lunes, 3 de septiembre de 2012

Saga Dead Space



Creo que por fin ha llegado el momento de hablar de la saga Dead Space. A punto de terminar Dead Space 2, muy atrás queda esa tarde en casa de Anto en la que descubrí por primera vez este escalofriante y divertido juego. Tanto me gusta, tantas y tantas veces lo he rejugado, he visto las películas, me he leído el cómic e incluso he estado tentado de leerme la novela. Dead Space se ha convertido, sin que yo me diera cuenta, en una de mis sagas favoritas. Así que se merece una entrada en condiciones, en la que hablaré de los tres juegos a los que he jugado, además de la película y el cómic (aunque el elemento central será el juego original, centro alrededor del cual gravitan todos los demás). Con esta entrada también estreno ordenador portátil, y supuestamente me dejará publicar directamente desde Word (aunque seguramente haya que hacer retoques). Vamos allá:


ARGUMENTO DEL JUEGO:

La de Dead Space no es una idea original o revolucionaria, y bebe de películas de terror y ciencia ficción como Alien o The thing, y de juegos como Doom 3. Nos situamos en un futuro no demasiado lejano, en el que la humanidad ha agotado los recursos de la tierra y se ve obligada a salir al exterior. Por supuesto, al descubrir los millones de planetas deshabitados pero ricos en minerales, a los humanos les falta tiempo para empezar a explotar esos recursos. Para ello, crean unas enormes naves, las extractoras planetarias, que se encargan de arrancar literalmente un pedazo de planeta para desmenuzarlo y procesar los minerales. La primera de estas naves es el USG Ishimura. Con los años, los humanos van destruyendo planetas, pero uno de ellos ha permanecido intacto: Aegis VII, por motivos desconocidos. Finalmente, se decide explotar ese planeta y se instala una colonia para los preparativos de extracción. Los equipos de excavación encuentran un extraño artefacto. La Uniología, una religión similar a la Cienciología, identifica ese artefacto como una Efigie, el objeto divino que el fundador de la religión, Michael Altman, halló él mismo, y que le impulsó a crear una religión que busca una especie de reencarnación y que cree en unos seres superiores.

En la colonia, las cosas comienzan a ir mal. Los mineros se vuelven locos y violentos, se producen varios accidentes y muertes. Un grupo de unitólogos, liderados por Deakin Abbott, se suicida disparándose en la cabeza. El jefe de seguridad, Bram Neumann, sospecha que la Efigie tiene mucho que ver con la repentina locura que se extiende por la colonia. Pero el líder de Aegis VII, Hanford Carthusia, que es un importante miembro de la Uniología, hace caso omiso de sus advertencias. El USG Ishimura viaja hacia Aegis VII para empezar a procesar el planeta, pero el capitán, Benjamin Mathius, también unitólogo, tiene una misión secreta: Llevarse la Efigie y entregársela a la Iglesia. En la colonia, finalmente se produce el desastre: unas extrañas criaturas alienígenas se dedican a infectar todos los cadáveres humanos que encuentran (o que ellas mismas provocan), devolviéndolos a la vida y recombinando su ADN en extrañas y letales formas. Son los necromorfos. A partir de ahí, reina el caos: los policías de la colonia nada pueden hacer contra las criaturas, que parecen inmunes a los disparos. Algunas de ellas consiguen llegar incluso al Ishimura, que también cae en sus manos. Finalmente, se produce el silencio.

Pero el silencio queda roto por una pequeña nave, el USG Kellion, donde viaja una pequeña tripulación atraída por la llamada de socorro del Ishimura. En el Kellion viaja Isaac Clarke, ingeniero, cuya novia Nicole formaba parte de la tripulación del Ishimura. Al llegar a la nave desierta, pronto son atacados y la mayoría muere o queda aislada del resto. Isaac, que ha conseguido sobrevivir, recorrerá la nave buscando a Nicole, intentando poner en marcha los sistemas estropeados del Ishimura, buscando una forma de escapar de esa nave de pesadilla y, sobre todo, dándose (y dándonos) buenos sustos.

Este es básicamente el argumento de Dead Space. Me gustaría mencionar también que la historia no está completa: sabremos qué es lo que ocurre en la colonia gracias al cómic, y también sabremos qué ocurre en el Ishimura mediante la película Dead Space: Perdición. Es más, la novela Dead Space: Mártir nos cuenta la historia de Michael Altman, el descubrimiento de la primera Efigie y el primer ataque necromorfo. La historia continúa con otra película, un juego para móvil, y finalmente Dead Space 2 (aunque prefiero no desvelar nada). A lo que quiero llegar es a que Electronic Arts y Visceral Games han logrado, no sé si para bien o para mal, contar una historia de forma que, para saberlo absolutamente todo y conocer todos los puntos de vista (historias de otros supervivientes de Aegis VII o de la estación Titán de Dead Space 2, por ejemplo), no podamos limitarnos a un juego, sino que tengamos que acudir a otros medios (películas, libros, cómics, juegos en otra plataforma…). No sé si es un movimiento genial o una estrategia rastrera, pero por lo menos es novedoso.

Aquí está todo lo que tengo de Dead Space (en formato físico)

MECÁNICA DEL JUEGO:

Dead Space es un survival-horror con mucha acción. Si bien el elemento survival ha ido decayendo de juego en juego (para Dead Space 3 se han anunciado verdaderos sacrilegios), el terror siempre está presente. Manejamos a Isaac, un ingeniero, que tendrá que utilizar herramientas de minería y armas improvisadas (lanzallamas, sierra, herramientas para desmenuzar rocas o limpiar escombros) para destruir a los necromorfos con los que se cruce. Las criaturas están por todas partes, se esconden tras las paredes del Ishimura y, cuando nos detecten, saldrán corriendo hacia nosotros con la intención de despedazarnos. Isaac es lento, y los enemigos son muy duros, de forma que sólo podrá detenerlos amputándoles brazos y piernas. Aquí el viejo disparo a la cabeza no sirve para nada. El elemento terrorífico se acentúa por el hecho de estar disparando a humanos transformados, y poder ver los grotescos diseños que Visceral Games ha preparado para los enemigos: las manos atrofiadas y a la altura del vientre, los hombros prolongados y convertidos en dos protuberancias afiladas, la piel rajada y la mandíbula desencajada, las piernas fundidas en una cola prensil, criaturas enormes formadas por varios cadáveres humanos que aún se pueden distinguir en el cuerpo, la versión más letal de los necromorfos, con la piel negra y brillantes y los ojos rojos… La primera vez que nos enfrentamos a un Slasher y tenemos que dispararle hasta que se convierte en un torso inmóvil rodeado de trozos de extremidades… no se olvida fácilmente.


Isaac a punto de ventilarse a un slasher

Por suerte, Isaac no sólo cuenta con sus escasas armas para enfrentarse a esa horda horripilante: su equipo de ingeniero incluye un módulo cinético con el que puede levantar y manipular objetos pesados, y que incluso puede emplearse para arrojar cosas a los necromorfos (como sus propias cuchillas o tanques explosivos). También cuenta con un módulo de estabilización, una herramienta minera que "detiene" el tiempo para un objeto (permitiendo a Isaac sortear obstáculos y trampas con facilidad) o un ser vivo (paralizando a los necromorfos para un desmembramiento preciso o una huida precipitada). El traje de ingeniero también incluye un depósito de oxígeno y unas botas de gravedad para situaciones extremas.

De modo que básicamente en eso consiste Dead Space: machacar necromorfos, llevándose buenos sustos cuando aparecen, y completar algunos puzles no muy complicados con la ayuda de la cinética, la estabilización, el oxígeno y las botas. Coleccionamos también los registros de audio, texto y vídeo de la tripulación del Ishimura. Su mecánica no cansa nunca, seguramente por la grandiosidad de los escenarios, que pasan de angostos pasillos a una centrifugadora gigante o un paseo por el espacio. Siempre estaremos machacando bichos, pero lo haremos armas nuevas, trajes nuevos, en entornos nuevos, e incluso los enemigos serán nuevos. Resulta muy notable que el sistema de atracción y físicas de objetos, que ya parecía insuperable con la pistola de gravedad de Half-Life 2, lo hayan importado (y mejorado) en Dead Space, como quien no quiere la cosa, como un elemento más de su juego, cuando se merecería un juego basado en esa mecánica. Y con esto pasamos a hablar de los:

GRÁFICOS DEL JUEGO:

Dead Space utiliza una vista en tercera persona lateral. Me explico: Isaac no aparece en medio de la pantalla, sino en el lado izquierdo. De este modo, obtenemos una vista muy subjetiva, y siempre queda algún rincón fuera de nuestro campo de visión que nos ocasionará algún que otro susto. Una vista más centrada nos hubiera permitido tener controlado todo el mapa, disminuyendo mucho el miedito que da el juego.

Uno de los elementos más interesantes del juego es que toda la información importante aparece integrada dentro del juego, no tenemos ningún cuadradito con nuestra salud o nuestra munición, sino que la primera está representada por una barra que recorre la médula espinal de Isaac, y la segunda aparece de forma holográfica en cada arma. El menú de inventario, el mapa y otras ayudas, las abre Isaac desde su traje, pero en tiempo real (el juego no se pausa), de forma que nunca estemos seguros de que no nos van a atacar. La iluminación del juego es soberbia, cambiando entre salas perfectamente iluminadas y pasillos cuya única luz es la de nuestra arma.

En Dead Space 1, el dueño y señor de la función es el USG Ishimura: lo recorreremos de cabo a rabo (cubierta de vuelo, cubierta de ingeniería, cubierta médica, puente, cubierta minera…) y a menudo tendremos que volver sobre nuestros pasos para orientarnos en el laberinto. Recorreremos así el proceso completo de tratamiento de minerales que se lleva a cabo en el USG Ishimura.

En Dead Space 2, el mapeado aumenta: la estación espacial Titán es mucho más variada (minas, sistema de transporte, zonas residenciales, iglesias unitólogas…) y los efectos también son más espectaculares, hay muchas explosiones y porrazos de impresión. Es más espectacular, vaya.

No puedo terminar esta sección sin hablar de las muertes de Isaac. El pobre ingeniero puede morir por culpa de una trampa o ahogado en el espacio, pero sobre todo, puede morir a manos de los necromorfos. En condiciones normales, cuando Isaac esté escaso de salud, un golpe del enemigo lo matará, seccionando alguna parte de su cuerpo de forma brutal. Pero además, cada tipo de enemigo cuenta con una animación diferente para el momento en el que se acercan tanto a Isaac que consiguen agarrarlo. Si en ese momento Isaac no consigue liberarse, morirá de forma vistosa y a menudo repugnante. Os dejo una muestra:


SONIDO DEL JUEGO:

El sonido es una parte vital de cualquier juego de terror, y Dead Space no es menos. Los sonidos de desmembramientos, los aullidos de los enemigos, los lamentos de los humanos, alguna que otra llave inglesa que se cae en algún rincón, repiqueteando y haciéndonos que giremos la cabeza… ¡sin sonido, Dead Space se queda en nada! Además, podremos utilizarlo como ayuda para el juego, identificando el tipo de enemigo que se aproxima mediante los sonidos que emite. Es un juego que merece sin duda unos buenos auriculares (aunque no todos se atreverán, más todavía si, como yo, juegan de noche y sin más luz que la de la pantalla). No garantizo que durmáis bien después de una partida de Dead Space.

Sí, esto es lo que suele pasar mientras juegas

OTRAS PARTES DE LA SAGA:

Antes de nada tengo que hablar de Dead Space Extraction, el juego que revolucionó la sosa e infantil Wii. Se trata de un shooter sobre raíles (al estilo Time Crisis o The House of the Dead) que nos pondrá en la piel de un grupo de supervivientes de la colonia Aegis VII, tratando de escapar del ataque necromorfo. Demostrando un buen ojo envidiable, se dirigen de cabeza al Ishimura, que también está llenito de necromorfos. La mecánica cambia mucho, ya que sólo tendremos que disparar cuando los monstruos se pongan a tiro, sin ningún control sobre nuestro movimiento, pero se conservan la estabilización y la cinética. Es un juego mucho menos vistoso gráficamente, debido a las limitaciones de Wii. También es, a menudo, lento y aburrido, con mucho espacio muerto (guiño-guiño) entre las secciones de acción. Pero merece la pena jugarlo, ya que ofrece la posibilidad de jugar en modo cooperativo, y de jugar una especie de "modo horda" con docenas de necromorfos invadiendo una zona concreta. Además, se presentan en Extraction los personajes de Gabe Weller y Lexine Murdoch, cuya aventura prosigue en la expansión de Dead Space 2, Dead Space: Severed, en una historia paralela a la de Isaac Clarke que no merece mucho la pena debido a su brevedad y a la falta de novedades que trae.

El cómic de Dead Space también me produce sentimientos encontrados. Por una parte, nos muestra cómo se gesta el desastre de Aegis VII y lo que ocurre en el momento del ataque, pero por otro, realmente se da muy poca información, por no hablar del estilo, para mi gusto demasiado tosco. Aún así, sigue siendo una lectura interesante para quienes deseen ahondar en la historia de Dead Space.

Por último, hablemos de las películas de animación. La primera película, Dead Space: Perdición, nos sitúa a bordo del Ishimura, donde conoceremos a una de las patrullas de seguridad de la nave. También podremos conocer al capitán Benjamin Mathius y al doctor Terrence Kyne, personajes importantes de la trama. Presenciaremos la caída del Ishimura en la oscuridad, e incluso la llegada del Kellion, a bordo del cual viaja Isaac. En cuanto al estilo, se trata de animación a la americana o europea, nada de anime. Reina la sangre y el gore, con escenas verdaderamente dantescas. La segunda película, Dead Space: Aftermath, nos cuenta lo que ocurre tras el final del primer Dead Space, con una nave, el USG O'Bannon, que llega a Aegis VII en busca de la Efigie. Los cuatro supervivientes de esta nueva expedición son interrogados por los militares del USM Abraxis, y cada uno nos cuenta su versión de la historia. Conoceremos así la historia completa de Nolan Stross, uno de los personajes más importantes de Dead Space 2. La película, del mismo modo que la película de Dante's Inferno (juego que también es obra de Visceral Games) presenta distintos estilos de dibujo. Cada uno de los supervivientes cuenta su historia con un estilo distinto (más a la japonesa, mas europeo, etc.), y la escena general en la que los supervivientes son interrogados utiliza una animación por ordenador bastante tosca y poco atractiva.


CONCLUSIÓN:

Dead Space es, sin duda, una de las sagas de videojuegos más interesantes, divertidas, terroríficas e inmersivas que existen en la actualidad. Por desgracia, poco a poco va perdiendo los elementos que la hacen única, que la hacen excelente, y es probable (por las noticias que se publican) que Dead Space 3 tenga poco que ver con los anteriores, con predominancia de monstruos gigantes de tipo insectoide, aparición de enemigos humanos, posibilidad de usar coberturas y rodar evasivamente, mezclar y personalizar las armas de forma sofisticada… esperemos que no pierdan el norte, porque sería una pena que Dead Space se convirtiera en un shooter más.

Saludos.

La canción de despedida sólo podía ser esta:

1 comentario:

Macarronazo dijo...

¿Survival horror? Yo jugué a los penumbras y me encantaron. La nana final está chula jajaja

Lo apuntaré para cuando tenga tiempo libre... quién sabe..