miércoles, 19 de enero de 2011

Balance mañanero

Hoy no hay clase, tengo toooooda la tarde para estudiar Terminología, Lexicología y Lexicografía (no son tres asignaturas, es sólo una...), Telele para los amigos. Esta mañana he ido a comprar al Currifú, que me estoy quedando sin impedimenta. En el 20 minutos he leído un pseudo-reportaje sobre el rock cristiano (véase Underoath o, más cercano, el Padre Joni). No entiendo la obsesión eclesiástica con que el metal es diabólico y satánico, que "forma parte de una conspiración para socavar la moral de los jóvenes". ¿Por qué les da miedo todo lo que no conocen (sexo incluido)?

También he leído una reseña de The Walking Dead que no era una reseña, era un comentario breve y escueto sobre lo poco creíble que resulta que los vivos hagan lo que hacen aunque estén rodeados de muertos. Bueno, la serie intenta afrontar esa situación con realismo. ¿Tú te rendirías y dejarías de intentar vivir? No lo sé.

También había una carta al director sobre los animales, sobre cómo defendemos a los perritos y a los gatitos mientras que nos dan igual todos los demás animales que no son tan cucos o achuchables, sobre cómo eso también se ha convertido en víctima del consumismo.
Me he pasado también por el GAME y he canjeado mi vale de 4 euros a punto de caducar por un UMD de los Monty Python (lo mejor de Graham Chapman, el que interpretaba a Brian en La vida de Brian), pero no podré verlo hasta que no vaya a Garbajosa, donde descansa mi fiel PSP a la espera de su dueño. Me he quedado charlando un buen rato con el de la tienda, repasando todos los últimos juegos, sorpresas y decepciones. El fiasco de Arcania: Gothic IV, que se ha cargado la serie y se ha rendido al argumento lineal y los gráficos deslumbrantes pero que no esconden nada detrás, a los emplazamientos impresionantes que visitas una vez para no volver jamás, a los personajes clónicos y a las misiones de "los trasgos me han robado un objeto, ve a su cueva, mátalos y tráemelo" que se repiten una y otra vez. Las maravillas del Heavy Rain (con las que ya os he aburrido) y de su antecesor, Farenheit, que tendré que buscar un día de estos. La espera por la remasterización del Shadow of the Colossus y su sucesor, The Last Guardian. La flojera de los gatillos para Playstation 3 en Europa (nada que ver con los que compré en Canadá).

En radio 3, Crudo acaba de relacionar tres noticias: las modelos infantiles de Vogue, el último escándalo de Berlusconi y la última muerte por violencia de género. Habla de cómo se manipula a las mujeres, se las considera objetos que deben hacer todo lo posible por atraer al hombre con su aspecto, incluso desde que son niñas. Con los anuncios de la televisión la mujer vive presionada y estresada, convencida de que puede tenerlo todo, tener un buen trabajo, una familia feliz, ropa a la moda, un cuerpo atlético, ser una gran amante, saber administrar una casa, ¡todo a la vez! Y luego, después de que hayan convertido a la mujer en un objeto, un señor cualquiera ve que su mujer ya no se corresponde con ese canon, tal vez por la edad, tal vez porque quiera liberarse. Y como es un objeto, cuando un objeto no funciona, se tira. La igualdad de oportunidades de las mujeres es un reclamo político que no se toma en serio (una de las primeras medidas en época de crisis ha sido cargarse cierto ministerio). Si bien el hembrismo a ultranza me suele poner nervioso (igual que el machismo), no puedo menos que contarlo.

Aunque lo más gracioso es que tienen en el programa a dos mujeres hablando que no hacen más que tirarse de los pelos. Es un poco grotesco, ¿será de coña? Me parece que no, Crudo ha dicho que están dando un espectáculo lamentable y que van a hacer una pausa. Esta es la otra cara del asunto, la rivalidad y el malmete entre las propias mujeres, que las debilita ante los hombres. Una acusando a otra de que ha subido puestos a base de tirarse a altos cargos, la otra diciendo que le plagia los libros a los demás...Crudo ha cancelado la entrevista, se acabó. Pensad sobre ello.

Editado: Lo acaban de decir, era de coña, para demostrar eso mismo, la rivalidad entre mujeres. ¡Me lo he tragado! Era un experimento. ¿Lo habéis experimentado, lectoras? ¿Alguna anécdota en concreto?

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