alcalde de Alcorcón pagó 17.800 euros en restaurantes de lujo con la tarjeta del Ayuntamiento. En sólo tres años cargó 99 facturas a las arcas públicas.”

“La Universidad de Pompeu Fabra gasta 6.300 euros en una reunión de su dirección.”

“Exteriores da un millón de euros a FAES y otro a la fundación del PSOE.”

“La cúpula de Banco de  Valencia cobró un 7,5% más hasta septiembre pese a las pérdidas.”

“El aeropuerto de Huesca sólo ha tenido 26 pasajeros en seis meses. Costó 40 millones.”

“Hasta cinco coches por ministro.”

“Cierra la única pista del aeropuerto de Ciudad Real.”

“El ayuntamiento de Macael compra un coche oficial para el alcalde mientras debe nóminas a los empleados públicos.”

“El alcalde de Leganés cobra cuatro sueldos que suman 103.000 euros: “yo creo que las personas que trabajan tienen derecho a un salario, y si uno trabaja mucho tiene derecho a que le paguen más”, afirma el regidor.”

“El antiguo presidente de la empresa pública andaluza Invercaria gastó en un año 25.000 euros en comidas.”
“El gobierno mantiene en 2012 su flota de 864 coches oficiales.”

“Una edil de Alcalá gasta 399 euros públicos en un traje para oficiar bodas.”

“El ayuntamiento de Gandía pagó 295.000 euros a un músico por dos conciertos.”

“El alcalde de Vélez-Málaga dice que va a vender su coche particular “porque ya tiene el oficial”.”

“Zapatero cobra 6.383 euros del Consejo de Estado por acudir a un pleno mensual.”

“El Ayuntamiento de Tarragona destina 12.600 euros para hacer un busto de Artur Mas.”

“El equipo de gobierno de Alcantarilla cobra 1.750 euros por aprobar una subvención de 292,50 euros.”

“La Generalitat valenciana gastará 7’5 millones de euros al año en folios.”

“El Instituto Municipal de deportes [de Córdoba] despide a 28 trabajadores para ahorrar y sube 8.400 euros el sueldo de su gerente.”

“El Congreso gasta 800.000 euros anuales en dietas de diputados que residen en Madrid.”

“Destinan 303.000 euros a clases de “caza” en colegios públicos de Castilla y León.”

“La web del Senado cuesta cerca de 438.000 euros.”

“Treinta ex altos cargos del PSOE recurren para que Cospedal no les quite un plus vitalicio de entre 3.000 y 10.000 euros al año.”

“El aeropuerto de Castellón recibe un 35% más de inversión pública que el Museo del Prado.”

“España tiene 22 veces más coches oficiales que Estados Unidos.”





¿Qué tal? Bien, ¿no? Por un lado tenemos los recortes en las áreas más básicas para la ciudadanía, como la educación, la sanidad o los transportes, y por otro tenemos a políticos y altos cargos robando y gastando a manos llenas el dinero de todos. No queda mucho que decir: les confiamos nuestro dinero y ellos lo gestionan de esta forma. Fuera. El cambio, la revolución, no llegará por los canales que ofrece el sistema. Es imposible. Sólo llegará de forma violenta, cuando la población esté tan mal que nadie tenga qué llevarse a la boca, cuando el hambre y la desesperación nos obliguen a acabar con todo. Generalmente, los gobernantes son lo bastante inteligentes como para mantenernos en un nivel aceptable de miseria, para poder chupar del bote sin llegar a esos extremos, pero de un tiempo a esta parte la falta de vergüenza, la avaricia y la impunidad les están volviendo descuidados: todos los escándalos salen a la luz, su integridad está por los suelos, todo el mundo sabe qué clase de personas son. Pero claro, pertenecemos al primer mundo, nosotros somos gente cristiana y civilizada, no salimos a la calle a protestar y a echar a la calle a los parásitos con palos y piedras, a partirnos la cabeza con la policía. No hombre, eso es cosa de moros. Además, qué pereza, con lo bien que se está en casa,  viendo la tele.

No hay comentarios: