lunes, 6 de mayo de 2013

Boudicca, Warrior Queen


"All men die. All women, too. Our lives are over in a moment. Like a bird that flies out of the darkness into a bright hall, full of light and noise and merriment. Then out again into the darkness of eternity. But, in that moment, we can do great things."



Me gusta mucho Boudicca. Fue Atalanta quien me habló por primera vez de la reina guerrera de Britania, que fue humillada por los romanos, azotada, y cuyas hijas fueron violadas, lo que la llevó a luchar hasta la muerte contra los romanos. Más tarde, pude investigar por mí mismo, leer algunas historias, y por supuesto, el cómic Demon Killer de Sláine MacRoth, que nos cuenta una versión alternativa de la historia de Boudicca. Así que, cuando me enteré de que había una película del año 2003 basada en Boudicca, me faltó tiempo para verla. Y me produce sentimientos encontrados.





Básicamente, la peli es un desfile constante de errores históricos: vestimenta, peinados, cultura, armas, diálogos… todo está mal. Los celtas visten como desharrapados (con distintas tonalidades de marrón y gris sucio), se cubren con pieles de animales sin curtir y llevan la cara muy sucia (cuando en realidad fueron los inventores del jabón). Muchos tienen el pelo muy corto, y apenas tres o cuatro llevan bigote. El druida (que viste como un hippy) es calvo. Los celtas cantan como los indios americanos, queman a sus muertos, no llevan escudos, cascos ni ningún tipo de armadura, sus reyes visten ropa pobre y sucia… Una lástima, han querido aprovechar la fama y simbolismo de Boudicca, dejando a un lado cualquier seriedad a la hora de representar la cultura celta.


En realidad, lo único que hace esta película es tomar un par de escenas muy icónicas (la humillación de Boudicca y sus hijas, básicamente) y construir en torno a eso una película de hora y media que no tiene ni pies ni cabeza. Las batallas se liquidan con unos cuantos planos de “melé”, y la batalla final ni siquiera se muestra (Juego de Tronos, 1ª temporada, último capítulo: odio eterno). Hay cosas verdaderamente vergonzosas, como que la clave de la estrategia de Boudicca en una de las batallas sea que un montón de niños se escurran entre las piernas de los legionarios que forman un muro, para desjarretarlos y debilitar su formación. Un ejército profesional y letal como el romano daría de patadas a los mocosos, y de ningún modo se dejaría engañar con semejante truco. En varias ocasiones vemos a los romanos ser víctima de ataques de niños, que les roban armas y caballos sin que ellos hagan nada por impedirlo. La película convierte a los celtas en unos “bárbaros cinematográficos genéricos”, muy nobles y valientes, y a los romanos en tipos malos, crueles, avariciosos y degenerados (y con un curioso acento de aristócratas ingleses). Básicamente, esta peli es “Druidas 2ª parte” (¡Ah, Druidas, qué recuerdos, con sus inversiones de los mismos planos para que parezca que hay más soldados!), pero por lo menos en Druidas los galos tenían bigote.

Aunque tampoco es que quiera ver a Alex Kingston con bigote.

Entonces, ¿de dónde vienen los sentimientos encontrados a los que hacía referencia? Bueno, en primer lugar, el simple hecho de que hagan una película sobre Boudicca ya me alegra. Además, creo que los actores no lo hacen nada mal (especialmente Boudicca y sus hijas). Además, algunos de los guerreros celtas llevan el cabello encrespado en la batalla (debe de ser el único detalle histórico de la peli). 

Bueno, básicamente es eso: la peli es un puto desastre, pero siempre mola ver cómo se rebelan los oprimidos y se cargan a unos romanos. Anima a las masas, no sé si me entendéis. ¡Saludos!


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