sábado, 21 de mayo de 2011

20 de mayo



Ayer, viernes, fue uno de los días clave del 15-M. Se había prohibido oficialmente el movimiento a partir de las doce de la noche, ya que el sábado (hoy) era día de reflexión. Ayer estuve allí y la plaza estaba más llena que nunca. De siete a diez fui viendo cómo estaba el cotarro más de cerca. Pude probar las viandas gratuitas y ver cómo actuaban las comisiones. Durante la noche se organizan para preparar el día siguiente, porque durante la jornada es casi imposible organizar nada con tanta gente como hay. La comisión de Respeto se encarga de que no se beba (con carteles de "Esto no es un botellón") y de que no se cometa ningún acto vandálico. Hoy quería resaltar algo sobre lo que en principio tenía mis dudas. Al ver a tanta gente allí de paso, curioseando, me dio por pensar que seguramente sólo los voluntarios estaban realmente interesados y comprometidos. Pero ayer se subieron dos cretinos al ascensor de Sol, y se acercaron los de Respeto para decirles que se bajaran. "Esto irá más rápido si colaboramos todos", iban diciendo por el camino. En una situación normal y corriente, de nuestra vida cotidiana egoísta e individualista, sería como cuando te piden dinero en el tren. Pero no sólo no los ignoramos, sino que todos los que estábamos cerca empezamos a increpar a los del ascensor al grito de "Abaaaajo, abaaaaajo", hasta que se fueron.

Era importante mantenernos allí hasta las doce, para impedir que la policía disolviera la acampada. Yo me fui sobre la una y la plaza seguía hasta arriba de gente, cuando otros días a esa hora ya sólo quedaban unos pocos. Cuando dieron las doce, después de un minuto de silencio, coreamos "La voz del pueblo no es ilegal", una frase que no había aparecido hasta entonces.

Hoy ya he vuelto al pueblo, pero la plaza sigue a rebosar hoy, día de reflexión. Mañana se vota, y el lunes se verá qué es lo que va a pasar en Sol. Si la concentración continúa, seguiremos informando. Entre tanto, os animo a ir y a verlo por vosotros mismos, que no os baste con lo que leéis o veis en la tele. Un saludo y una canción: Un banquero se balanceaba sobre la burbuja inmobiliaria, como veía que no se caía fue a llamar a otro banquero. Dos banqueros se balanceaban sobre la burbuja inmobiliaria, como veían que no se caían fueron a llamar a otro banquero...

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