sábado, 13 de abril de 2013

Cain's Offering - Gather the Faithful



En la historia de Sonata Arctica, hay un momento que marca un antes y un después: en 2007, la marcha del guitarrista Jani Liimatainen, debido a su reticencia a hacer el servicio militar finlandés, que le ocasionaron problemas con la ley. Todos acordaron que lo mejor era que sus caminos se separaran, y de este modo fue Unia el último disco de Sonata Arctica en el que participó Jani, precisamente el disco que empieza a mostrar la nueva orientación “experimental” de la música de Sonata, que se aleja cada vez más del power metal rápido y típico, “de manual”, al que nos tenía acostumbrados. Dos disco más tienen en su haber, que combinan este nuevo sonido tan interesante con la vieja potencia del power.



¿Y qué fue de Jani, mientras tanto? No supimos nada de él hasta 2009, cuando nos enteramos de que iba a formar su propia banda, que se llamaría Cain’s Offering, y que sería power metal puro y duro. Y de ese álbum vamos a hablar hoy.

¡Renace, Jani, renace!


Lo primero que tenéis que saber es que el propio Jani se ha encargado de todo el disco, música y letra. Lo segundo que tenéis que saber, es que tiene tendencia a que la guitarra no destaque: suena bien, suena de puta madre, pero en ningún momento cobra el protagonismo que se ha ganado; se limita a acompañar a la voz, los teclados y la batería, con algún solo de vez en cuando. Pero no vamos a escuchar riffs de guitarra espectaculares, que marquen el ritmo y el espíritu de la canción. Eso se lo deja a los teclados. Es algo que ya le pasaba en Sonata Arctica: mucho teclado, poca guitarra (pero ahí tenía sentido, porque el compositor era teclista; ¡ahora no tiene perdón de Dios, porque compone él!).

La voz del cantante (Timo Kotipelto de Stratovarius) es una de las mejores del power metal de Finlandia: voces claras, limpísimas y capaces de llegar a notas muy altas. Pero las letras… ¡ay, las letras! Muchas son extremadamente cursis y repulsivas, hay canciones que son auténticas pasteladas, ni rastro de metal por ninguna parte. Y poco a poco te vas dando cuenta de que ni siquiera la música es tan metal como le gustaría aparentar. Demasiado teclado y voz, batería tranquila, guitarra tímida. Power rock, y a veces hasta power pop, para un disco que decía ser "puro power metal".



No me entendáis mal: el disco cumple con su función: es pegadizo, las partes rápidas son muy rápidas, y las baladas son sensibleras. Es sólo que se nota que es un disco primerizo, que le falta valentía, seguridad y, sobre todo potencia. Jani tiene que soltarse, de nada sirve ser el famoso guitarrista de Sonata Arctica si tu guitarra lo único que hace es acompañar y marcar el ritmo.


Entre las mejores canciones del disco destacaría la primera, My Queen of Winter, quizá la más representativa del espíritu general de todo el álbum. Después, el disco da un cambio muy raro: las canciones son más pegadizas y memorables, pero pierden toda su potencia y se convierten en el ya mencionado power pop (More tan Friends, Oceans of Regret). Esa caída vertiginosa de potencia tiene su máximo exponente en la balada Into the Blue. Después, recuperamos la potencia inicial, e incluso la superamos, con Dawn of Solace y Thorn in My Side, canciones más duras y rápidas, y después de Morpheus in a Masquerade (una canción más compleja, con diferentes partes, cambios de ritmo, etc.), y otra subida con Stolen Waters, de repente llega, cerrando el disco, Elegantly Broken, una balada sólo con piano y voz, que a pesar de su pastelez, ¡a mí me parece muy buena!


Y creo que es todo lo que puedo decir sobre Gather the Faithful: un disco bueno, en muchos momentos memorable, pero con una serie de características que a mí me parecen fallos, sobre todo para un guitarrista de la talla de Jani. No olvidemos que es la primera vez que compone, pero en mi opinión, debería haber aprendido algo más y haberle metido más caña y doble bombo al disco. Espero con ansia su siguiente trabajo.

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