lunes, 28 de enero de 2013

Despiertos



Las fotos de esta entrada son de cosecha propia


Hace mucho, empecé a escribir en una libreta que aún conservo (mi pseudo-moleskine) una especie de reflexión sobre la crisis, sobre cómo la decadencia y la corrupción están bien arraigadas en todos los aspectos y capas de la sociedad y de la vida, y sobre la inactividad y permisividad de nosotros, los ciudadanos. Lo escribí en un autobús urbano de Madrid (aunque no sé muy bien qué pintaba yo en un autobús madrileño, cuando no habré cogido más de cuatro o cinco en mi vida). Cuando lo releo, veo que era un texto muy desesperanzado, muy rabioso. En una palabra, muy indignado. Hablé con mis compañeros y amigos sobre ese tema. Muchos estaban de acuerdo, pero también sonreían ante la perspectiva de hacer algo por cambiar las cosas, ante la posibilidad de que se produjera algún cambio en la mentalidad de la gente. Eran sonrisas condescendientes, como las que se usan al hablar de lo que harías si te tocase la lotería. Poco tiempo después, empezaron las manifestaciones. 

El que está al fondo del todo con camiseta verde es un servidor.



Hasta entonces, sólo recuerdo manifestaciones muy localizadas: del sector de Justicia, del sector de Educación… Pero ahora, cada vez más gente se manifestaba de forma cohesionada contra el sistema en general, o más bien contra los abusos que el sistema estaba cometiendo. Especialmente jóvenes, pero también no tan jóvenes. Después de la primera manifestación de Juventud sin Futuro, a la que acudí, me quedé con ganas de ir a la siguiente. Esa segunda manifestación se produjo el 15 de marzo, y lo cambió todo sin duda alguna. No hace falta que os lo diga.

En medio de la marabunta del 15-M
La sección de papeo; al fondo, las lonas que protegían del calor



Hoy, la gente está cada vez más harta, cada vez más concienciada, y sabe que sólo si se mueve y actúa puede conseguir algo. Y lo está haciendo. Las plataformas contra los desahucios, las manifestaciones constantes, las recogidas de firmas, la actividad en las redes sociales… son una muestra de que hemos despertado. Ahora falta que los políticos, los grandes empresarios y los sindicatos se den cuenta también, que escuchen al pueblo y que trabajen en su favor y no atendiendo a sus intereses. Hemos sido una sociedad de individuos egoístas, y tenemos unos dirigentes que no son sino un reflejo de lo que somos nosotros. Son así porque nosotros les hemos dejado, porque nosotros también somos así, aunque a una escala menor.


Las cosas siguen empeorando, no nos engañemos: el Gobierno sigue llevando a cabo grandes tijeretazos y barbaridades contra los derechos de los ciudadanos; siguen saliendo a la luz escándalos y más escándalos de corrupción; los desahucios y los suicidios prosiguen; el paro continúa subiendo… Pero siento que ya no es tan necesario que lo diga, que vaya publicando cada pequeña noticia indignante que encuentre, porque ahora todos nosotros lo ponemos de relieve y le damos la importancia que merece, de la forma que sea. Antes, las publicaciones en Facebook de mis amigos eran fotos estúpidas con frases más estúpidas aún; ahora, cada vez son más frecuentes los links a noticias sobre la economía o la política de este país. Y eso es un gran avance. Quizá no consiga nada inmediato, pero es un cambio de mentalidad, un cambio fundamental. La predisposición a hablar y pensar sobre unos temas que antes a nadie le importaban en absoluto. Entre mis conocidos, cabe citar a Anto, Alicia, Darío, Soraya, Gabi, Diego, Paloma, Fernanda, Natalia, Tachy, Nacho, Laura, Beatriz, Helena... Gracias a todos por eso. Saludos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Despiertos estamos y esperemos que esta pesadilla se acabe pronto, por nuestro bien y el de este país que durante tantos años ha luchado por conseguir las mejoras sociales,laborales y económicas que hoy en día nos están ROBANDO.
Gracias por tenerme presente en tu reflexión. ¡Estaba ya deseando leerlo! Ánimo con el blog! :)
Alitzia