martes, 1 de enero de 2013

La herencia Valdemar I y II


La herencia Valdemar es una película española (o, mejor, dos películas) de hace un par de años, basada en el universo de Lovecraft. Por fin la he podido ver, había oído críticas espantosas de la película y la verdad es que dudaba bastante en emplear mi tiempo en verla. Pero finalmente decidí juzgar por mí mismo y verla.

La mayor virtud de La herencia Valdemar es su ilusión y su valentía, por tratar de acercar al público el terror de Lovecraft y su mitología. Las dos películas se estructuran también como un típico relato de Lovecraft: se investiga una historia del pasado para luego descubrir sus consecuencias en el presente. El problema es que ni la atmósfera es la adecuada, ni los elementos son propios de Lovecraft, ni la historia vale un pimiento. Se ha intentado adaptar a Lovecraft, suavizarlo para el gran público, incluir una historia romántica que jamás habría tenido cabida en un relato de Lovecraft, reducir al mínimo los elementos lovecraftianos (dioses primigenios, magia negra, mal rollo en general). Como digo, es una película que rebosa ilusión y buenas intenciones, es una especie de homenaje al cine antiguo, a Lovecraft, a Bram Stoker y a otros personajes que incluso tienen cameos en la película. Pero no puedes dejar que eso te vuelva loco y descuides el guión y los detalles. No puede ser que la terrible mansión Valdemar no tenga ninguna importancia ni relevancia en la película, que los escasos monstruos que aparecen sean incoherentes con ellos mismos (que al principio sean zombis torpes y después sean criaturas saltarinas y letales). Que dejes caer nombres lovecraftianos sólo por serlo, dejando a un lado la coherencia. Que se saquen de la manga un culto a Cthulhu plagado de referencias satánicas y cristianas, algo completamente indiferente para Lovecraft (¿qué le importan Dios o el Diablo a Cthulhu, Nyarlathotep, Yog-sothoth y los demás? ¡Nada!). ¿Qué tienen que ver la amistad, el amor y el orden natural de las cosas (que parecen ser los temas centrales de la película) con el terror cósmico, la insignificancia del hombre y, por tanto, de sus sentimientos y sus valores?

Ver a Cthulhu es lo único que merece la pena, y tampoco tanto

Si quieres hacer una película purista basada en la obra de Lovecraft, aplícate a fondo, adapta un relato o una novela, que hay muchos y muy buenos. Y si quieres una película para el público general, cúrrate por lo menos una buena historia, coherente y bien contada, manteniendo el espíritu o la atmósfera de Lovecraft. Pero esto no. Es entretenida, no digo que no, aunque sólo sea por curiosidad, porque no sabes qué coño está pasando.

En resumidas cuentas, me da mucha rabia que no me haya gustado La herencia Valdemar. Me habría gustado que semejante valentía e ilusión se hubieran visto recompensadas con un buen producto final, pero no es así. Como adaptación de Lovecraft, es una chufa, y como película de miedo, está llena de agujeros. Sólo sirve, al igual que la última película de Conan, para echar atrás nuevos proyectos de estos géneros, para hacer creer a los productores que el género no es rentable, y no que la película en cuestión no es buena.

Os dejo con unas críticas del grandísimo James Wallestein:

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