martes, 4 de diciembre de 2012

The Killing vs. Forbrydelsen

Por fin he terminado de ver la segunda temporada de The Killing y la temporada correspondiente de Forbrydelsen, la serie danesa en la que se basa The Killing. Cuando terminé de ver la serie americana, me picó la curiosidad: ¿sería Forbrydelsen exactamente igual? ¿Cómo serían las caras de los personajes?




A los dos capítulos, empecé a notar diferencias. El caso es muy distinto en ambas series, y en seguida toman rumbos completamente dispares, con culpables distintos. Hay elementos comunes, claro está, como la campaña política, los problemas maritales, la sospecha del profesor... pero en general es como descubrir dos explicaciones diferentes de un mismo misterio. Los personajes americanos me gustan más en general, especialmente el padre de la chica, pero tampoco se quedan atrás los daneses (el actor que interpreta al político Troels Hartmann me parece mejor que el Darren Richmond americano). Eso sí, un aplauso para los actores daneses y americanos que interpretan a la pareja de investigadores en ambas series. En especial para la protagonista, Sarah Linden/Sarah Lund, uno de los pocos papeles femeninos que me convencen en una serie (estoy muy quemado entre Lori Grimes, Skyler White, Mitch Larsen...). Linden/Lund es una policía centrada en el caso, que antepone la investigación a cualquier otra cosa, de un modo muy parecido a John Luther. Además, nada la detiene, ni las advertencias de sus compañeros, ni los peligros y amenazas a los que se enfrenta, ni el lento abandono de sus seres queridos. Sigue hacia adelante y se agarra con la punta de los dedos a cualquier pista o indicio, lo que finalmente da sus frutos.

They kept the jumper!

Muy distintos son, eso sí, el Stephen Holder americano y el Jan Meyer danés (el compañero de Linden/Lund). Mientras que uno es un joven policía exdrogadicto, que viste sudaderas con capucha y aspecto zarrapastroso, Jan Meyer es padre de familia. Ambos comparten, eso sí, el contrapunto socarrón a la seriedad de su compañera.

Y se dan un aire, ¿o es cosa mía?

Te voy a partir las piernas
¿Dónde le dejo las cajas, señora?
Los padres de la chica muerta (Rosie/Nanna) también se merecen una mención aparte: el padre es básicamente un grandón buenazo pero algo bestia, una especie de toro al que su mujer controla y dirige (hasta cierto punto). El problema es que es mucho más sensato que la madre, que le hace sentir culpable por la muerte de su hija para que haga lo que él quiera, y que se comporta de forma errática, caprichosa e imprudente. Stan Larsen (el americano) me parece más convincente como protector padre de familia y ex-matón que Theis Birk Larsen, que da la impresión de no haber dejado nunca de ser un matón.

The Killing es una gran serie policíaca y de suspense, con un gran guión y un ritmo óptimo para engancharte (en vez de plantear preguntas y descolocar al espectador, como hacía Perdidos, The Killing revela datos al final de cada capítulo; es otra forma de mantener la atención del lector, a mi parecer menos hijopútica). Si la veis, no os vais a arrepentir.

2 comentarios:

Javi Corpas dijo...

¿pero entonces, con cuál te quedas?

Loscercarlos dijo...

Si fuera posible, con las dos. Si me obligas a elegir... probablemente con la americana.