domingo, 14 de octubre de 2012

Grande


Somos siete mil millones de seres humanos viviendo en un planeta lleno de seres vivos. Este planeta no es más que uno de muchos en nuestro sistema solar, que apenas es un punto de nuestra galaxia, que no es ni mucho menos la más importante en este universo en expansión. Pese a ello, pese a que, si lo miramos objetivamente, no somos nada y nuestras vidas son sólo un suspiro en el viento, cada uno de nosotros somos un complejo sistema, un problema imposible de resolver. Yo no soy más que carne y sangre, dos brazos, dos piernas, un tronco y una cabeza, más o menos agradable a la vista, mejor o peor formada, pero al mismo tiempo, puedo llegar a ser mucho más de lo que soy en realidad: puedo ayudar a los demás, puedo perjudicarlos, puedo hacerles daño o darles placer, puedo contar historias e informar, puedo enamorar o provocar rechazo, puedo llegar a ser un ídolo para miles de personas, puedo provocar la muerte de otros. Quién diría entonces, cuando alguien te dice que te ama, cuando su felicidad o su desdicha están en tus manos, cuando consigues completar un proyecto, cuando un libro o una película te provocan el llanto, quién diría que no somos más que carne y sangre, animales con tres o cuatro funciones básicas. Nos hace sentir grandes, más grandes e importantes que el universo mismo.

No hay comentarios: