sábado, 7 de julio de 2012

Mortadelo y Filemón - Jubilación... ¡a los noventa! / los 12 mejores números




Mortadelo y Filemón es, junto con Tintín, el cómic que más leía de pequeño. Y como ya he hablado mucho de Tintín, me apetecía hablar un poco de Mortadelo, debido a que, tras algunos años sin abrir uno, me he comprado el último número, Jubilación… ¡a los noventa! y tengo que decir que me ha decepcionado bastante. 

Vamos a ser sinceros: el atractivo de los mortadelos es que se trata de una sucesión de gags basados en porrazos: el Súper encarga a los dos agentes una misión, estos la cagan una vez tras otra, se suceden una serie de dolorosos accidentes y terminan huyendo a algún rincón apartado del mundo, perseguidos por su jefe, a menudo vendado de pies a cabeza, mientras a un lado de la viñeta aparece un periódico que detalla la última hazaña de los agentes. Es así, siempre ha sido así y así seguirá, más o menos. La verdad es que ponerme a hablar de la personalidad de los protagonistas se me hace un poco extremo, pero en general Mortadelo y Filemón son buenas personas, que lo hacen todo con su mejor intención, y que sus meteduras de pata se deben a su poco seso a veces, y a casualidades del destino en muchas otras. Han hecho de todo y han estado en todas partes: han visitado muchos países, han participado en las Olimpiadas, han sido pilotos de carreras, guardaespaldas, agentes dobles, canguros, men in black, futbolistas… ¡qué sé yo! 


Pero una de las mejores cosas de los mortadelos siempre ha sido, en mi opinión, el hilo conductor de esa sucesión de golpes y meteduras de pata: el argumento, la historia. Y por eso me revienta tanto este último número, Jubilación… ¡a los noventa! La premisa es la siguiente: se acaba de imponer la jubilación a los 90 años. El profesor Bacterio ha inventado un brebaje (qué bonita palabra, brebaje) que mejora las capacidades físicas de las personas. Obviamente, el efecto es el contrario, y varias personas sufren por su culpa una serie de dolencias: uno no ve nada, otro no puede caminar, otro tiene los brazos inutilizados y el último tiene retraso mental. Mortadelo y Filemón deben protegerlos hasta que se les pasen los efectos. El cómic tiene varios problemas:

El título nada tiene que ver con el argumento: la jubilación a los noventa no es más que una excusa para poner a Mortadelo y Filemón en la situación de proteger a alguien. Sólo aparecen de cuando en cuando unos manifestantes (ah, y Zapatero y Rubalcaba tienen apariciones estelares). También se reduce al mínimo todo lo que no sea gags y porrazos: Mortadelo y Filemón van a ver a la persona en cuestión, la ayudan en su día a día con catastróficas consecuencias y al final se pega una hostia descomunal que da por terminado el episodio. Sin pausa de ningún tipo van a por el siguiente (lo típico de la persecución, el periódico, etc.), lo cual estaría bien si hubiera una lista interminable de “protegidos”… ¡pero es que son sólo cinco! Es un cómic que parece hecho sin ganas, no tiene nada que lo haga destacar por encima de los demás. Diría incluso que es un refrito de El ángel de la guarda, en el que Mortadelo y Filemón tenían que protegerse mutuamente debido a que el Súper les obligaba a fingir cojera, sordera, ceguera… Últimamente, Ibáñez dedica sus Mortadelos a los eventos más recientes: reciclaje, gripe A, la crisis, el dopaje, la prohibición de fumar, el cuarto centenario del Quijote, el euro, operación Triunfo… Y eso está muy bien, pero detrás tiene que haber algo sólido, que realmente el cómic hable de eso y que no sea sólo una excusa. Ya sé que es un Mortadelo, ya sé que la gente espera reírse un poco con las patochadas y los golpes que se pegan los protagonistas, pero es que hay joyas como Mundial 82 que dejan a este Jubilación… ¡a los noventa! a la altura del betún.

Por cierto, muy grande la serie de animación (las dos), grande también la primera película (Pepe Viyuela y Benito Pocino), y la segunda lo cierto es que no he querido verla. Si queréis más información, pasaos por el blog "Corra, jefe, corra", dedicado por entero a Mortadelo y Filemón y que lleva en activo desde 2007.

Veamos, para terminar, mis 12 números favoritos de Mortadelo, con un pequeño resumen de cada uno. Me dejo muchísimos, pero si tuviera que elegir sólo 12 números, serían estos:

12 - El cochecito leré (nº 21): Mortadelo y Filemón deben probar nuevos modelos de coche mejorados por el profesor Bacterio para participar en una prestigiosa carrera.

11 - El brujo (nº 27): los dos detectives tienen que hacer frente a un poderoso brujo rural contratado por un gángster para eliminar al Súper.

10 - Objetivo: eliminar al “Rana” (nº 30): Mortadelo y Filemón deben infiltrarse en una organización criminal para acercarse a su líder y liquidarlo.

9 - La gente de Vicente (nº 42): El Súper proporciona a los dos detectives material para operaciones especiales (que transportan en una carretilla) y les encarga una serie de misiones de extremo peligro.

8 - Los mercenarios (nº 56): Mortadelo y Filemón deben acabar con un ejército entero de mercenarios barbudos contratados por Cefalopodia para invadir la vecina Percebelandia

7 - Mundial 82 (nº 62): los dos agentes deben proteger las instalaciones en construcción del mundial de la P.E.P.A., una organización terrorista rural (¿alguien pilla la referencia?)



6 - Los invasores (nº 69): una serie de alienígenas tratan de invadir la Tierra, y es tarea de Mortadelo y Filemón detenerlos y destruirlos.

5 - La historia de Mortadelo y Filemón (nº 107): por fin descubrimos el origen, infancia y juventud de nuestros dos agentes. Inolvidable cómo Mortadelo se quedó calvo por culpa del Bacterio (¡Oh, qué hermosa mata de pelo!)

4 - El ángel de la guarda (nº 123): Para promover la solidaridad entre sus agentes, el Súper obliga a uno de ellos a fingir una discapacidad (ceguera, sordera…), y el otro debe protegerlo.

3 - El jurado popular (nº 133): un peligroso delincuente va a ser juzgado, y se teme que sus cómplices traten de sobornar al jurado. Es tarea de Mortadelo y Filemón vigilarlos y protegerlos.

2 - La banda de los guiris (nº 138): una banda de criminales compuesta por un chino, un japonés, un hindú, un árabe… aterrorizan la ciudad. Mortadelo y Filemón tendrán que localizarlos y darles caza.

1 - Misión de perros (nº 51): probablemente, mi favorito. Uno de los perros de un concurso canino se ha tragado un explosivo nuclear, y Mortadelo y Filemón tienen que encontrarlos y hacerles tragar una morcilla química que desactive la bomba. ¡Desenlace inesperado!´

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