lunes, 14 de noviembre de 2011

Zaper Pan, el presidente que no quería razonar

Como ya me metí un poco con la derecha, creo que les toca a los sociatas. Me voy a servir para ello del fabuloso especial de El Jueves «Diario de un presidente: 2004-2011», que hace un buen repaso al gobierno de Zapatiestas, desde su elección como secretario general del PSOE, las negociaciones con ETA, los primeros indicios de crisis, los recortes sociales...
Lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en Zapatero es que, de no haber sido por la crisis, a lo mejor hubiera terminado su mandato sin que nos diéramos cuenta de lo incompetente que es. Con la crisis quedó patente que José Luis no es más que un pelele obediente, que no ha dudado en incumplir sus promesas y llevar a cabo acciones contrarias a la supuesta ideología de su partido. De hecho, muchas de sus promesas iniciales no sólo las ha incumplido, sino que ha hecho todo lo contrario. Ha jodido al proletariado hasta límites insospechados y ha demostrado ser tonto de capirote. Vamos a exponer algunos de los puntos más importantes que lo demuestran.
Es famoso por las perlas que suelta, justo antes de que pase algo jodido: Antes del atentado de Barajas dijo que estábamos mejor que hace años, cuando había atentados en Navidad. Antes de la crisis dijo que «estamos en la Champions League de la economía». Y ya en plena crisis se le ocurrió decir en EEUU que «España tenía el sistema financiero más sólido del mundo». Pero si tengo que quedarme con una de sus paridas, elijo esta si pensármelo un momento:
Empezó a seguir obedientemente las exigencias de los mercados y de los jefazos de la Unión Europea (Merkel y Sarkozy), por supuesto sin tener en cuenta la opinión de nadie más, y sin deducir los efectos que tendría esto. ¡Salvemos la propiedad privada con el dinero público! Me gusta especialmente la viñeta en la que un periodista le pregunta a Solbes: «Señor ministro de economía, ¿desmiente usted que usted y el presidente del gobierno han negado la crisis en múltiples ocasiones?» Y Solbes responde, muy digno: «Yo nunca he sido ministro de economía, y Zapatero nunca ha sido presidente de gobierno».
Millones de parados, después de la eterna promesa del «pleno empleo». Su reforma laboral retrasa la jubilación y facilita el despido. Se trata de Despiderman, el superhéroe del paro. La crisis la pagan los de siempre, y el dinero se derrocha en rescatar a los bancos culpables, que se ríen del gobierno y piden más, ya que lo ven dispuesto a entregar hasta la última peseta. España ya es una potencia en I + D (Improvisación y Disparates). La duda está ahora en si es un cabrón o sencillamente es imbécil. Por poner un ejemplo, cinco promesas incumplidas de Despiderman (reconoced que es un nombre cojonudo):
El pleno empleo: cuatro millones de parados, casi cinco
No tocar pensiones: miserables y congeladas
No retrasar la edad de jubilación: ya vamos por los 67 años
El fin próximo de la crisis: antes iba a ser en 2010, luego en el 11, en el 12…
Viviendas a precios asequibles: ¿qué hay más asequible que verte obligado a volver a casa de tus padres?
Por supuesto, el tema de la televisión pública sin publicidad también tiene su miga: se suponía que la financiación iba a ser exclusivamente a base de subvenciones, más una pequeña parte de los ingresos de las teles privadas y las empresas de telecomunicaciones. Todo se hizo de correprisas, suponiendo que las empresas pagarían prontamente. Evidentemente, estas empresas en ningún momento han querido pagar nada y han recurrido a los tribunales. Hasta que se resuelva el tema, RTVE está sin blanca, así que… ¡a gastar más dinero público! Chapuzas, una detrás de otra.
Todas las reivindicaciones izquierdosas que hacía en sus inicios, como los impuestos para los ricos o el fin de la financiación estatal a la Iglesia, se han quedado en nada. Todo el circo del «No a la guerra de Irak» ha quedado en ridículo con la guerra de Libia y las tropas en Afganistán. Su incompetencia para los idiomas le ha acarreado problemas como éste:
Así que llegamos al tema de los amiguetes de Zapatero: Rubalcaba, De la Vega y el plantel de ministras. Rubalcaba es el más siniestro, que nos muestra ahora su cara amable intentando que no nos acordemos de cierto tema que empieza por G y acaba por L. De De la Vega podemos destacar el siguiente vídeo, que debería bastar para meterla en prisión.
Y por supuesto, las ministras multiusos, que igual dirigen Sanidad habiendo estudiado Sociología o Derecho, que Asuntos Exteriores, Defensa o Vivienda.
Y no podemos olvidar la creación de nuevas palabras, confundiendo género gramatical con género biológico.


Al igual que con la entrada sobre el PP, vamos de lo particular a lo general, como Aristóteles. El PSOE debería representar a la izquierda. Los votantes socialistas se consideran votantes de izquierdas. ¿Pero dónde está la izquierda, dónde está el socialismo? En el PP se ve claramente la ideología de derechas, pero el PSOE sólo hace tonterías, cosas muy puntuales y vistosas (aborto, gasto social, igualdad) pero por supuesto alimentando el sustrato neoliberal y podrido del sistema. Son igual de corruptos, igual de manipuladores e igual de cizañeros. Se tiran los trastos a la cabeza con el PP, para dividirnos y obligarnos a tomar partido, pero cuando les conviene, modifican la constitución y tan amigos. Hipócritas y manipuladores, los dos. Han alimentado la burbuja financiera y les ha estallado en los morros por gilipollas. Por traicionar los valores que quizá alguna vez tuvieron, por engañar a la gente y por ser tan incompetentes, se merecen perder las elecciones a ver si se replantean las cosas. Pero la gente que se opone a la ideología del PP vota al PSOE porque consideran que esa es la única manera de evitar que gobierne la derecha. Pican el anzuelo y se meten de lleno en el asqueroso sistema de alternancia de dos partidos. Hay que votar al partido cuyas propuestas coincidan con lo que tú piensas y olvidarse de «votos útiles»; da igual que el partido sea pequeño o grande. Si te dejas atrapar por las promesas del PPSOE, estás tirando a la basura la única oportunidad que te da el sistema actual de influir en la organización y administración de tu país. Allá tú.
Un saludo, os daré la vara un poco más hasta el día de las elecciones, descuidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y la asquerosa se ríe al decir "miembras" [sic]. Que se coman sus mentiras y sus engaños flagrantes. No hay duda de que se merecen la hecatombe que les espera. Junto al Rubamono, he echado de menos una foto del ZapaBean...