miércoles, 5 de junio de 2013

Evil Dead (2013)



Hace unos días, fui al cine a ver el remake de Evil Dead. Para los que no lo sepáis, Evil Dead es un icono del cine de terror de serie B, cuyo argumento gira alrededor de una cabaña en medio del bosque, en la que se encuentra nada menos que el Necronomicón, Naturom Demonto. Cinco estudiantes deciden pasar unos días en la susodicha cabaña, y tienen la mala suerte de despertar a ciertos espíritus demoníacos. Lentamente, el mal se irá apoderando de los protagonistas, uno por uno. Sangre artificial, desmembramientos de brazos y piernas hechos de goma, lentillas rellenas de leche y un presupuesto de menos de 100.000 dólares crearon historia, dando forma a una película delirante, con una atmósfera opresiva: esa minúscula cabaña en la que se desarrolla la acción, que parece agrandarse y acoger todo tipo de horrores; esos “poseídos” que pasan a ser horrendos demonios con rostros tan falsos como aterradores y grotescos; el protagonista Ash (Bruce Campbell) que poco a poco empieza a cobrar importancia, llegando a ser (en la tercera entrega de la saga) un auténtico icono. La segunda película le da un toque más humorístico y exagerado a la misma historia, visto el revuelo que causó la primera. En la tercera, Army of Darkness, Ash viaja a la Edad Media, donde tendrá que lidiar una vez más con los Evil Dead que él mismo ha despertado. Es una saga mítica, que empezó de forma barata y francamente, risible, pero no por ello menos acojonante.



Y este año nos traen un remake. La historia es prácticamente la misma en principio: cinco amigos que pasan un tiempo en una cabaña. Esta vez está más elaborada: una de las chicas, la hermana del protagonista, es drogadicta y los demás han acordado no abandonar la cabaña hasta que se le haya pasado el mono. El problema es que uno de ellos encuentra el Necronomicón en el sótano, hace caso omiso de los mensajes de advertencia escritos con sangre y lee las palabras prohibidas (que no reproduciré aquí…). A partir de entonces, todo será un ir y venir por la casa, intentando escapar, este que se infecta, este que no, etc. En principio, todo normal. ¡Problemas! Más de uno. Para empezar, la película comienza con una introducción en la que se nos muestra a una chica poseída a la que su padre, ayudado por una bruja, prende fuego para acabar con la maldición, precisamente en el sótano de la dichosa cabaña. Es una forma perfecta de arruinar el principio de la película, introduciendo nada más empezar a los poseídos que todos nos moríamos por ver… ¡pero en el momento adecuado! Es la misma mierda que pudimos ver en el primer capítulo de The Walking Dead: la introducción en la que Rick Grimes se encuentra con una niña zombi y le dispara. En el cómic, asistimos al primer encuentro de Rick con un zombi al mismo tiempo que él, y nos sorprendemos como él, y nos horrorizamos como él. Aquí, desde el primer momento sabemos el aspecto y las cualidades de los “enemigos”. Una estupidez muy recurrente en todo lo que sacan últimamente.

"¿Que NO sale Bruce Campbell?"

Por otro lado, también se recurre mucho al típico susto por reacción. No se trata de que una escena dé miedo, es simplemente que un cambio repentino te sobresalta. Por ejemplo: un silencio prolongado que se ve cortado de repente por un ruido muy fuerte, o un pasillo largo y oscuro que  el espectador escudriña, para encontrarse de repente con un rostro en primer plano. La película original también tenía ejemplos de esto, está claro, pero había muchas escenas que daban miedo por lo que mostraban o, aún mejor, por lo que sugerían, y no se aprovechaban tan descaradamente de un reflejo natural.

La única cosa que añaden, ¡y está bastante bien!

La trama tampoco está muy bien definida, en mi opinión. Desde luego, la película original no tiene el más elaborado de los guiones, ni mucho menos, y al final su argumento se convierte en una locura delirante, pero ya que aquí se toman las molestias de inventar una historia más creíble, no deberían haberse dejado cabos sueltos: si en ese maldito prólogo hemos visto las molestias que se toman la bruja y sus acólitos por destruir a la poseída e impedir que quede en libertad, me parece una auténtica estupidez abandonar el Necronomicón, la llave para la creación de más poseídos, en el sótano de una cabaña accesible para cualquiera. Algunos elementos del guión me parecen demasiado americanos, algo que la película original no tenía para nada. Para empezar, a diferencia del todopoderoso Bruce Campbell, que acaba con todos los poseídos y hace lo que tiene que hacer, aunque sean sus antiguos amigos, su novia o su hermana; en el remake, David no tiene valor para acabar con su hermana, y en vez de ello idea un absurdo plan para quitarle la maldición sin matarla. Muy, muy ridículo y cogido con pinzas.

Compare and contrast

Sí que se agradecen los muchísimos guiños a la saga original, si bien están más repartidos y a veces escondidos: la cabaña, el coche, la cámara persiguiendo a los personajes, el agua hirviendo, Michigan, la sierra mecánica, la escopeta, los árboles, la mano poseída, el profesor Knowby… Todo eso está, de una forma o de otra, y a mí me encantó ir pillando las referencias.



En última instancia, tengo que decir que comprendo perfectamente que este remake no sea tan bueno y tan atrevido y tan loco como la película original: hay mucho más dinero dentro, gente que espera recuperarlo y que puede presionar para que la película vaya en tal o cual dirección. Hay mucho público que contentar, y no se puede hacer una Evil Dead HD. De todas formas, puedo decir que en mi opinión, esta película es mucho mejor que la mayoría de las películas de terror de hoy en día, aunque sólo sea por beber de una fuente tan excelente. Como decía el Chico Morera, se reduce a sangre falsa en alta definición, pero a mí me parece que lo que hay detrás aún es visible para el que sepa y quiera ver.

Saludos.

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