jueves, 2 de junio de 2011

En el cole

Nos mudamos a Sigüenza cuando me tocaba empezar primaria. Recuerdo haber suplicado a mis padres que me dejaran unos días sin ir al colegio, pero no coló. Una vez instalado en mi papel de "el nuevo", un día entramos en clase después del recreo, yo estaba un poco distraido y de pronto me di cuenta de que la profesora intentaba descubrir quién había sido el perpetrador de no sé qué fechoría. ¿Has sido tú, Pablo? No, ha sido Rodri. ¿Has sido tú, Rodrigo? No, ha sido Mónica. ¿Has sido tú, Mónica? No, ha sido Francis. ¿Has sido tú, Francisco?, etc. De pronto, alguien dijo: No, ha sido Carlos. La profesora me miró y me dijo: ¿Has sido tú, Carlos? No sabía ni de qué estaban hablando, pero sabía que lo único que había hecho aquel día era jugar con unos bichos en el patio. Fue un golpe duro ser acusado gratuitamente. Mi respuesta fue un sencillo "no" que terminó con aquel circo de acusaciones e intrigas palaciegas. No sé muy bien si me corta respuesta se interpretó como que yo era el culpable, o tal vez que era demasiado cobarde como para acusar a alguien.

En los últimos cursos de primaria, tuvimos un profesor absolutamente obsesionado con el Real Madrid. Tanto era así, que a veces regalaba cosillas relacionadas con el club coincidiendo con una gran victoria futbolística. Cuando el Madrid ganó la novena copa, el profesor apareció con unas camisetas y un envase de lata parecido a los de las galletas danesas pero más grande. Cuando se sorteó aquel extraño chisme, el tercero en decir un número fui yo. El 13 fue mi número de la suerte, y tres cuartas partes de la clase se quedaron sin probar fortuna, con lo que probablemente me granjeé su odio durante unos días. La caja de lata era de colores blanco y morado, y en él aparecía una pelota con patas y un banderín del Real Madrid. Debajo de la imagen estaba escrito "Hucha musical, presiona el banderín para oír el himno del Real Madrid". Yo, como era joven e imprudente, probé varias veces a apretar el banderín que aparecía dibujado en aquella superficie de lata. Resultaba que la hucha musical venía dentro de aquel estuche, y que el profesor había sorteado el envoltorio de la hucha. Aún hoy, ésa es mi hucha oficial.

3 comentarios:

Sofía dijo...

Todo esto sería más fácil si pusieras un botón de los de "Me gusta". :)

Sofía dijo...

Todo esto sería más fácil si pusieras un botón de los de "Me gusta". :)

Sofía dijo...

Si le das dos veces se publican dos, por si no lo sabiais.