domingo, 17 de marzo de 2013

El padrino


Lo confieso: no he visto muchas películas míticas. No he visto la saga de Alien, ni El club de la lucha, ni La lista de Schindler, ni Salvar al soldado Ryan, ni muchas otras. Estoy en ello, tranquilos. Hace muy poco pude expiar parte de este imperdonable crimen, ya que vi, en tres días sucesivos, las tres partes de El padrino. Y la verdad es que entiendo perfectamente que haya quien se vuelva loco por la saga, por el mundillo de mafiosos, violencia, traiciones y amistad, dirigida por Coppola, entonces desconocido, y basada en novelas de Mario Puzo. A pesar de ser películas de 3 horas cada una, te mantienen pegado a la silla y siempre están ocurriendo cosas. Son películas llenas de acción y conversación, pero siempre relevante para la historia. Tengo que decir, no obstante, que la primera para mí es la mejor, la más original y llena de acción. El resto imitan, de una forma u otra, la estructura de la primera. Sólo haré una breve mención al argumento y a mi impresión general, pues ya se ha hablado mucho sobre El padrino.

¡Escupa el algodón, señor Brando!


La película nos sitúa en los últimos años de vida de Vito Corleone, que ha creado un imperio mafioso, que presta y cobra favores a gente importante, formando una red de influencias capaz de conseguir cualquier cosa, y que también utiliza la fuerza, la extorsión y la intimidación cuando no consigue lo que quiere por las buenas. La historia nos presenta favorablemente al hijo menor, Michael Corleone, ex-soldado, que no quiere tener nada que ver con la violencia que rodea al negocio familiar. Sus dos hermanos, Sonnie y Fredo, participan activamente. Las luchas de poder internas y externas provocarán toda clase de tragedias y la transformación de Michael en un hombre muy distinto. Es un cambio verdaderamente sorprendente, que nos muestra la verdadera cara de Michael, algo que yo pocas veces había visto (quizá en Breaking Bad: un protagonista inicialmente bueno que poco a poco se transforma en un ser detestable). La siguiente película continúa justo donde lo deja la primera, y también nos presenta una historia paralela en flashback, la historia de Vito Corleone, su llegada a Estados Unidos como inmigrante huérfano y su lento ascenso en su carrera mafiosa. La tercera película supone un gran salto temporal: la vejez del heredero de Vito y su intención de limpiar por completo los negocios de los Corleone, hacerlo “todo legal”. En ambas surgirán poderosos rivales que provocarán la vuelta a la violencia y las desgracias.

Se trata de películas duras, violentas, con personajes con una cultura muy tradicional y patriarcal, pero al mismo tiempo son películas bonitas, con imágenes memorables, ambientes lujosos, ropa elegante, música soberbia y un elenco de actorazos: Marlon Brando, Al Pacino, Robert de Niro, John Cazale, Diane Keaton… No puedo decir más que una cosa: que son cojonudas; más allá de la fama y el mito de “El padrino”, son películas de mucha calidad, una mezcla perfecta de acción brutal, sentimiento y pensamiento. Me han encantado. Os dejo con el tema principal de la película, "Parla Piu Piano", una frase cuyas tres palabras empiezan por la letra P, la misma que encabeza el nombre y el apellido del cantante, Paul Potts, que desgraciadamente lleva un nombre que suena igual que el de un famoso genocida camboyano. ¡Saludos!


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