sábado, 1 de diciembre de 2012

Lone Wolf and Cub - Babycart in the Land of Demons / White Heaven in Hell

Finalmente termina la serie de películas basadas en el manga "El lobo solitario y su cachorro", con dos películas tan épicas como las anteriores. La primera es Babycart in the Land of Demons. En ella aparece la memorable y cruel escena en la que Daigoro muestra su fortaleza de cuerpo y espíritu al sufrir en silencio un castigo físico para salvar a una ladrona. Tal vez sea la escena más inhumana de las películas (pero no del manga, allí ya he visto abundantes barbaridades), un niño azotado en público por la autoridad, rodeado de curiosos. 

Qué icónico

En cuanto a la misión de Itto Ogami, consiste en terminar con la vida de un señor feudal (daimyo) que ha encerrado a su hijo pequeño para que no pueda sucederle. Itto tendrá que matarlo a él, a su mujer y a su hija pequeña, pero no será fácil. Primero debe enfrentarse a los Yagyu, que tienen sus propios intereses en ese asunto. El clan de los Kuroda, a cuyo jefe debe eliminar, le ayudará, aunque luego Itto tenga que enfrentarse a ellos. La misión le será encargada después de ser puesto a prueba por cinco hombres a los que tendrá que matar (una vez más, el honor y el deber por encima del aprecio por la vida). En resumen, no quedará títere con cabeza, e Itto se enfrentará, en solitario e incluso en calzoncillos, a cantidades astronómicas de enemigos, Yagyu y Kuroda por igual.


Cada vez que parece que estas películas no pueden ir más allá, que Itto ya ha superado su mayor reto, nos vienen con otro mayor. Todo indicaba que la última película, White Heaven in Hell, sería un apoteosis impresionante que terminaría con el duelo final entre Retsudo Yagyu e Itto Ogami. 



Itto ha demostrado que es un adversario letal. Del clan Yagyu sólo queda Retsudo, la experta en cuchillos Kaori y el hijo ilegítimo de Retsudo, Hyouei. Retsudo envía a Kaori a matar a Itto, pero de nada le sirve, y la muchacha cae víctima de la espada de Itto. El título de la película es muy revelador: los escenarios están cubiertos de nieve, y el carrito que empuja Itto está provisto de esquíes que le permiten deslizarse rápidamente. El hijo bastardo de Retsudo demuestra tener más recursos que Kaori, pues emplea a unos guerreros que practican magia negra y artes ocultas, que les permiten arrastrarse bajo tierra para emboscar al ronin. Al saber que es inútil enfrentarse a él directamente, los tres guerreros reptiles se encargan de matar rápidamente a todas aquellas personas que entablan conversación con Itto y Daigoro. La película termina, por supuesto, con una monumental batalla en una montaña nevada, que para mi gusto recurre demasiado a las armas de fuego y los esquíes, y muy poco a las peleas con espada. Incluso me atrevería a decir que esa escena me recuerda bastante a Ski Troop Attack, posiblemente la peor película de la historia. En White Heaven in Hell, Itto Ogami bate un récord: el de mayor número de asesinatos de un sólo personaje, llegando a los 150. Por desgracia, la película termina con la decepcionante huida de Retsudo, con lo que el conflicto no se resuelve. Lamentable.

Todos para uno

Estás películas han sido ciertamente una aventura, y una mirada a un mundo exótico, letal, a veces incomprensible y cruel, pero siempre fascinante. Seguiré leyendo los cómics, mientras mi economía lo permita. Saludos.



No hay comentarios: