lunes, 31 de diciembre de 2012

Troya


Recuerdo perfectamente  una tarde en mi casa, viendo la televisión, cuando de repente empezaron los anuncios y veo esto:


Mi emoción en aquel momento es de esas que se producen pocas veces en la vida: ilusión infinita por la posibilidad de ver en una pantalla aquella historia maravillosa que había leído no hacía mucho (la película es de 2004, yo no tendría más de 13 años). Fue bastante después cuando conseguí verla, y aquella ilusión terminó por desvanecerse. Troya tiene puntos que me gustan, pero muchos otros que no. No hace falta que hable del argumento porque es mundialmente conocido. Mencionaré primero los puntos favorables, y luego me regodearé con los desfavorables:

La escena del duelo entre Héctor y Aquiles me parece muy lograda: aparecen Andrómaca y Astianacte (la despedida del héroe), y el duelo en sí está muy bien coreografiado, muy real (aunque los movimientos peliculeros de Aquiles me dan ganas de vomitar, como usar la lanza por detrás de la espalda, o llevarse a la nuca la mano que embraza el escudo, como diciendo “a mí no me hace falta”).

Un movimiento completamente práctico

Las batallas en general son muy épicas y muy auténticas.

La recuperación de Príamo del cuerpo de Héctor es también muy emotiva.

Pasemos ahora a los puntos negativos:

Troya es una película muy cobarde, porque deja fuera la homosexualidad de Aquiles y, más importante, la participación física de los dioses griegos en la guerra. Patroclo se convierte en el “primo” de Aquiles, un niño que muere a manos de Héctor, desatando la ira de Aquiles. Los dioses (Afrodita, Ares…) participan en la batalla, animando a los ejércitos, protegiendo a los héroes, adoptando la forma de personajes importantes… supongo que no querían arriesgarse a que los tacharan de paganos. Caca.

También es cobarde por los cambios que han hecho en la historia, convirtiendo a Agamenón en un villano de carnaval y a Menelao en un monstruo brutal que no pega ni con cola con la fina Helena, que por supuesto está casada a la fuerza con él. En realidad, fue Helena quien escogió a Menelao como esposo, convirtiéndolo así en rey de Esparta. Tampoco permiten en esta película que Aquiles se disfrace de mujer, obligado por su madre (habría dado lo que fuera :D) Algunos cambios, como estos, se deben a un intento por hacer la película más comercial, pero hay otros totalmente incomprensibles, como la prematura muerte de Áyax y Menelao, que Aquiles llegue a entrar en Troya, que Paris sobreviva… decisiones pésimas que tergiversan la historia y, personalmente, me destrozan la película.

El aspecto de Aquiles cuando no está en la batalla es ridículo, con su túnica azul, su collar de conchas y su peluca. Más parece un profesor de yoga que un héroe griego.

Am i right?

En resumen: Troya cambia muchos elementos de la historia de la Ilíada, pero no por ello carece de valor. Por lo menos no hace lo mismo que el telefilme Helen of Troy, que hace lo que le da la gana (Agamenón viola a Helena, Aquiles es calvo, Helena es fea…), aunque la escena de la muerte de Agamenón a manos de Clitemnestra no tiene precio:


Es como si cada película tuviera escenas perfectas y el resto fuera pura mierda. Algún día… se hará una película digna, con retazos de un millón de películas malas.

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