viernes, 27 de enero de 2012

Hoy repasamos la actualidad

Parece que ya saben los verdaderos motivos que llevaron al cierre de Megaupload: iban a crear una especie de tienda musical donde el artista se llevara un 90% de los beneficios de la venta, y donde incluso los usuarios que subieran contenidos populares ganarían dinero. Esto hizo que los cataplines de la industria musical se encogieran en su adinerado escroto y ahí tenemos el resultado.

La Merkel ha dicho que en Europa «hay que emular al mejor»; y ya sabemos de quién está hablando. Merkel sólo ha tomado medidas contra la crisis que benefician a su país, en ningún momento se ha preocupado por Europa en conjunto ni por los países que tienen problemas, limitándose a indicar las medidas y reformas que funcionan en Alemania, pero no en países como el nuestro que tienen poca industria y muchos servicios. En Suiza ha tenido lugar una reunión donde un selecto grupo de 2.000 personas se han lamentado porque «mil millones de personas se van a la cama a diario con hambre»; para acudir a esta reunión había que apoquinar 50.000 aurelios, y el traslado al centro de reuniones cuesta otros 6.000. Y hablan de los pobres y de acabar con el hambre en el mundo. No es hipócrita, no: es vergonzoso.

Hablemos de España. Tenemos toda una serie de medidas con las que meternos, medidas por supuesto orientadas a la creación de empleo (porque ESA era la prioridad de don Mariano). En primer lugar Gallardón, nuevo ministro de Justicia, creará una tasa que habrá que pagar si se quiere recurrir una sentencia en segunda instancia. Es decir, que si no estás conforme con la sentencia, te va a tocar pagar para que se revise tu caso. Los ingresos que se obtengan así «se utilizarán para mejorar el sistema judicial», dice Gallardón con la boca pequeña. A estas alturas de la película, no creo que nadie se crea que ese dinero se va a utilizar para algo tan vago y ambiguo como «mejorar el sistema judicial». Pongámonos un poco frikis: «Yo he visto cosas que vosotros no creeríais… pilas y pilas de papeles en los juzgados, carritos enteros de recursos y papeleo, he visto monitores de tubo grises y roñosos, he visto archivadores obesos y rebosantes de papel arrugado y desordenado. Todas esas cosas horribles no se solucionarán así como así. Es hora de llorar» El sistema judicial en España equivale a la pared de una casa muy vieja, detrás de la cual hay vigas podridas. El dueño lo que hace es darle una capa de gotelé y pintura de vez en cuando, una «reforma» superficial, pero la base del sistema sigue estando podrida. Hay que implantar un sistema informático moderno, hay que digitalizar archivos, hay que eliminar las pilas de papeles por revisar, hay que contratar a gente para que el trabajo no se amontone y los trabajadores se cojan baja por depresión. He dicho.



Aguirre les quiere hacer a los madrileños un complejo de casinos. Lo que no tuvo éxito en los Monegros, gracias a Dios, ¡ahora lo van a hacer en plena capital! Aguirre lo ve como «un centro de congresos, compras, cultura y deporte». No veo la relación entre todas esas cosas y los casinos (bueno, quizá las compras. COMPRAS. COMPRAS. COMPRAS). Os ha tocado el gordo, con el dúo Aguirre-Botella. Estas dos señoras se plantean hacer cambios legislativos para que la multinacional que quiere llevar a cabo este proyecto se pueda establecer. Estos cambios incluyen exenciones fiscales, permisividad urbanística y permiso para fumar en las instalaciones. Todo por la borda. Si esto efectivamente se lleva a cabo, ¿cuánto tardarán otras empresas en exigir lo mismo?

Sigamos hablando de la señora Esperanza. La campaña de publicidad de Metro de Madrid, como sabéis, es engañosa e intenta hacer creer a la gente que sus precios son más baratos que en el resto de Europa: primero, no tiene en cuenta que los sueldos mínimos son mucho más altos en esos países, y que en relación el billete de metro resulta más económico, y segundo, manipulando directamente los precios de los billetes extranjeros, confiando en el borreguismo de la gente y en su falta de curiosidad. El dinero que se ha empleado en esta campaña, ya podría haberse destinado a actualizar los planos callejeros del metro, que a día de hoy no recogen las ampliaciones en las líneas L2 y L9. La campaña de publicidad, como digo, transmiten un mensaje incompleto y engañoso al consumidor, y a pesar de que la justicia así lo ha establecido, parece que no va a haber consecuencias para nadie.

El embargo al petróleo iraní subirá, seguramente, el precio del crudo un 30%. España es el país que más petróleo importa de Irán: imaginaos lo que eso significa. Los mossos d’Esquadra no van a recibir castigo alguno por sus cargas contra los indignados. «Hicieron un uso proporcionado de la fuerza», y se ha justificado la carga y el uso de pelotas de goma «por la extrema gravedad de la situación».

Qué bien todo, ¿no? Igual hay suerte y sí que se acaba el mundo en 2012 para no tener que aguantar más mierda.

1 comentario:

Algunenano dijo...

Si no recuerdo mal el proyecto del casino ya ha sido cancelado. Y se te ha olvidado Camps y Garzón, obviamente ^^