viernes, 28 de junio de 2013

Amor de Perdição - Camilo Castelo Branco



"Em cada mulher, quatro mulheres incompreensíveis, pensando alternadamente como se hão de desmentir umas às outras."

Por fin me he terminado uno de los clásicos del romanticismo portugués, Amor de Perdição, y tengo que decir que me ha gustado mucho. Es una historia simple, muy similar a la de Romeo y Julieta: Simão Botelho y Teresa de Albuquerque son hijos de dos familias enfrentadas, que se enamoran y mantienen un romance en secreto. Cuando éste sale a la luz, el padre de la joven toma medidas drásticas para alejar a su hija de Simão: intenta convencerla de que se case con su primo Baltasar Coutinho. El muchacho, con ayuda de un intrépido herrador amigo suyo y de su hija Mariana, intentará recuperar a su amada. Como en toda buena obra del romanticismo tardío, no esperéis que sobrevivan demasiados personajes. El amor es lo que tiene.



El autor nos presenta la obra a través de un narrador familiar de Simão Botelho, que escribe la historia mucho después (por lo visto, se inspira en hechos reales). Nos cuenta la historia del padre de Simão, Domingos José Correia Botelho de Mesquita e Meneses, y de cómo consiguió casarse con la hermosísima Rita Teresa Margarida Preciosa da Veiga Caldeirao Castelo Branco, a pesar de ser “extremadamente feo”, corto de inteligencia y no demasiado rico. Por si fuera poco, era un excelente flautista. Lote completo. La historia del padre de Simão se suma a la de su otro hijo, Manuel, y a la del herrador João da Cruz, y a varias otras. La obra me gusta especialmente por estos motivos:

El lenguaje no es en absoluto recargado ni complicado, las frases son breves y las descripciones, sencillas. Eso me gusta ya de por sí, pero más a la hora de leer una obra en un idioma extranjero.

En un momento dado de la historia, Teresa es internada en un convento. Ella espera encontrar la paz entre las monjas, pero cuál no sería su sorpresa (y la nuestra) cuando se da cuenta de que las monjas no paran de criticarse unas a otras: esta es una borracha, esta tiene veinte novios, todas le dicen que se fíe de ellas y no de las otras… Parecía aquello el principio de la Nunsploitation. Me pareció una crítica muy buena a la falsa devoción del clero. Del mismo modo, la mentalidad de la baja nobleza, en evidente decadencia, y la arbitrariedad de la justicia (que depende de la condición de los acusados y la clase de contactos que tengan) también representan duras críticas sociales, inesperadas quizá en una obra romántica que supuestamente sólo habla de sentimientos y más sentimientos.

Entre esta recua de nobles y personajes importantes, destacan por su sencillez, buena voluntad y nobleza precisamente los dos personajes de casta más baja: João da Cruz y su hija Mariana. El primero representa el típico carácter portugués, algo pícaro y bandido, pero leal y honrado. Es quizá el personaje más auténtico y real de la obra. Mariana, su hija, enamorada también de Simão  también se presenta como un personaje valiente y bueno, que sabe al mismo tiempo ser atenta y abnegada y sacar el genio cuando hace falta.

En resumidas cuentas, se trata de un buen libro romántico, con bastantes elementos sociales y más complejos, por decirlo de algún modo. La historia de los amantes frustrados no es ninguna novedad, es cierto, pero el libro tiene una buena dosis de originalidad que descuella por otros lados. Saludos.

No hay comentarios: