martes, 8 de noviembre de 2011

Esperanza Aguirre y sus amiguitos, expplicados a los niños

Lo cierto es que ya tenemos bastantes problemas en Castilla-La Mancha, con la Cospe, pero llevo ya tanto tiempo soportando a Esperanza Aguirre, la Cólera de Dios, y últimamente da muestras de una chochez tal, que he decidido dedicarle este post. Voy a intentar no ser ofensivo y a denunciar simplemente lo que más clama al cielo.
Durante el nacimiento del movimiento 15-M, hizo gala de su chulería más castiza no queriendo sentarse a parlamentar con nadie. Les dijo que se fueran a la Moncloa, que ahí encontrarían a los culpables de la crisis, dejando claro que no entendía en absoluto en qué se basa el movimiento. De hecho, en las bibliotecas madrileñas no se permitía el acceso a las páginas web del movimiento (cuando normalmente los contenidos prohibidos son pornográficos o discriminatorios) hasta que se denunció públicamente tal censura, más propia de Farenheit 451 que de un país moderno y libre. Cuando la plaza se despejó finalmente, quedando sólo el puesto de información, mandó a la policía discretamente para que echara a aquellos desharrapados. Pero en ningún momento ha querido reconocer nada de lo que representan. Supongo que para ella siguen siendo Kale Borroka entrenados por Rubalcaba. Hace unos días, un par de hinchas del Real Madrid borrachos entraron en el portal de Esperanza, que llamó a la policía. Enseguida los intentó vincular al 15-M y exigió dimisiones.
Respecto a las JMJ, Esperanza aseguró que con la visita de los peregrinos se recaudaría mucho dinero. Para promover esto, lo mejor que se le ocurrió fue rebajar el precio del transporte a los peregrinos, una medida por la que el Tribunal de Cuentas está investigando al Ayuntamiento y la Comunidad.
Doña Esperanza utiliza la televisión autonómica Telemadrid como un medio de transmitir descaradamente su ideología. Tanto es así, que durante una entrevista que le hicieron se sintió incómoda porque el entrevistador esgrimía «argumentos del enemigo» (palabras textuales). Espero que vaya quedando poco a poco en evidencia el pequeño mundo maniqueísta que se ha construido Esperanza. Sé de mucha gente (que frisa los cincuenta años) cuya única fuente de información es Telemadrid (aunque a veces combinan con Intereconomía, por aquello de contrastar), pero ya sabemos que la mayoría de la gente prefiere mensajes simples y claros (rojos malos, gaviota buena, toros, fútbol, olé)
Doña Esperanza se ha visto implicada en varios accidentes, enfermedades y situaciones que han puesto en riesgo su vida, como un accidente de helicóptero, un cáncer o un atentado terrorista, pero se ha aferrado a la vida para poder seguir jodiéndonos a los demás. Imagino que lo que la habrá salvado en estas peliagudas situaciones ha sido la intervención del Espíritu Santo, ya que demostró estar encantada de la vida con la visita del Papa a su ciudad, y no dudó en azuzar a sus perros antidisturbios contra los manifestantes laicos. Ya sabemos que, o estas con ella, o eres «el enemigo».
Esperanza, como buena conservadora, apuesta por la privatización en todos los ámbitos: medios de comunicación, educación, salud… Según dijo, no cree en los medios de comunicación públicos, y estando casada con un Grande de España y siendo madre de un conde y de un marqués, es lógico que esté apartada de los problemas del mundanal currito (aunque haya dicho que ella «es pobre de pedir»). Como se ha visto estos días, ahora le ha dado por arreglar el sector de Educación, de modo que ha dejado sin trabajo a 2.000 profesores interinos (cuando Madrid era ya la comunidad con menor inversión en educación pública de España). ¿Qué clase de reforma para mejorar la educación empieza despidiendo gente? Si ahora faltan profesores, ¿qué pasará cuando, pasadas las elecciones, el resto de comunidades saquen la tijera de podar?
Si no habéis leído el post sobre el Manifiesto de economistas aterrados, os digo aquí y ahora que recortar en educación no va ayudar a reducir la deuda pública, sino que va a reducir aún más el crecimiento. Pero es de cajón. ¿Qué sentido tiene, aparte de crear una generación analfabeta e incapaz de pensar por sí misma, recortar en educación? En este país sólo se consume telebasura, y los gobiernos fomentan espectáculos de tortura de animales, declarándolos de interés cultural y turístico. Cuanto más ignorantes y animales seamos, más manejables y controlables a través de las televisiones autonómicas (mira, ahí sí que no recortan ni un céntimo). Con todas las cosas inútiles en las que se podría recortar (coches oficiales, sueldos excesivos de los políticos, gasto militar, partidos políticos y sindicatos, etc.), los recortes en educación son una muestra del desprecio absoluto hacia el ciudadano. Un gobierno que en plena crisis no tiene mejor idea que recortar en educación se desacredita inmediatamente, no merece gobernar, y no merece que le voten. ¿Qué pueden ver los ciudadanos de a pie en esta señora que no tiene nada que ver con ellos y que les castiga los riñones con este tipo de reformas? ¿Tan tontos son? Los del PSOE son iguales o peores, unos hijos de puta con mayúsculas a los que dedicaré un post próximamente, pero… ¿Espe? ¿Really? ¿No había nada un poco menos rancio, menos chulo, menos ignorante?
A propósito, ahora que Aguirre llama vagos a los profesores y los añade a su lista negra (cada vez más larga) de colectivos judeomasónicos a los que quiere exterminar (indignados, socialistas, sindicalistas), no está de mal recordar que en septiembre de 2009, hace unos escasos dos años, la misma señora proponía «otorgar a los profesores la consideración de autoridad pública». Eran otros tiempos, claro. Pues estas autoridades públicas me parece que la autorizan a meterse sus recortes por donde le quepan.
Como habéis ido comprobando, Esperanza es famosa por sus palabras desafortunadas, que incluyen insultos como «hijo puta» y que muestran que se está haciendo mayor y que ya no sabe discernir entre lo que se dice en público y lo que se dice al que te corta el paso en una rotonda. Esperanza Aguirre es, en resumen y citando a Rivas Brasero (2011), «el Mal».
Se me ha quedado algo en el tintero: si los conservadores intentan privatizar los servicios públicos, y reducir los impuestos a los ciudadanos… ¿de dónde quieren sacar el dinero del Estado? ¿¿Y por qué les vota la gente pobre?? ¿Acaso quieren tener que arruinarse si se ponen enfermos, o no tener dinero para enviar a sus hijos al colegio? Por lógica, a priori, un rico debería ser de ideología derechosa y un currante, de ideología izquierdosa (ya no hablo de partidos). Ahí lo dejo.
Qué mal rollo. Por cierto, sabéis que si Gallardón se presenta a diputado, la nueva alcaldesa de la capital será Ana Botella, la mujer de Aznar, el que llama al 15-M «izquierda radical, marginal y antisistema», demostrando cuál es su cadena de televisión favorita. ¿Cómo puede llamar a nadie antisistema un señor que se burló de las leyes contra el alcohol al volante, y que invadió un país ignorando la resolución de la ONU? Ana Botella, la misma que, cuando le dijeron que Madrid tiene una contaminación brutal en el aire, respondió: «Pues yo respiro muy bien». En Méndez Álvaro, el martes 11 de octubre se registró un nivel de dióxido de nitrógeno de 241’79 miligramos, cuando el límite que fija la UE es de, atención, 40 miligramos. Sobrepasaba seis veces la legalidad. Pero Ana respira muy bien, mirad qué lozana está.
Otro día lo dedicaré al PSOE, pero ahora quiero dedicar estas últimas líneas a Mariano Rajoy. Mariano se dedica a regalarnos frases como «Yo tengo la fórmula para acabar con la crisis» (pronúnciese con el jocoso acento de Mariano e imaginándolo vestido con una bata y enarbolando un matraz). No, Mariano, que yo sepa no has dado ni una sola medida de las que componen tu fórmula secreta. ¿Sabes lo que creo? Que vas a seguir metiendo la tijera en lo social, vas a privatizar un poquito más y vas a dejar tranquilos a los ricos. Creo que vas a ser el sucesor de Zapatero en el cargo de mayordomo de Merkel. Creo que tú tampoco has entendido o no has querido entender en qué se basa la crisis, sobre todo porque se debe a un fallo inherente a la política neoliberal y de libre mercado que ya llevasteis a cabo con Aznar. Creo que si las cosas mejoran será porque no pueden ir a peor, pero no por la misteriosa fórmula que nos anuncias a bombo y platillo. A dos semanas de las elecciones y todo lo que has dicho es que "reactivarás la economía y lucharás contra el paro". Un esfuerzo loable, pero... ¿cómo vas a hacerlo exactamente? ESO es lo que nos interesa.
Espero que os haya gustado mi especial Esperanza Aguirre, próximamente, especial Zapatero!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bueno, Charles! Se nota que hablas con propiedad. Menuda nos espera! Estaré esperando el del PSOE con ganas :)

Anónimo dijo...

Amén :)

Anónimo dijo...

En fín! Llevas razón en todo lo que dices! Con esta clase de gente ahí arriba va a ser dificil que la cosa cambie! Que ciega esta la gente...