martes, 27 de noviembre de 2012

5 adaptaciones que deben hacerse antes de que me muera

Porque ya vemos bastante basura en la televisión, pongamos un poco de calidad en nuestras vidas:


¡Montjoie, Saint-Denis!
1: La tercera parte de la saga de películas francesas Los visitantes, probablemente mi película cómica favorita junto con La vida de Brian. En Los visitantes, el caballero Godofredo de Miramonte (Jean Reno) y su escudero, Delcojón el Bribón (Christian Clavier), emprenden un viaje en el tiempo para que Godofredo pueda recuperar a su amada, la dulce Frenegunda. Algo sale muy mal, y los dos medievales terminan en nuestra época. Allí conocerán a sus descendientes, Beatriz de Miramonte, que se ha casado con el plebeyo (y dentista) Jean-Pierre, y Delculón, el pijo descendiente del guarro y patán de Delcojón. Los choques entre los medievales y nuestra cultura serán frecuentes y muy divertidos (se intentan lavar en el váter, un coche es para ellos "un carro del diablo, es todo de hierro y ningún buey tira de él", la televisión es la "caja de trovadores", un gendarme es un preboste, un negro es un sarraceno, tiran de espada a la mínima...). Además, el doblaje es buenísimo y memorable, adaptándolo todo al castellano antiguo. Tiene el defecto que poseen todas las películas francesas: hablan muy rápido y pasan muchas cosas, pero todo lo que dicen son perlas, y todo lo que pasa es poesía pura, así que ningún problema. En la segunda parte, Los visitantes regresan por el túnel del tiempo, los personajes vuelven a la Edad Media, pero se traen inquilinos: tanto Jean-Pierre como Delculón pasarán un mal rato, rodeados de campesinos supersticiosos, inquisidores torturadores, saqueos, etc. Finalmente, las cosas se arreglan, y Godofredo y Delcojón se toman la poción que los devolverá a su tiempo. Por desgracia, Beatriz ha añadido un lingotazo de Grand Marnier a la poción, para darle "más husmo", y los dos medievales terminan en la época de la Revolución francesa. Capturados por otro descendiente de Delcojón, un tal Delcojoné, la película nos deja ahí. Daría LO QUE FUERA por una tercera entrega de Los visitantes.

2: Una película basada en el cómic El país del fin del mundo. Este cómic, también francés, empieza con un fotógrafo francés, Arthis Jolinon, que viaja a un tenebroso pantano para fotografiar las imágenes que ha estado viendo en sus sueños. Deambulando por el oscuro pantano, ve a otra persona, una chica morena que también está haciendo fotos. De pronto, una figura se abalanza sobre la chica. Parece vestir una cota de malla, y lleva una espada en la cintura. Arthis intenta socorrerla, pero alguien se le echa encima, recibe un golpe en la cabeza y pierde el conocimiento. Despierta en una descomunal prisión, prácticamente una ciudad, llena de hombres andrajosos y hambrientos. No hay celdas individuales, todo el edificio es una única celda de roca fría y húmeda. Allí conocerá a las distintas facciones y a los personajes más importantes de la prisión. Arthis no se resignará a pudrirse allí, y tratará de escapar como sea. Cuando lo consiga, su sorpresa será aún mayor: dentro del pantano se encuentra un reino anclado en la Edad Media, y la prisión forma parte de él. El reino se encuentra en medio de una guerra, y Arthis será una pieza clave para decidir el destino del reino de Galthedoc. Lo cierto es que este cómic se compone de cuatro ciclos (con distintos dibujantes, etc.), y yo sólo tengo el primero, pero se trata sin duda de una historia increíble, y el escenario de la cárcel daría mucho juego para una película. También, al tratarse de escapar de una prisión, hablar con muchos personajes y resolver enigmas, dejando la acción prácticamente a un lado, la historia de El país del fin del mundo parece idónea como argumento de una aventura gráfica.




3: Una película de Sláine MacRoth. Porque ya es hora, con la cantidad de películas llenas de violencia y hostias que hay por ahí, ya nadie se escandalizaría viendo de lo que es capaz Sláine. Además, y al contrario que muchos otros "héroes bárbaros", Sláine nos sumerge completamente en la cultura y la mitología celtas, que están muy olvidadas y maltratadas. Aventuras, acción, humor y amor a raudales.





4: Una aventura gráfica sobre las aventuras de Kvothe. La saga de Patrick Rothfuss nos trae los elementos ideales para una aventura gráfica: un protagonista carismático e inteligente, una historia sólida y muchos retos que afrontar y barreras que franquear. Especialmente en el primer tomo, la acción es muy escasa, y hay muchísimas conversaciones, problemas y "trucos" que tiene que ejecutar el joven Kvothe.




5: Una serie sobre el cómic XIII que de verdad le haga justicia, no como la bazofia esa que hicieron con Val Kilmer. XIII es una aventura de espías y agentes secretos que debe mucho a la saga de Bourne: un protagonista con grandes habilidades pero sin recuerdos, aliados y enemigos traicioneros, conspiraciones judeomasónicas a nivel nacional, asesinos a sueldo, muchas mujeres fatales que caerán rendidas en brazos del irresistible protagonista (esto es más de James Bond), etc. Sólo pido que los personajes sean los que son y se parezcan (nada de "presidenta Sheridan", "presidente Carrington", la Mangosta con pelo, etc.). La primera temporada abarcaría los primeros 5 números, hasta la operación Rojo Total, y la derrota de nº II y la conspiración de los XX, y al final de la segunda averiguaríamos quién es el nº I de la conspiración.


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