viernes, 23 de noviembre de 2012

Tiro con arco


Hace no mucho, en verano, empecé a practicar tiro con arco. A aquellos que me conozcan, no les extrañará, del mismo modo que no se extrañarían si practicara esgrima medieval, si jugara al rol o si rezara a Khorne en mi tiempo libre. De todas formas, tengo que agradecer a Mistervalls el empujón definitivo. Y he pensado en compartir con vosotros el equipo de que dispongo y algunas indicaciones básicas para el que se interese por este deporte, sin profundizar (porque, no nos engañemos, tampoco podría a estas alturas).

Lo primero que hay que saber es si hace falta algún permiso para poseer y utilizar un arco. Al fin y al cabo, se trata de un arma. Pues resulta que no es necesario tener una licencia de armas, pero sí estar federado a nivel regional o nacional. Cuando vayas a comprar un arco, pongamos, a Decathlon, se te proporcionará una tarjeta que te permite poseer y transportar el arco, PERO NO UTILIZARLO. 

He aquí la tarjeta tramposa

En realidad, esta tarjeta no debería existir, se trata de un truquillo de Decathlon. Suponed que estáis paseando por los pasillos de Decathlon, veis un arco y os entra el capricho. ¿No es mucho mejor que Decathlon ponga a tu disposición una tarjeta para que puedas llevarte el arco a casa, y no que de repente te enteres de que necesitas federarte, nada menos, para tenerlo? El aspecto oscuro de esto es que pone en circulación multitud de arcos sobre los que no se tiene ningún control.

Si queremos utilizar nuestro arco de forma legal, nos hará falta una licencia federativa como ésta, que en principio sólo puede tramitarse a través de un club de tiro con arco, que es quien controla que no eres un loco peligroso. Esta licencia nos permite utilizar el arco en nuestra comunidad autónoma o, por un coste mayor, en todo el país.

No, no os voy a dar los datos

Pero bueno, basta de aburrimiento. Aquí tenéis mi arco ProStyle, que podéis adquirir fácilmente en Decathlon por un precio razonable (unos 70 euros):

Desmontable, de 26 a 28 libras... estupendo para iniciación y un poco más allá
Pero un arco no sería nada sin sus respectivas flechas: ahora mismo dispongo de 10 flechas útiles, de iniciación, también de Decathlon y hechas de fibra (y una de ellas, de aluminio). Son caras, unos 5 euros por flecha, y eso que se supone que son las más básicas.

La de la derecha está abollada, la pobre
Esto es lo imprescindible, claro, pero si intentas disparar así, va a ser un engorro absoluto. ¿Dónde dejas las flechas mientras disparas? ¿Cómo te proteges del latigazo de la cuerda y del desgaste de los dedos? Para eso está, en primer lugar, la dactilera, que te protege los dedos de la mano de cuerda. Se trata de un guante reforzado en las yemas de los dedos (unos 8 euros, y algo más si lo prefieres de cuero):


Las siguientes dos piezas son obra, una vez más, de Gabriel Montalbán, de artescuero.com, el artífice que creó mi tablero de tablut. En primer lugar, el protector de brazo, que evita que el arco nos deje un recuerdo cada vez que disparamos mal:

Sólo un hombre se atrevía a enfrentarse a ellos: Hércules
En segundo lugar, el carcaj, una pieza magnífica, orientada hacia atrás para evitar que las flechas se enganchen al caminar, sujeta a la pierna mediante un cinturón y una correa, muy elegante y provista de un amplio bolsillo para guardar herramientas tan útiles como un sacaflechas o un bolígrafo para anotar puntuaciones. Los dibujos los encargué yo; me gusta especialmente el lobo del bolsillo, más simbólico y con un cierto aire de Stark. No divulgaré el precio, pero es razonable.

 


El tiro con arco es tremendamente divertido, y también mucho más complejo y profundo de lo que a primera vista podría parecer. En primer lugar, es agotador, y te hará ejercitar los músculos de los brazos y la espalda. Es necesario estar atento a mil aspectos diferentes a la hora de disparar: cómo se sostiene el arco, cómo se coloca la cuerda, cuál es la posición de los pies, el tronco y la cabeza, cómo se tira correctamente de la cuerda, cómo colocamos los dedos en la cuerda, tirar con la espalda, no con los brazos, saber cuál es tu ojo dominante y utilizar un arco de diestro o de zurdo en consecuencia, cómo realizar la suelta de la flecha, cuál debe ser nuestra posición después de soltar, cómo se extraen las flechas de la diana... 

Además, existen muchísimas variedades de arco: de una pieza, desmontables, de poleas... cada uno de ellos con muchísimos accesorios (mirillas, contrapesos, cuerdas...) que a su vez tienen sus propias variantes. También es un deporte que fomenta el mantenimiento y cuidado del equipo: tendremos que mantener la cuerda del arco encerada, cambiar el forrado de las dos gazas de la cuerda cuando se desgaste, comprobar que las flechas están en buen estado, cortarlas incluso a nuestra medida para personalizarlas... Me lo paso en grande, y además se conoce mucha gente en el club de tiro. En pocas palabras: el tiro con arco... ¡es la polla con cebolla!

Y eso es todo. Aquí os dejo una foto panorámica de todas mis pertenencias arqueriles, con el arco desmontado. ¡Saludos!



1 comentario:

M. dijo...

Mader, qué profesional!!
Jaja, encantado de haberte "iniciado" (desde mi profunda ignorancia del tema)

Cuando sea capaz del levantar el brazo más de 30 grados ya recibiré tus consejos