viernes, 20 de mayo de 2011

19 de mayo

Ayer estuve en Sol, de 8 a 11 de la tarde. Pude ver con mis propios ojos lo que hay de cierto y de falso en todo lo que se está diciendo en los medios, toda la morralla que se nos está soltando. Y puedo decir que sólo los que no quieren ver, los que están contentos con lo que se les dice y no necesitan más pruebas, pueden seguir creyendo que el movimiento está manipulado y organizado secretamente por la izquierda.

Lo que hay en Sol, señores, es un movimiento ciudadano espontáneo, un movimiento maravilloso que sinceramente nunca creí posible. Un movimiento formado por voluntarios, sin ningún tipo de sindicato, partido ni nada por el estilo. Un movimiento que está increíblemente bien organizado alrededor de la estatua de Carlos III, dividido en comisiones que se encargan de todo. Sección de alimentos, con donaciones continuas de pan, embutido, cubertería de plástico, garrafas de agua, fruta e incluso comidas elaboradas por restaurantes. Todo voluntario. Sección de enfermería, con medicamentos. Sección de información, sección de comunicación (a la que nos hemos apuntado como traductores voluntarios, aunque no sé si nos llamarán), sección de coordinación, sección de limpieza... En resumidas cuentas, algo increíble en cuanto a organización y motivación.

¿El problema? Precisamente, la diversidad de personas que hay allí. Hay varias cosas comunes a todos (falsa democracia, corrupción, crisis que pagamos injustamente, bipartidismo agilipollante...) pero luego cada uno tiene sus ideas propias, soluciones, etc. Y eso los medios no saben cómo presentarlo. Pero lo que yo pienso realmente es que esto no tiene como objetivo cambiar estas elecciones próximas radicalmente, sino dar una bofetada a la sociedad para que se despierte del largo letargo en el que lleva años. Impulsar el voto responsable, mantener una actitud crítica, y recordar a la gente que no está sola, demostrar que tiene poder y que puede desafiar a la autoridad cuando se une. Que no estamos tan divididos como se nos quiere hacer creer, que no hay por qué tomar partido (nunca mejor dicho) entre PP y PSOE ni tolerar sus desmanes, sus abusos y tropelías, la corrupción, el sometimiento a los banqueros... No dejo de decirlo, el Estado lo crean los ciudadanos para su beneficio, y cuando éste ya no funciona, cuando se ha convertido en una entidad separada del pueblo y que lo manipula y utiliza para justificar sus atropellos, entonces el Estado tiene que ser cambiado.

Y no entiendo que un joven pueda tener mentalidad de derechas, conservadora, si no le viene de familia. Un joven es por naturaleza más soñador, más idealista que un viejo. Y lo más triste es que el resultado electoral no cambiará porque la gente de derechas no se adhiere al movimiento, tal vez porque están demasiado alienados, tal vez porque son ricos y pertenecen al grupo contra el que se quejan los manifestantes. Pero que los trabajadores humildes sean de derechas y no apoyen al movimiento, dejándose seducir por la estupidez de que está organizado por la izquierda, es algo incomprensible. ¡Currelas con los mismos problemas que otros currelas, pero que dejan que les sigan jodiendo!

Dicen que estamos creando historia. Espero que si así ocurre, se recuerde a los chavales que soportaron porrazos de la policía y aguaceros, los que han organizado todo esto desinteresadamente, o mejor dicho, por el interés de conseguir un país algo mejor.

2 comentarios:

Sori dijo...

No esperaba menos lógica de alguien que escribe y se expresa como tú. ¡Totalmente de acuerdo Charles! Lo más increible de todo era ver la variedad de personas que había allí...de edades, de ideas...
La organizacion es alucinante y el sentimiento de que esto es algo grande inunda toda la plaza.
Allá vamos un día más!

Anónimo dijo...

Nada más que decir Charles! Lo que hay allí es alucinante!