sábado, 12 de enero de 2013

Sláine MacRoth - The Horned God


Me ha costado mucho decidirme a hablar de The Horned God. No tenía nada claro cómo empezar, cómo abordar un cómic de Sláine que es tan distinto a todos los demás. Sigo sin tenerlo claro, pero sé por experiencia que hasta que no me ponga a teclear, las ideas no empezarán a ordenarse y cobrar sentido en mi cabeza. Así que empecemos:

Sláine: The Horned God es la adaptación total de la cultura y la mitología celtas. Es una maravilla cómo Pat Mills y Simon Bisley consiguen tejer una historia formidable, llena de acción, aventura, humor y amor con los elementos más puros de la cultura celta. Y es otra maravilla el dibujo y los colores de este álbum: cada página es una obra de arte, es un cuadro, candidata a a póster. El estilo del dibujo cambia a lo largo de todo el libro, casi como si fueran cinco o seis dibujantes distintos. Pero no, todo está hecho por Simon Bisley, que pasa de un Sláine estilizado y delgado a un mostrenco patilludo o a un bárbaro con rasgos orientales.

La portada en cuestión

También es un cómic muy valiente, y muy reflexivo. El argumento gira en torno a muchas cosas, todas ellas bien trenzadas: en primer lugar, a la guerra entre las tribus libres celtas, los drunos del villano Slough Feg y los demonios del mar de Balor. Batallas, transformaciones y sangre garantizados. En segundo lugar, los intentos de Sláine por recuperar a su antigua amante, Niamh (cuyo amor provocó su exilio y el inicio de sus aventuras), casada con otro rey celta, Rudraige. En tercer lugar, y mucho más interesante, la cuestión de la religión celta, la sociedad matriarcal y su erradicación mediante la religión machista. Sláine se dará cuenta de que los druidas dicen “adorar” a la diosa Danu, pero en realidad la controlan y tergiversan su mensaje. El propio Sláine, que ya es rey de su tribu y, por tanto, esposo de la diosa hasta que tenga que ser sacrificado, decide hablar por sí mismo con Danu y, mediante un viaje simbólico en el que tiene que derrotar a sus propios demonios de ambición y machismo, llega hasta la diosa, que le habla del camino del “dios cornudo”, Carnun, uno de los dioses que adoran sus enemigos, los drunos. El propio Slough Feg, el brujo decrépito que tiene cientos de años, en su día fue él mismo el dios cornudo de los suyos, pero se aferró a su posición y su poder y se negó a ser ritualmente sacrificado al final de su reinado. Sláine tendrá que convertirse en el nuevo dios cornudo, y unificar a las tribus como rey supremo. Pero el camino no será fácil, pues el camino del dios cornudo no es la clásica sucesión de pruebas de fuerza e ingenio: Sláine tendrá que aprender a respetar a los demás reyes, a renunciar al salvajismo y el combate sin sentido, tendrá que enfrentarse al druida Cathbad, alarmado por el peligro que corre su posición y por los continuos sacrilegios de Sláine. Veremos cómo el camino del dios cornudo también incluye la traición de la diosa Danu, mutable y compleja. Es algo muy novedoso (al menos, para mí) en un cómic típicamente pulp, de acción y aventura en estado puro.

¿Me entendéis ahora cuando digo que cada página es un cuadro en toda regla?

Y todo ello, contado años después por el enano Ukko, recluido en una fortaleza con grandes cantidades de papel, pluma y tinta. Ukko reflexiona también junto con los habitantes de la Fortaleza Eterna sobre lo que Sláine hizo o dejó de hacer. La aventura es tan buena, que incluso en España se hizo el tráiler de un fan film (hasta la fecha, nada) sobre esta aventura. Pone los dientes largos y sabe capturar la atmósfera del cómic (aunque imagino que es más fácil hacer un tráiler que una película...), pero sin dejarse ese punto de cutrez typical Spanish:


Es una maravilla, desde la portada hasta la última página. Desde el nombre “Sláine”, hermosamente dibujado en la portada, el primer plano de Sláine con el yelmo con cuernos de ciervo, la imagen del protagonista armado con todas las reliquias de las tribus (la espada lunar, la lanza solar…), las diferentes interpretaciones (del mismo dibujante) de Sláine, Ukko, Niamh, Medb…, los homenajes a otros autores como R. E. Howard (con un Conan que nos cuelan en medio de una multitud…), el absorbente argumento… Mi edición, en tapa dura, incluye también comentarios del autor, Pat Mills, de cada una de las secciones o escenas principales del cómic. En la contraportada, escritas con caracteres del alfabeto Ogham, las palabras “The Horned God” (sí, me puse a descifrarlas, ¿acaso cabía alguna duda?).

Y hablemos de los elementos celtas que se han incluido dentro de la aventura: primero, los fomorianos, una raza de criaturas con un solo ojo, un brazo y una pierna, se convierten aquí en unos demonios marinos, y es su jefe, Balor, el que posee un solo “ojo maligno”, letal para quien lo mira. Los Tuatha Dé Danann (el pueblo de Danu) eran una raza de semidioses, y algunos de sus nombres se reciclan en Sláine. Poseían cuatro tesoros, precisamente los que aparecen en Sláine. Uno de ellos es la marmita que cura todas las heridas de quien se introduce en ella, e incluso lo devuelve a la vida. En el cómic, la marmita no revive a los muertos, sino que los transforma en muertos vivientes que luchan una última vez junto a sus compañeros. La lanza del sol vuela libremente, atravesando a un enemigo tras otro, y la roca del destino aúlla cuando sobre ella sube el verdadero rey, ambas cosas muy características de la mitología celta. Por supuesto, el tema del “espasmo de furia” de Sláine, la lanza Gae Bolga… que también son típicamente celtas y de las que ya hemos hablado.

Manowar mataría por una carátula así

¿Qué más puedo decir? Es un cómic nuevo y fresco, con un enfoque muy distinto a los anteriores, pero al mismo tiempo tiene todos los elementos típicos de una aventura de Sláine, y además es una preciosidad gráfica. Los mismos autores dijeron en su momento que nunca lograron hacer nada ni remotamente parecido a The Horned God, aunque yo sinceramente creo que Demon Killer no se queda muy atrás en cuanto al dibujo. Intentaré conseguir el resto de tomos, especialmente The book of invasions, ya que el propio Pat Mills dice que se trata del mejor sucesor de El dios cornudo y, por lo poco que he podido ver, tiene razón. Bárbaros saludos.

Fijaos en cómo cambia Sláine en cada una de las fotos que he puesto

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