viernes, 14 de diciembre de 2012

Zdzislaw Beksinski



El libro en cuestión

No sé muy bien cómo llegué a ver por primera vez un cuadro de Zdzislaw Beksinski; probablemente ocurrió mientras trasteaba en busca de ilustraciones de Wayne Barlowe, o aún de H. R. Giger. El caso es que, una vez vi uno de los cuadros de este polaco, las siguientes horas las empleé, inevitablemente, en buscar y contemplar todos los cuadros e ilustraciones que pude. Hasta tal punto llegó mi fascinación por las imágenes inquietantes, imposibles pero, al mismo tiempo, realistas, que terminé por comprar un libro de ilustraciones, que contiene citas del autor.




Zdzislaw Beksinski es famoso por su periodo de “realismo fantástico”, con infinidad de cuadros sin nombre en el que aparecen, pintadas con increíble detalle y realismo, las pesadillas más sobrecogedoras que he visto nunca. Figuras esqueléticas con miles de dedos, árboles con huesos en vez de ramas, altísimas construcciones en descomposición, figuras envueltas en sombras, animales fieros y al mismo tiempo lastimosos, crucifixiones, telarañas, escombros y otros vestigios de un futuro apocalíptico, o una realidad paralela. Es imposible saberlo, es inútil tratar de buscar significado, interpretación o explicación a los cuadros de Beksinski. Sólo nos queda, pues, contemplarlos y dejar que estimulen nuestra imaginación.





Personalmente, lo que más me fascina de Beksinski es que no se trataba de un artista excéntrico, de una persona atormentada, sino que tenía el más mundano de los aspectos: un señor mayor, con gafas, pintando en su casa con música clásica de fondo, dando vida a los más bellos horrores, a las estampas más oscuras y terribles. Quién podría decir lo que se escondía en la cabeza de este señor, y qué maravilla que fuera capaz de transmitírnoslo con tanta precisión y belleza.




He tenido, yo mismo, una pesadilla que sólo se presenta cuando me ataca una fiebre alta; calculo que no la he tenido más de tres veces (la más notable, cuando estuve enfermo de varicela, hace no más de seis años). Es una pesadilla aterradora, que me hace despertar de un bote, bañado en sudor. Pues bien, no soy capaz de describirla siquiera –tan raro e inexplicable es este sueño-, no hablemos ya de representarla artísticamente. Sé que Beksinski habría hecho un cuadro magnífico con ella, y me da lástima que, quizá, sólo yo la vaya a poder experimentar. Quién sabe… quizá algún día. De momento, podremos seguir admirando las de Beksinski. Os dejo con una presentación de algunos de sus cuadros. Saludos.



4 comentarios:

Macarronazo dijo...

A mí me encanta. Lee su biografía, mira cómo terminó el pobre y cómo terminó su hijo. Es como si en sus cuadros adivinara la que se le venía.

Anónimo dijo...

Hola,
Podrías decirme dónde encontrar el libro. Yo lo he estado buscando y no he tenido suerte.
Muchas gracias.

Loscercarlos dijo...

Hola, yo lo compré en Book Depository. Acabo de comprobar que no está disponible ahora mismo, pero vale la pena seguirle el rastro. Te dejo el link:
http://www.bookdepository.co.uk/Fantastic-Art-Beksinski-James-Cowan/9781883398385

Anónimo dijo...

Muhas gracias,
Seguiré buscando esa joya ;)